Una reflexión para cada día del mes de agosto
Web católico de Javier

Día 17
Muchas veces hablamos de más y sería conveniente permanecer callados. Callar defectos ajenos es benevolencia, callar de sí mismo es humildad. Callar requiere prudencia y dominio. Hablar oportunamente es un acierto, hablar ante una injusticia es valentía. Hablar para rectificar es un deber, hablar para ayudar a otros es caridad. Cuando Cristo hablaba encendía los corazones sinceros y nobles, pero su callar sorprendió a todos, desconcertó a sus mismos enemigos. Callando y no quejándose en su Pasión, nos enseñó a llevar la Cruz. Te propongo que le pidas hoy al Espíritu Santo la sabiduría para saber en qué momento es conveniente hablar y cuándo es adecuado callar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario