viernes, 3 de junio de 2016

San Lifardo, presbítero y eremita - San Coemgeno, abad (3 de junio)

San Lifardo, presbítero y eremita

fecha: 3 de junio
†: 550 - país: Francia
otras formas del nombre: Liefardo
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI

En Meung-sur-Loire, en el territorio de Orleans, también en la Galia, san Lifardo, presbítero, que en dicho lugar llevó vida solitaria.
Lifardo o Liefardo era un tribuno de mucha reputación por su honradez. Ocupaba uno de los más altos puestos en la magistratura de Orléans, cuando decidió tomar los hábitos. Al adoptar la decisión de hacerse monje, tenía cuarenta años de edad. Algunos escritores sostienen que pudo haber sido hermano de san Maximino, abad de Micy, y sobrino de san Euspicio, el fundador del monasterio. También pudo haber sido el hermano de san Leonardo de Vandoeuvre; pero ciertamente que no fue hermano de san Leonardo de Limoges, como se ha dicho algunas veces. El caso es que San Lifardo partió de Orléans para quedarse durante algún tiempo en la abadía de Saint Mesmin, en Micy. El deseo de vivir en mayor soledad le indujo a retirarse, con su compañero Urbicio, a un sitio poco frecuentado, entre las ruinas de un viejo castillo, donde ambos construyeron sus chozas.
Largo tiempo vivieron allí, sin más alimento que un trozo de pan de centeno y un sorbo de agua cada tres días. Pero no tardaron en llegar los discípulos a reunirse en torno a los ascetas y, el obispo de Orléans, que tenía en muy alta estima a Lifardo, no sólo lo autorizó a formar una comunidad religiosa, sino que le ordenó presbítero y le ayudó a edificar una iglesia. Sobre las ruinas del castillo se levantó un monasterio que gozó de una gran prosperidad; en el lugar donde estuvo se encuentra ahora la ciuda de Meung-sur-Loire. San Lifardo murió alrededor del 550, a los setenta y tres años de edad, después de haber nombrado a Urbicio para sucederle.
En el valioso artículo de A. Poncélet, Les Saints de Micy (Analecta Bollandiana, vol. XXIV, 1905, pp. 1-97), señala el autor que todas las biografías relacionadas con Micy, son indignas de confianza. La de San Lifardo no es una excepción. No pudo haber sido escrita antes del siglo IX; fue impresa por Mabillon en el Acta Sanctorum, junio, vol. I. Pero por otra parte, el hecho de que existiera un culto casi contemporáneo a san Lifardo, queda atestiguado por la inclusión de su nombre, en esta fecha, en el Hieronymianum.
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
accedida 616 veces
ingreso o última modificación relevante: ant 2012

Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=1882




San Coemgeno, abad

fecha: 3 de junio
†: 622 - país: Irlanda
otras formas del nombre: Kevin de Glendalough, Caoimhghin, Comegen, Keivin, Kevin de Glen da locha
canonización: culto local
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI

En Glandaloch, en Hibernia, san Coemgeno, abad, que fundó este monasterio, en el que vivieron muchos monjes, de los cuales fue padre y guía.
patronazgo: patrono de Dublin.
A la vanguardia del grupo de santos que dieron gloria a Irlanda en el siglo VI, está san Kevin (Coemgen), uno de los principales patronos de Dublin. Fue él quien fundó ahí la célebre abadía de Glendalough, que llegó a ser uno de los cuatro grandes centros de peregrinación en Irlanda y dio origen a la máxima de que siete visitas a Glendalough equivalen a una peregrinación a Roma.
La historia de san Kevin se relata en distintas versiones escritas en latín y en irlandés, ninguna de las cuales es verdaderamente antigua. Sólo por conjeturas se podrían extraer los sucesos reales ocultos bajo las pintorescas leyendas y las interesantes descripciones de costumbres. Se dice que el santo, descendiente de reyes, nació en Leinster, precisamente en el Fuerte de White Fountain. San Conan lo bautizó con el nombre de Coemgen, que los anglos convirtieron en Kevin, el «bien habido». Desde los siete años, sus padres lo mandaron a instruirse con los monjes y se quedó con ellos hasta llegar a la juventud. Después de su ordenación, se sintió movido a buscar la soledad, y, entonces, se le presentó un ángel para conducirlo hacia las alturas de Glendalough, al Valle de los dos Lagos. En aquella hermosa región agreste, vestido con pieles de animales, sin otro lecho que las piedras ni más alimento que las ortigas y acedrillas, plantas éstas que se conservaban verdes en todas las estaciones, permaneció siete largos años. Durante aquel período de existencia tan austera, «las ramas y el follaje de los árboles solían entonar dulces cantos para él, y una música celestial aliviaba la severidad de su vida». Al fin, fue descubierto por un pastor de ganado que se llamaba Dima, quien acabó por convencer al santo para que abandonara la soledad. «Por respeto al asceta y para honrarlo», el pastor y sus hijos hicieron una litera sobre la cual transportaron al santo a través del espeso bosque. Los árboles se inclinaban para abrirles paso y, cuando la litera y sus portadores habían pasado, se enderezaban de nuevo.
En la localidad de Disert-Coemgen, donde hoy se encuentra la iglesia de Refert, San Kevin se estableció con los discípulos que acudieron a reunirse en torno suyo. Durante largo tiempo, dice la leyenda, una nutria bondadosa llegaba a diario con un salmón en el hocico para proveer de alimento a los ascetas. Pero una vez se «le ocurrió a Cellach», hijo de Dima, «que con la piel de la nutria podría hacerse un magnífico par de guantes». La nutria, «a pesar de que sólo era un animal, adivinó los pensamientos de Cellach y, desde aquel momento, dejó de prestar servicios a los monjes». Tal vez por causa de la escasez de alimentos, san Kevin trasladó su comunidad a otro punto más alto del valle, «donde se juntaban dos riachuelos de aguas limpias». Ahí, en Glendalough, hizo su fundación permanente, a la que muy pronto comenzaron a acudir numerosos discípulos. A fin de implorar las bendiciones del cielo para él y para sus monjes, san Kevin emprendió una peregrinación a Roma, y dice su historia que «gracias a las santas reliquias y la tierra bendita que trajo consigo, ningún santo del Erin obtuvo más favores de Dios que Coemgen, si se exceptúa tan sólo a Patricio».
El rey Colman, de Ui Faelain, dejó a su hijo pequeño a cargo de san Kevin, después de que sus otros hijos «habían sido destruidos por las gentes mundanas de las ricas cortes». Como «no había vacas ni 'boolies' [corral, en irlandés] en el valle, el santo llamó a una cierva que vino con sus cervatillos, para que diera la mitad de su leche al pequeño hijo del rey. Pero un lobo vino a devorar los cervatillos. Entonces Coemgen obró grandes milagros. Comenzó por ordenar al perverso lobo que ocupase el lugar de los cervatillos, y así lo hizo la fiera, que se ahijó mansamente a la cierva. Y de esta manera se crió el pequeño Faelan, por las maravillosas obras de Dios y de Coemgen». En el Félire de Oengus, se hace una referencia a Kevin en una cuarteta que dice:
«Soldado de Cristo en tierras del Erin,
el eco de las olas dice tu nombre duro,
noble Coemgen, guerrero recio y puro,
en el valle de los lagos, con un rumor sin fin.»
El santo abad estuvo en términos de íntima amistad con san Kieran de Clonmacnois. San Kevin lo visitó en su lecho de muerte donde yacía inconsciente, pero tan pronto como llegó el abad, recuperó el sentido para mantener con él una larga conversación y darle una campanilla como regalo de despedida. Cuando san Kevin había alcanzado ya una edad muy avanzada, manifestó su deseo de emprender una nueva peregrinación, pero le disuadió un sabio anciano al que consultó. «Las aves no incuban sus huevos cuando andan en vuelo», le dijo el consejero, y San Kevin se quedó en su monasterio. Se dice que murió a la edad de 120 años. Su fiesta se celebra en toda Irlanda.
Hay cinco versiones sobre la fábula de san Coemgen: tres en irlandés y dos en latín. Parece que aun en la más antigua de estas biografías, no se puede fijar una fecha anterior al siglo diez o al once. «Los textos -dice el Dr. J. F. Kenney (The Sources for the Early History of Ireland, I p. 404)- tienen muy poco valor histórico... sólo ilustran el desarrollo de las ideas sobre el ascetismo extremado, si no en los siglos sexto o séptimo, sí en el décimo y los siguientes».
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=1884

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