viernes, 19 de febrero de 2016

San Proclo, monje - San Bonifacio de Lausana, obispo (19 de febrero)

San Proclo, monje

fecha: 19 de febrero
†: c. 970 - país: Italia
otras formas del nombre: Prodo
canonización: culto local
hagiografía: Abel Della Costa

En Bisignano, cerca de Cosenza, en Calabria, san Proclo, monje, que, muy bien formado doctrinalmente, se convirtió en heraldo de la vida monástica.
San Proclo fue discípulo de san Nilo, y su fama de santidad nos llega precisamente a través del relato de la vida del gran abad, escrito en el siglo XII, donde dice: «...el beatísimo y santísimo Proclo, hombre de  grandísima erudición en las letras humanas, el cual había hecho de su mente un arca de obras tanto profanas como sacras. Antes de hacerse monje, siendo aun joven, en su tierra llevaba esta forma de vida: permanecía en ayuno todo el día hasta el caer de la tarde, dedicado a la lectura y absteniéndose de comidas cocidas al fuego y de bebibas gustosas; desde la víspera hasta el amanecer visitaba todas las iglesias del lugar recitando el salterio entero y haciendo a las puertas de cada iglesia tantas postraciones como se había prescripto, y que sólo Dios sabe. Entrado en la vida monástica, fue revestido por nuestro Santo Padre Nilo del hábito de la vida virtuosa, se sujetó a tanta abstinencia y a tan rígida ascética, que mortificó efectivamente sus miembros terrenos, y recibió molestísimas enfermedades hasta su último suspiro.»
No tenemos otros datos acerca del santo. La noticia de que fuera tan erudito hace pensar en alguien que tuviera un origen ilustre, y el hecho de que se sometiera a tan ásperas penitencias era frecuente en quienes abandonaban no sólo el mundo, sino una vida mundana, tras una radical conversión; pero todo esto no son sino conjeturas que podemos hacer a partir de la escasa memoria que nos ha llegado. Debió haber muerto hacia el 875, y se conservó el culto en Bisignano, aunque en la actualidad no hay ninguna iglesia de la diócesis dedicada a él.
La «Vita» de san Nilo, de gran valor histórico, fue impresa en griego y latín por los Bolandistas en Acta Sanctorum, septiembre, VII, pág 285ss. el párrafo citado se encuentra en la pág. 307.
Abel Della Costa
accedida 354 veces
ingreso o última modificación relevante: 18-2-2013

Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=629





San Bonifacio de Lausana, obispo

fecha: 19 de febrero
n.: c. 1180 - †: c. 1260 - país: Bélgica
canonización: culto local
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI

En el monasterio de Camera, cerca de Bruselas, en Brabante, sepultura de san Bonifacio, que fue obispo de Lausana y después abrazó la vida ascética junto al monasterio cisterciense del lugar.
patronazgo: protector contra la fiebre.
San Bonifacio nació en Bruselas. A los diecisiete años fue e estudiar a París, donde llegó a ser uno de los más conocidos profesores de la Universidad. Permaneció siete años en dicha ciudad; pero, a raíz de una disputa entre los maestros y los estudiantes, los discípulos se negaron a seguir asistiendo a las clases de Bonifacio. Esto lo decidió a transladarse de París a Colonia, donde enseñó en la escuela de la catedral durante dos años, hasta que fue elegido obispo de Lausana. Trabajó celosa e infatigablemente en su diócesis durante los ocho años de su episcopado. Fue víctima de numerosos ataques de quienes le comprendían mal. Tal vez sus relaciones con la Universidad de París le habían hecho perder el hábito de tratar con tacto a las gentes difíciles, pues el santo parece haber denunciado desde el pulpito las debilidades de su clero.
Habiendo incurrido en la enemistad del emperador Federico II, Bonifacio fue atacado y gravemente herido en 1239. Persuadido de que no era apto para desempeñar el puesto de obispo, fue a Roma a rogar al papa que le permitiese renunciar al gobierno de la diócesis; y el papa accedió a su deseo. El santo volvió a Bruselas, donde se refugió en un convento de religiosas cistercienses, cuya abadesa le había invitado. Su amor a la regla del Cister le movió a vivir en dicha abadía hasta su muerte, aunque nunca ingresó en la orden. Se considera a san Bonifacio el primer obispo sin sede, predecesor de los corepíscopos de la Edad Media. Existen abundantes pruebas de que, durante los dieciséis o más años que residió en La Cambre, consagró varias iglesias y altares y ejerció otras funciones episcopales. Su culto fue aprobado para la Orden Cisterciense en 1702.
Aparte de las dos cortas biografías que se hallan en Acta Sanctorum, febrero, vol. III, se encontrará un gran número de informaciones sueltas en las crónicas, privilegios, etc. J . F. Kieckens, Etude historique sur St. Boniface (1892), se sirvió en ese tipo de documentos, como también el P. Rattinger en los dos artículos que publicó en Stimmen aus María Laach (1896), y A. Simón y R. Aubert en Boniface de Bruxelles (1945). Imagen: talla en una puerta de madera del monasterio de La Cambre
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
accedida 441 veces
ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace:http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=630

No hay comentarios:

Publicar un comentario