Santos Eustrato, Auxencio, Eugenio, Mardario y Orestes, mártires
fecha: 13 de diciembre
†: c. s. IV - país: Armenia
otras formas del nombre: Eustracio
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
†: c. s. IV - país: Armenia
otras formas del nombre: Eustracio
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
Elogio: En Armenia, santos Eustrato,
Auxencio, Eugenio, Mardario y Orestes, mártires.
Las actas tradicionales, que el
Martirologio anterior sintetizaba, dicen «en Armenia, el martirio de los santos
Eustracio, Auxencio, Eugenio, Mardario y Orestes, que sufrieron durante la
persecución de Diocleciano. Eustracio padeció primero bajo Lisias; más tarde,
Agricolao, gobernador de Sebastea, le sometió junto con Orestes a crueles
tormentos. Eustracio pereció en un horno; Orestes fue colocado sobre una
parrilla ardiente y así pasó al Señor. Los otros conquistaron la palma del
martirio de diferentes maneras, después de ser cruelmente castigados por el
gobernador Lisias en Arabraca. Los cuerpos de los mártires fueron más tarde
trasladados a Roma, donde se les dio honrosa sepultura en la iglesia de San
Apolinar».
San Eustracio era un armenio de buena familia.
Orestes, que era soldado, se convirtió al ver la fortaleza con que Eustracio
soportaba la tortura. San Eugenio era su criado, y Mardario y Auxencio eran dos
amigos suyos que intercedieron por él. Las reliquias de estos mártires reposan
todavía en la iglesia de San Apolinar. Las «actas» de San Eustracío son un
ejemplo de la forma en que ese género de documentos -destinado originalmente a
guardar memoria del hecho- se interpolaba y amplificaba con fines didácticos y
de edificación. En efecto, en las actas aparece el máritr discutiendo
largamente con el magistrado y cita pasajes de Platón y de los poetas para
confirmar sus argumentos.
Lamentablemente, el relato tradicional
está contaminado por el de los «Cuarenta
mártires de Sebaste», por lo que, aunque se puede aceptar la
historicidad fundamental del grupo, no es ya posible precisar nada de su
historia, ni vincularlos con la época de Diocleciano. Si el martirio se ubicara
en Sebaste, debería hoy situarse en Turquía (en la actual Sivas), muy lejos de
las fronteras de la Armenia de nuestros días, pero despojada la leyenda de sus
datos espurios, no hay ninguna razón para localizar la escena en Sebaste.
La pasión griega puede verse en Migne,
PG., vol. XCVI, pp. 468-505. Véase Delehaye, Les passions des martyrs (1921),
pp. 266-268. En la literatura bizantina se alude con frecuencia a este grupo,
al que se da el nombre de «los cinco santos». Se han descubierto algunos
fragmentos de las actas en un manuscrito del siglo IX. Hay una versión armenia
de la pasión en las Vitae et Passiones Sanctorum (Venecia, 1874) , vol. I, pp.
435-475.
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de
El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo
como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino
que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía,
referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.orgindex.php?idu=sn_4500
San Judoco, presbítero y eremita
fecha: 13 de diciembre
†: c. 669 - país: Francia
otras formas del nombre: Iodoco, Jodoc, Jodokus, Joost, Josse, Jost, Jouven, Judganoc, Judgeonoc, Jobst
canonización: pre-congregación
hagiografía: Santi e Beati
†: c. 669 - país: Francia
otras formas del nombre: Iodoco, Jodoc, Jodokus, Joost, Josse, Jost, Jouven, Judganoc, Judgeonoc, Jobst
canonización: pre-congregación
hagiografía: Santi e Beati
Elogio: En Neustria septentrional, san Judoco, presbítero y eremita, el cual,
siendo hijo de Jutael, rey de Armórica, y hermano de san Judicael, para no ser
obligado a suceder a su padre abandonó la patria y se dedicó a la vida
eremítica.
Patronazgos: patrono de los peregrinos,
marineros, panaderos, y ciegos, de los sanatorios y los animales domésticos,
para pedir una buena cosecha, protector contra las tormentas, los daños por
incendio, la fiebre, la peste y la enfermedad.
El nombre de este santo conoce diferentes
formas según regiones o países. Su nombre en latín es Iudocus; en Bretaña se
llama Judoce, o Huec, o Judec, o Uzec. Su nombre francés tradicional es Josse;
en Alemania y sus áreas de influencia las formas son Jobst, Jodok o Judok. Casi
toda nuestra información acerca de este santo viene de una vida anónima
compuesta en el siglo IX. En el siglo XI esta historia fue recogida y ampliada
por Isembardo de Fleury y Florencio abad de Saint-Josse.
Nacido en la Bretaña -norte de Francia- a
comienzos del siglo VII, Judoco fue el segundo hijo de Jutael, rey de Domnonea,
que le dio buenos estudios con los monjes de Lan-Mae-lmon, cerca de Dinan. Ya
adulto, luego de renunciar a la corona que le ofrecía su hermano mayor Judicael
-que estaba en problemas con el rey Dagoberto I-, partió para Roma en el año
636 o 637, con un grupo de once peregrinos. Tan pronto como cruzaron el
Cousnon, pequeño río que separa la Bretaña de Normandía, Judoco pidió a sus
compañeros que lo tonsuraran para mostrar claramente su pertenencia definitiva
a Dios, Peregrinaron por Avranches, y Chartres, y los doce peregrinos llegaron
a París, donde pasaron varios días. Desde allí,en lugar de tomar directamente
el camino a Italia, se dirigieron hacia el norte, se detuvieron en Amiens, en
las orillas del Authie y llegaron finalmente a un lugar llamado Villa Sancti
Petri, que sin duda se identifica con Dompierre-sur-Authie en Crécy (Somme).
Fueron recibidos por Aimone, Duque de Ponthieu, que llegó a ser tan amigo de Judoco,
no quería dejarlo partir cuando los demás compañeron retomaron su camino, y
pidió al obispo de Amiens que lo ordenara sacerdote, y así lo mantuvo juanto a
él como capellán.
Después de siete años Judoco suplicó a
Aimone que lo dejara libre y le indicara un lugar tranquilo para realizar la
vida eremítica que deseaba. El Duque lo condujo a las orillas del Authie, a un
lugar llamado Brahic, nombre que parece conservado en los de dos pueblos, Raye
y Labroye. Al igual que muchos ermitaños Judoco cambió varias veces su lugar de
retiro: después de ocho años en Brahic se estableció en Runiac, a orillas del
Canche, donde Aimone había levantado para él una capilla dedicada a San Martín.
Trece años más tarde, tras haber sido mordido en el pie por una serpiente en la
que creyó reconocer al diablo, dejó Runiac y se fue a vivir a una colina
próxima al mar, donde un día se establecerá la abadía de Saint-Josse-sur-mer.
Allí construyó dos pequeños oratorios de madera, uno en honor de san Pedro, y
el otro de san Pablo. Por último, realizó el proyecto que le había hecho dejar
su Bretaña: la peregrinación a Roma, de la que por desgracia no tenemos ninguna
noticia segura. Murió unos años después de su regreso, un 13 de diciembre. El
año de 669, a menudo referido como el de su muerte, no consta por ningún
documento. Una de las leyendas afirma que su cuerpo no fue sepultado y que
permaneció incorrupto; el cabello, la barba y las uñas del cadáver siguieron
creciendo, de suerte que los ermitaños de los alrededores tenían que cortárselos
de cuando en cuando.
Finalmente, sus reliquias fueron colocadas
en la iglesia de su ermita y allí permanecieron hasta alrededor del 901 cuando,
por miedo a los normandos, fueron transportadas a Inglaterra, a Hyde, cerca de
Winchester. esta traslación se conmemoraba el 9 de enero. El nombre del santo
aparece en calendarios ingleses, y en iglesias desde Inglaterra al Tirol. la
popularidad del santo es enorme, así como también su iconografía.
La biografía anónima puede leerse en
Mabillon, vol. II, pp. 542-547. Se hallará un sermón de Lupo de Ferrieres sobre
san Iudocus en W. Levison, Festchrift Walter Goetz (1927). Véase también Duine,
Memento, p. 49; y Van der Essen, Etude critique sur les saints mérovingiens,
pp. 411-413. Acerca de san Iudocus en el arte, cf. Künstle, lkonographie, vol.
u, pp. 330-331. Sobre los aspectos folklóricos véase BSchtold-Stáubli,
Handwörterbuch des deutschen Aberglaubens, vol. IV, cc. 701-703. En cuanto al
sitio en el que reposan las reliquias del santo, cf. P. Grosjean, en Analecta
Bollandiana, vol. LXX (1952), p. 404. El presente articulo traduce en lo
fundamental el de Philippe Rouillard que recogemos de Santi e Beati, pero la
bibliografía y algunos detalles provienen del Butler-Guinea. Imagen: escultura
contemporánea en bronce del santo, del artista plástico Hanspeter Widrig, 1998,
en la ciudad de Ornbau junto al río Altmühl, en Alemania.
fuente: Santi e Beati
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Estas biografías de santo son propiedad de
El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo
como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino
que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía,
referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.orgindex.php?idu=sn_4501
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