Beatos Baltasar, Antonio e Ignacio
Uchibori, mártires
fecha: 21 de febrero
†: 1627 - país: Japón
canonización: B: Benedicto XVI 24 nov 2008
hagiografía: «L`Osservatore Romano»
†: 1627 - país: Japón
canonización: B: Benedicto XVI 24 nov 2008
hagiografía: «L`Osservatore Romano»
En el monte Unzen, en Nagasaki, Baltasar Uchibori,
Antonio Uchibori, e Ignacio Uchibori, hermanos, mártires.
Ver
más información en:
188 mártires de la evangelización del Japón, 1603-1639
188 mártires de la evangelización del Japón, 1603-1639
Del escrito de todo el conjunto se transcribe la
sección correspondiente a este grupo:
Son un grupo de veintinueve, todos ellos indicados con
sus nombres y datos concretos. Destacan el samurai Pablo Uchibori, con sus tres
hijos, y el anciano señor ("tono") de la aldea Hachirao, Pablo
Onizuka, padre del mártir beato Pedro Onizuka, s.j., quemado vivo en 1622. Pero
los veintinueve mártires se distribuyen en tres grupos, según la fecha del martirio:
21 de febrero, 28 de febrero y 17 de mayo de 1627.
Casi todos habían sufrido anteriormente cárcel y
torturas. Algunos son descendientes o familiares de mártires. Otros mueren con
su esposa e hijos. Algunos eran catequistas o jefes de aldeas, o habían
hospedado a los misioneros ocultos, arriesgando su propia vida.
A los tres hijos de Pablo Uchibori, antes de matarlos
y arrojarlos al mar (21 de febrero de 1627), les cortaron los dedos de las
manos, ante su padre y ante un gran grupo de condenados al martirio, para
presionarlos a apostatar. El niño Ignacio Uchibori, de cinco años, sufrió la
mutilación con gran serenidad, levantando sus dedos y mano mutilada y
sangrienta, con la admiración de todos los presentes. Con ellos murió del mismo
modo, con los dedos mutilados y arrojada al mar, Gracia, esposa de Tomás Soxin,
porque no quiso renegar de la fe; también mataron allí mismo, arrojándolos al
mar, a otros doce.
Cinco de los veintiséis mártires de la presente lista,
martirizados en los sulfatos del monte Unzen —en dos grupos y fecha distinta:
28 de febrero y 17 de mayo— son firmantes, entre otros doce, de la carta
dirigida anteriormente a Pablo V (18 de octubre de 1620), expresando su
disponibilidad de "ofrecer nuestras vidas en testimonio de Cristo y de la
santa Iglesia romana... Nada tenemos tan grabado en el corazón como el padecer
el martirio, cuando la ocasión se ofrezca, con la gracia de Dios".
El samurai Pablo Uchibori, ya desde las torturas en la
cárcel y durante los tormentos de los sulfatos, animaba a todos sus compañeros
a perseverar en la fe, mientras él y otros eran torturados y mutilados en
rostro y manos. Murió diciendo: "Alabado sea el Santísimo
Sacramento". De él se conserva una carta escrita desde la cárcel, en la
que explica el martirio de otros mártires anteriores y su propia disponibilidad
martirial por amor a Cristo: "Deseo padecer por su amor".
Todos murieron orando, fuertes en la fe y con alegría,
a veces dejando escritas, durante el trayecto hacia el martirio, expresiones
poéticas de despedida, como hicieron los mártires Joaquín Mine y Bartolomé Baba
con esta afirmación: "Hasta ahora creía que el cielo estaba muy lejos;
ahora, viéndolo tan cerca, me llena de alegría". El samurai Juan Marsutake
murió orando: "¡Señor Jesús, no me dejéis de vuestra mano!". Los
testigos han dejado constancia de la actitud martirial de todos.
Del escrito de Juan Esquerda Bifet (ver texto del
grupo).
fuente: «L`Osservatore
Romano»
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo
Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente,
es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se
corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre
del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=4812
por Carmen Fernandez (i) (71.40.50.---) - jue , 21-feb-2013, 16:06:12
Luego le dijo a Tomas:
"Aqui estan mis manos; acerca tu dedo. Trae aca tu mano; metela en mi costado y no sigas dudando, sino cree".
Tomas le respondio:
"!Senor mio y Dios mio!"
Jesus anadio:
"Tu crees porque me has visto; dichosos los que creen sin haber visto".
Juan 20:24-29
Y creer hasta el martirio! Qué ejemplo de fé y confianza absoluta en Dios Trino!
Beatos Baltasar, Antonio e Ignacio Uchibori, mártires, rogad por nosotros.
"Aqui estan mis manos; acerca tu dedo. Trae aca tu mano; metela en mi costado y no sigas dudando, sino cree".
Tomas le respondio:
"!Senor mio y Dios mio!"
Jesus anadio:
"Tu crees porque me has visto; dichosos los que creen sin haber visto".
Juan 20:24-29
Y creer hasta el martirio! Qué ejemplo de fé y confianza absoluta en Dios Trino!
Beatos Baltasar, Antonio e Ignacio Uchibori, mártires, rogad por nosotros.
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