viernes, 19 de febrero de 2016

Beato Álvaro de Córdoba, religioso presbítero - San Mansueto de Milán, obispo (19 de febrero)

Beato Álvaro de Córdoba, religioso presbítero

fecha: 19 de febrero
†: c. 1430 - país: España
otras formas del nombre: Álvarez de Córdoba, Álvaro de Zamora
canonización: 
Conf. Culto: Benedicto XIV 22 sep 1741
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI

En Córdoba, en la región española de Andalucía, conmemoración del beato Alvaro, presbítero de la Orden de Predicadores, célebre por su predicación y la contemplación de la Pasión del Señor.
No sabemos exactamente dónde nació el beato; unos autores dicen que en Lisboa y otros que en Córdoba, España. En todo caso, en esta última ciudad pasó la mayor parte de su vida. Allí entró al convento de San Pablo de la Orden de Santo Domingo, en 1368. Con el tiempo, llegó a ser un gran predicador y trabajó con gran éxito, primero en Andalucía y luego en Italia. A la muerte del rey Enrique II de Castilla, el beato fue nombrado confesor y consejero de la reina madre Catalina (hija de Juan de Gante, duque de Lancaster) y dirigió la educación del joven rey Juan II. Álvaro de Córdoba reformó la corte; pero cuando las disensiones políticas dividieron la regencia, el beato se retiró y recomenzó su trabajo de predicador. Desde tiempo atrás había concebido el proyecto de fundar un convento donde se siguiese estrictamente la regla primitiva de Santo Domingo, según la reforma iniciada por elbeato Raimundo de Cápua. Álvaro se consagró de lleno a la empresa; escogió una región montañosa cerca de la ciudad y allí construyó el convento de Escalacaeli, que pronto se convirtió en una fuente de ciencia y piedad, que atraía candidatos de todas las regiones de España. El beato formó un movimiento de oposición a Pedro de Luna, el «antipapa» Benedicto XIII, y movió al pueblo y sobre todo a la nobleza a reconocer al papa legítimo.
A pesar de su avanzada edad, el beato prosiguió su obra de catequesis, de enseñanza y predicación. Pasaba el día entero en ese trabajo y consagraba casi toda la noche a la oración en el monasterio. Éste vivía totalmente de las limosnas; el beato predicaba con frecuencia en el mercado y terminaba diciendo: «Hermanos míos, los pobres frailes de Santo Domingo del convento de la montaña se encomiendan a vuestra caridad». Las prácticas de penitencia del beato eran cada vez más severas; iba de rodillas hasta una capilla consagrada a Nuestra Señora de las Misericordias, disciplinándose durante el trayecto. Todavía existe en Córdoba una pintura que representa al beato arrodillado, con las espaldas cubiertas de sangre, rodeado por un grupo de ángeles, algunos de los cuales se ocupan en retirar los guijarros del camino. El beato construyó varias capillas en los terrenos del monasterio; cada una de ellas representaba una «estación» o escena de la Pasión, probablemente en recuerdo del viaje de Álvaro a Jerusalén. Se cuenta que una noche, mientras el beato oraba en una de dichas capillas, se desató una violenta tempestad que le aisló totalmente del monasterio. Al oír sonar el toque de maitines, el beato elevó los ojos al cielo, tomó su capa, la tendió sobre el torrente y así llegó sano y salvo a la otra orilla; echándose la capa sobre los hombros, fue a ocupar su puesto habitual en el coro. El culto del beato fue confirmado en 1741.
Ver Touron, Les hommes illustres de l'Ordre de St. Dominique, vol. III, pp. 98-110; Procter, Dominican Saints, pp. 42-44; Mortier, Maitres Généraux O.P., vol. IV, pp. 210-214. Este último historiador da a entender que el beato introdujo en el Occidente la devoción del viacrucis. Pero lo cierto es que ya San Petronio de Bolonia, en el siglo V, había proyectado una serie de «estaciones», y los agustinos Pedro y Juan de Fabriano habían construido un viacrucis, poco antes de la época del beato.
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012

Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=632





San Mansueto de Milán, obispo

fecha: 19 de febrero
†: c. 680 - país: Italia
otras formas del nombre: Mansuetis
canonización: pre-congregación
hagiografía: Santi e Beati

En Milán, de Lombardía, san Mansueto, obispo, que luchó firmemente contra la herejía de los monotelitas.
Entre las muchas cuestiones cristológicas delicadas sobre las que debatía la teología en los primeros siglos de la Iglesia, se encontraba aquella que se preguntaba sobre si hay en Cristo una o dos voluntades, es decir, si en Cristo sólo hay voluntad divina, o hay una voluntad divina, pero también una voluntad humana. En el primer caso se habla de "monotelismo", y en el segundo de "duotelismo". El conflicto estalló en el siglo VII, con un Oriente preponderantemente monotelista. A tal grado llegó la disputa, que incluso hubo intervenciones imperiales prohibiendo continuarla.
En los Concilios, en cambio, la cuestión se abordó condenando la posición monotelita como un error pernicioso, ya que el monotelismo significaba, en último análisis, una respuesta herética sutil a la verdadera naturaleza de Jesús, que la Iglesia proclama como verdadero Dios y verdadero hombre. La doctrina ortodoxa de la presencia de dos voluntades en Cristo, la divina y la humana, fue reafirmada por el Concilio de Letrán (octubre de 649), convocado por el papa san Martín I, y que precisamente le costó la vida a manos del emperador Constante II, que era monotelita.
La discusión se prolongó en el tiempo y tomó parte en ella, entre otros, san Mansueto, cuadragésimo obispo de Milán. Su participación en el Concilio de Roma de marzo del 680 tuvo exactamente ese sentido: desaprobar el monotelismo y dejar claro cómo las dos voluntades coexisten en Cristo, la voluntad humana sujeta a la divina, pero permaneciendo activa, como verdadero hombre. San Mansueto estaba tan convencido de que estando de parte de Jesús se estaba de parte del hombre que luchó contra el monotelismo en toda su obra, tanto de obispo, como de escritor y organizador. Contra esta herejía, que, como podemos captar hoy mismo, se encuentra muchas veces escondida, escribió una obra de argumentación doctrinal.
Aunque su fecha es el 19 de febrero, en la liturgia ambrosiana se mueve la celebración al 2 de septiembre, para que no caiga en Cuaresma.
Basado (aunque con cambios) en la traducción de un artículo de Mario Benatti.
fuente: Santi e Beati
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=626

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