miércoles, 15 de junio de 2016

Beata Albertina Berkenbrock, virgen y mártir - Beato Clemente Vismara, presbítero (15 de junio)

Beata Albertina Berkenbrock, virgen y mártir

fecha: 15 de junio
n.: 1919 - †: 1931 - país: Brasil
canonización: 
B: Benedicto XVI 20 oct 2007
hagiografía: Vaticano

En Saõ Luís, Imaruí, Brasil, beata Albertina Berkenbrock, virgen y mártir.
Albertina Berkenbrock nació el 11 de abril de 1919 en Saõ Luís, municipio de Imaruí, al norte de Brasil, y fue bautizada el 25 de mayo sucesivo. Su familia, profundamente católica, provenía de Westfalia (Alemania). Frecuentaban regularmente la iglesia y rezaban todos los días en el hogar. La beata vivió en este ambiente propicio, donde sus padres pusieron los cimientos de su fe sencilla y pura. Su formación religiosa prosiguió con la catequesis de preparación para los sacramentos.
De su sentido cristiano de la vida nacía su inclinación a la bondad, a la piedad y a la virtud, en la medida en que una niña de 12 años podía comprenderlas y vivirlas. La beata tenía dos puntos de referencia espirituales: la Virgen Madre de Dios y san Luis Gonzaga. Su ambiente familiar, su sensibilidad de niña, su formación religiosa y su profunda devoción a san Luis constituyen los presupuestos para identificar en su alma no sólo una honestidad natural, sino también la plena conciencia del sentido de pecado y de la custodia de su pureza.
Tres palabras son particularmente recurrentes en los testimonios de quienes conocieron a Albertina: «delicada», «modesta» y «reservada». Otro elemento que emerge con fuerza de los testimonios es su gran sentido de caridad, que manifestaba acompañando a las niñas más pobres, jugando y compartiendo con ellas su pan. Lo hacía, en particular, con los hijos de Idanlício, su asesino, que trabajaba para su familia; esto tenía un mérito especial porque eran de raza negra y en esa región, de colonización germánica e italiana, existía un fuerte sentimiento racista.
Idanlício Cipriano Martins tenía 33 años y vivía con su mujer y sus hijos cerca de la casa de los Berkenbrock. El 15 de junio de 1931, hacia las cuatro de la tarde, Albertina estaba apacentando el ganado de su familia cuando el padre le pidió que fuera a buscar un buey que se había alejado. En el camino encontró a Idanlício, que se ofreció a ayudarle. Con engaño, la condujo a un bosque cercano pidiéndole tener una relación sexual. Albertina se opuso con firmeza para salvaguardar su pureza, e Idanlício intentó violarla. Al no lograrlo, el hombre extrajo una navaja y le cortó la garganta, causándole la muerte en el acto. Albertina tenía doce años y medio.
Dos días después se celebró su funeral. Los habitantes de Saõ Luís y de muchas aldeas vecinas participaron con gran conmoción, no sólo por el modo trágico como había muerto, sino sobre todo por el heroísmo con el que había defendido su pureza. En el lugar del martirio se construyó posteriormente una capilla dedicada a santa Inés -otra virgen mártir de los primeros siglos del cristianismo-, a la que acudían sin cesar multitudes de peregrinos para pedir gracias a través de Albertina.
En 1952, en la misma capilla en la que Albertina había recibido en 1928 la primera Comunión, se reunió el tribunal eclesiástico de la archidiócesis de Florianópolis para incoar el proceso de beatificación y canonización. Con la división de la archidiócesis y la creación de la diócesis de Tubarão, los pastores de esta nueva circunscripción eclesiástica se encargaron de promover la causa. Fue beatificada el 20 de octubre de 2007, en Tubarão (Brasil), bajo el pontificado de Benedicto XVI.
fuente: Vaticano
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012

Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=4747




Beato Clemente Vismara, presbítero

fecha: 15 de junio
n.: 1897 - †: 1988 - país: Birmania
canonización: 
B: Benedicto XVI 26 jun 2011
hagiografía: Zenit.org

EN Mong Ping, Myanmar, beato Clemente Vismara, presbítero del Pontificio Instituto para las Misiones Extranjeras, que por su trabajo apostólico y social en favor del pueblo birmano mereció ser llamado "Patriarca de Birmania".
El padre Vismara desarrolló su labor 65 años en el país asiático, de 1923 al 1988, con un solo viaje a Italia en 1957 por enfermedad. Murió el 15 de junio de 1988 en Mong Ping, en la diócesis de Kengtung --en la frontera con China y Laos--. Inmediatamente fue invocado como «protector de los niños» -recuerda el padre Gheddo, también misionero- «porque vivió siempre entre 200-250 huérfanos que recogía en los pueblos destruidos por la guerra o dispersos por el hambre y la enfermedad». Fundó seis parroquias, construyó iglesias y capillas, escuelas, hospitales y orfanatos, y enseñó a los tribales una agricultura más moderna.
«Clemente murió a los 91 años, pero escribía que no se sentía anciano porque era aún útil a muchos niños y personas abandonadas (discapacitados, leprosos, viudas solas, opiómanos, ladrones expulsados de los pueblos), a quienes recogía en su misión, mantenía y trataba con la ayuda de las religiosas de María Niña», continúa el padre Gheddo.
El milagro que abrió la puerta a la beatificación fue la curación milagrosa de un niño de 10 años, Joseph Tayasoe, que "cayó de un árbol desde cinco metros de altura y se golpeó la cabeza con una gran piedra; perdía sangre por nariz y oídos, tenía el cráneo con una fractura apreciable a simple vista. Estuvo cuatro días en coma, y después de orar al padre Vismara se despertó de improviso y pidió de comer, completamente curado, sin consecuencia alguna ni tratamientos en los años sucesivos. Hoy, a sus 16 años -relata el P. Gheddo en 2006- es un chico totalmente normal".
Su sepultura en Mong Ping es meta no sólo de muchos católicos, sino también de protestantes, budistas, animistas y musulmanes. Hombre de mucha oración, siempre sereno y lleno de gozo, aún en las grandes dificultades y sufrimientos de una vida transcurrida entre pueblos en guerra, hambre y miseria, ladrones y bandidos de carreteras, y aislamiento en la selva con el médico más cercano a dos días de viaje. «Clemente es el auténtico misionero al servicio de los pobres y de los últimos -añade el padre Gheddo-, comprometido en el campo educativo y social, capaz de dar la vida por su pueblo, pero también, y ante todo, testigo y anunciador de Jesucristo con su vida».
Redactado sobre un artículo de la agencia Zenit, sin mención de autor, de 2006, ante la aprobación del milagro de la causa de beatificación.
fuente: Zenit.org
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=4931

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