Una reflexión para cada día del mes de agosto
Web católico de Javier

Día 28
Hoy celebramos a San Agustín. De joven, Agustín cayó muy hondo en el pecado. Sin embargo, su incansable búsqueda de la verdad, así como la influencia de su madre (Santa Mónica), le llevó a convertirse y bautizarse en el año 387. Desde ese momento, Dios entró de lleno en su alma. Se entregó por completo al cuidado y formación de sus feligreses de Hipona. Los formó, sobre todo, con sus sólidos sermones y sus fecundos escritos, que son de lo más bello y profundo que se haya escrito por pluma alguna. La vida de San Agustín nos enseña que no importa la gravedad de los pecados que hayamos cometido. Si nos arrepentimos y queremos cambiar radicalmente de vida y ser un buen católico, podemos acudir al sacramento de la penitencia, donde nos espera la infinita Misericordia del Señor.
Hoy te propongo que hagas un examen de conciencia como el que puedes encontrar en https://webcatolicodejavier.org/ExamenDeConciencia.html
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