lunes, 13 de junio de 2016

San Fandila, presbítero y mártir - Beato Gerardo de Clairvaux, monje (13 de junio)

San Fandila, presbítero y mártir

fecha: 13 de junio
†: 853 - país: España
otras formas del nombre: Fándilas
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI

En Córdoba, en la región hispánica de Andalucía, san Fandila, presbítero y mártir, que en la persecución desencadenada por los sarracenos, en tiempo del emir Mohamed I, fue decapitado por su fe en Cristo.
refieren a este santo: Santos Anastasio, Félix y Digna
San Fándilas nació en Cádiz, España, al principio del siglo IX, en tiempos de la ocupación musulmana. Después de haber hecho sus estudios en Córdoba, buscó seguir la vida religiosa y entró al monasterio de Tabán. Como se señaló por la santidad de su vida y dio ejemplo de las más altas virtudes, los religiosos del monasterio vecino de San Salvador solicitaron sus servicios como sacerdote. A pesar de su enérgica resistencia, fue elevado a la dignidad sacerdotal y prosiguió con mayor fervor sus penitencias, sus vigilias y sus oraciones; se aplicó a la humildad y a la práctica de todas las virtudes. Abrasado por un celo ardiente para defender la fe, se presentó un día ante el juez y le predicó, elocuentemente, la doctrina del Evangelio. Expuso la perversidad de Mahoma y declaró que todos aquellos que se adhieren a su religión corrompida, serán castigados con suplicios eternos. El juez lo hizo arrestar inmediatamente y dio cuenta del incidente al rey. Este mostró una exagerada indignación, dio rienda suelta a una cólera desmesurada, ordenó el arresto del obispo, la matanza de cristianos y la venta de las mujeres en subasta pública. Felizmente, los gobernadores, estimando que no había proporción ninguna entre esta sentencia y la causa que la había motivado, se abstuvieron de ejecutarla. Sólo Fándilas fue arrestado y llevado a la muerte. Le cortaron la cabeza, y su cuerpo fue colgado de una horca al borde del Guadalquivir. Esto pasó hacia el año 852. La vida de este santo nos fue conservada por san Eulogio de Córdoba.
El relato puede verse en Memorial de Santos, de san Eulogio de Córdoba, vol. III, c. VII; P. L. CXV, col 804-805.
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
accedida 855 veces
ingreso o última modificación relevante: ant 2012

Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=2008




Beato Gerardo de Clairvaux, monje

fecha: 13 de junio
†: 1138 - país: Francia
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI

En el monasterio de Clairvaux, en Borgoña, beato Gerardo, monje, hermano de san Bernardo, que, doctrinalmente preparado, demostró una especial prudencia y acertado criterio en el campo de la espiritualidad.
El hermano menor y el favorito de san Bernardo, el joven Gerardo, no formaba parte del grupo de muchachos, parientes y amigos, que acompañaron al primero a Citeaux y recibieron el hábito junto con él. Por aquel entonces Gerardo estaba demasiado preocupado en ver la mejor manera de realizar sus proyectos de entrar en el ejército, para prestar atención a las exhortaciones de Bernardo. Sin embargo, poco tiempo después, cuando el joven soldado fue gravemente herido durante el sitio a Grancy y luego pasó largo tiempo en la prisión, reflexionó en cosas más serias, reconoció en su fuero interno la vanidad de la gloria de este mundo y, al quedar libre, fue en busca de su santo hermano y se puso a sus órdenes.
Al tomar los hábitos, se convirtió en la mano derecha de san Bernardo, a quien acompañó a Clairvaux. En su cargo de celador, no se limitó a cumplir con eficacia los trabajos domésticos de la abadía, sino que adquirió una extraordinaria habilidad técnica en los diversos oficios y, tanto los albañiles como los herreros, labradores, zapateros y tejedores, recurrían a él para recibir instrucciones y dirección. Semejantes actividades exteriores no intervenían para nada en su vida espiritual; Gerardo era un modelo de obediencia y de fervor religioso. Cierta vez, en 1137, cuando iba camino de Roma con San Bernardo, cayó gravemente enfermo en Viterbo; su estado se hizo crítico y todos pensaban que iba a morir; pero san Bernardo se puso en oración y pidió que su hermano recuperase la salud, por lo menos para ir a morir a casa, y la petición fue concedida. Gerardo quedó sano temporalmente y, al año siguiente, volvió a enfermar. Poco antes de morir, exclamó con voz fuerte y una sonrisa feliz en los labios: «¡Oh, cuan bueno es que Dios sea el Padre de los hombres y cuánta gloria tienen los hombres en ser hijos de Dios!» En un sermón que aún se conserva, san Bernardo rindió un tributo elocuente y conmovedor a la memoria de su hermano Gerardo.
Los bolandistas imprimieron en Acta Sanctorum, junio, vol. III, los mejores pasajes referidos a san Gerardo en el Magnum Exordium, la obra que narra la memoria del primer siglo del Císter.
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=2009

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