Una reflexión para cada día del mes de agosto
Web católico de Javier

Día 30
Para mantenernos en forma, hay que ejercitar con regularidad los músculos de nuestro cuerpo. Lo mismo pasa con nuestro corazón. Para mantenerlo en forma, también hemos de ejercitarlo permanentemente. Ahora que estamos llegando al final del mes dedicado al Corazón Inmaculado de María, es un buen momento para que analices cómo está tu corazón. ¿Lo estás abriendo a tu pareja, a tus familiares, a tu prójimo, a tus amigos y a los necesitados? De esta forma, evitarás que tu corazón se quede obstruído por falta de ejercicio, por pensar solo en tí, o se quede paralizado por falta de uso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario