sábado, 4 de diciembre de 2021

Santos del día 4 de diciembre

 

Santos del día 4 de diciembre
Pridie Nonas decembris
San Juan Damasceno, presbítero y doctor de la Iglesia, célebre por su santidad y por su doctrina, que luchó valerosamente de palabra y por escrito contra el emperador León Isáurico para defender el culto de las sagradas imágenes, y hecho monje en la Laura de San Sabas, cerca de Jerusalén, compuso himnos sagrados y allí murió. Su cuerpo fue enterrado en este día.
Conmemoración de santa Bárbara, de la cual se dice que fue virgen y mártir en Nicomedia.
En Alejandría de Egipto, san Heraclas, obispo, famoso como discípulo de Orígenes, de quien fue colaborador y sucesor en la escuela, siendo elegido después para regir esta sede.
En Sebastopol de Tracia, en el Ponto, san Melecio, obispo, el cual, aunque ya famoso por su erudición, fue aún más famoso por su virtud y sencillez de vida.
En Bolonia, de la Emilia, san Félix, obispo, que fue diácono de la Iglesia de Milán con san Ambrosio.
En Vienne, de la Galia Lugdunense, san Apro, presbítero, el cual, abandonando su patria, se construyó una celda en donde llevó una vida solitaria y penitente.
En la región de Bourges, en Aquitania, san Sigiramnio, peregrino y abad de Longoret.
En Cenomanum, de Neustria, santa Adrehildis o Ada, abadesa del monasterio de Santa María.
En el monasterio de Ellwangen, en Baviera, san Sola, presbítero y eremita.
En Poliboto, de Frigia, san Juan, llamado el Taumaturgo, obispo, que, contra el dictamen del emperador León el Armenio, trabajó intensamente en favor del culto de las sagradas imágenes.
En el monasterio de Siegburg, de Renania, en Alemania, san Annon, obispo de Colonia, hombre de agudo ingenio, que fue tenido en gran honor tanto, en la Iglesia como en los negocios civiles, en tiempo del emperador Enrique IV, y para aumentar la fe y la devoción, procuró la fundación de muchas iglesias y monasterios.
En Salisbury, en Inglaterra, san Osmundo, obispo, que junto con el rey Guillermo se había trasladado de Normandía a Inglaterra, donde, promovido enseguida al episcopado, consagró la iglesia catedral y se ocupó de proveer a la administración de la sede y al culto divino.
En Parma, de la Emilia, san Bernardo, obispo, el cual, siendo monje, se aplicó a una vida de perfección, y después, como cardenal, buscó el bien de la Iglesia, para, finalmente, ya obispo, procurar la salvación de las almas.
En Siena, de la Toscana, beato Pedro Pettinario, religioso de la Tercera Orden de San Francisco, insigne por su peculiar caridad hacia los pobres y los enfermos, y por su humildad y silencio.
En el lugar llamado Edo, en Japón, beatos mártires Francisco Gálvez, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores, Jerónimo de Angelis, presbítero, y Simón Yempo, religioso, estos dos últimos de la Orden de la Compañía de Jesús, todos ellos quemados por quienes odiaban la fe.
En Edo, Japón, beato Juan Hara Mondo No Suke, samurai, que por no querer renunciar a su fe, recibió la orden de destierro, pero se ocultó para poder propagar el cristianismo, y fue finalmente quemado en la cruel persecución.
En Colonia, de Renania, en Prusia, beato Adolfo Kolping, presbítero, que, ardientemente solícito para con los trabajadores y la justicia social, fundó una sociedad de jóvenes obreros, que difundió en muchos lugares.
En Santander, en el monasterio trapense de Viaceli, beatos Eustaquio García Chicote, Ángel de la Vega González, Ezequiel Álvaro de la Fuente, Eulogio Álvarez López, Bienvenido Mata Ubierna, hermanos legos; mártires de la fe en la persecución religiosa durante la Guerra Civil.
En Verona, en Italia, san Juan Calabria, presbítero, que fundó las Congregaciones de Pobres Siervos y de Pobres Siervas de la Divina Providencia.

viernes, 3 de diciembre de 2021

03 de diciembre: Nuestra Señora de Filermo, Orden de Malta

 

03 de diciembre: Nuestra Señora de Filermo, Orden de Malta

La historia del icono viene de tiempos legendarios cuando los Caballeros de la Orden de San Juan, en el 1310, tomaron posesión de la Isla de Rodas y encontraron el icono en el Monte Filermo.

Ya en ese momento era venerada por la población local y los Caballeros también habían comenzado a venerarla, y pronto se convirtió en famosa más allá de las fronteras de Rodas.

La Madonna de Filermo era considerada por los Caballeros como su posesión más valiosa…


SU ORIGEN

Tomo su nombre del santuario del monte Fileremos (Moní Filérimos) en Rodas que ya era un popular centro de culto antes que los Caballeros conquistaran la isla en 1306-9. Los habitantes de Rodas que la veneraban bajo su titulo de (‘Madre de Dios de Fileremos’) devotamente creían que fue pintada por San Lucas y fue traída a Rodas de Jerusalén alrededor del año 1000. Su fama como una imagen milagrosa era bien conocida en Egeos.

Relatos de viajeros del siglo XV mencionan la citadela en el monte de Fileremos y reportan sobre el icono con su santuario y de su adjunto monasterio en donde los Caballeros prodigan su munificencia.

Dos nuevas capillas fueron añadidas por el Gran Master Pierre d’Aubusson después del sitio de 1480 que, según relatos de testigo Guillaume Caoursin, salió a favor de los Caballeros por intersección de la Virgen y de San Juan Bautista. Durante el sitio el icono fue trasladado para su protección adentro del as murallas de la Ciudad y la misma precaución fue tomada en 1513 cuando hubo una amenaza de invasión, y en el sitio de 1522. En la ultima instancia fue puesto en la iglesia de San Marco.

Después de la perdida de Rodas, el icono siguió a los Caballeros en su exilio de siete años y, entre 524- 27, era venerado en la capilla de SS. Faustino y Giovita en Viterbo.

En Malta fue puesto en la Iglesia de San Lorenzo en Birgu donde escapo del daño cuando la iglesia fue destruida por el fuego en 1532.

Después de la construcción de Valletta, fue transferido primero a la iglesia de la Virgen de La Victoria y subsecuentemente a la iglesia conventual cuando una capilla fue preparada para recibirlo. El icono fue venerado detrás de un panel de cristal y tenia cuatro ‘vestidos’ de plata con perlas y piedras preciosas.

Después de la conquista Napoleónica de Malta en 1798, fue uno de los pocos tesoros que el Grand Master Ferdinand von Hompesch le fue permitido sacar de la isla.


LEJOS DE MALTA

En Octubre 12 de 1799, después de la resignación de Hompesch, fue presentado, junto a la reliquia de la mano de Juan Bautista y una astilla de la cruz verdadera, al Czar Pablo I quien había sido electo Grand Master por unos pocos Caballeros rebeldes.

El icono de Philermos se trasladó a Rusia, donde el 12 de octubre (juliano) de 1799, fue presentado al emperador Pablo I, ahora el Gran Maestro de la Orden, en su residencia en Gatchina, a 30 millas de San Petersburgo.

Aunque su elección era completamente irregular, fue aceptada en espera de que Pablo I pudiese influenciar el retorno de Malta a los Caballeros. La presentación fue hecha por el representante de la Orden el Conde de Litta.

A partir de entonces, la ortodoxia rusa ha honrado a la Madre de Dios de Philermos en esta fecha (25 de octubre en el calendario moderno).

Después de la muerte de Pablo en 1801, el icono, cubierto con una riza de oro con piedras preciosas, fue transferido al palacio de invierno en San Petersburg.

El icono sobrevivió a la Revolución Rusa de octubre de 1917 porque se había trasladado desde el palacio real de San Petersburgo de vuelta a Gatchina para la ocasión. En 1920, la emperatriz María Fedorovna se lo llevó consigo cuando huyó a Dinamarca.

Antes de morir en 1928, la emperatriz se los confió a sus hijas las Gran Duquesas Xenia Alessandrowna y Olga Alessandrowna, quien lo pasaron al presidente del Sínodo de Arzobispos Rusos Ortodoxos en exilio, Arzobispo Antoniye de Kieff y Galizia.

El clero ortodoxo trasladó la sagrada imagen a la recién construida Iglesia Rusa en Berlín, pero en 1929, fueron transferidos a Belgrado donde en Abril 1932 fueron oficialmente consignados a la custodia de Alexander I de Yugoslavia.

Ellos eran mantenidos en una capilla en el palacio real de Dedinje hasta 1941 que debido a la amenaza de una invasión de los Nazi estos fueron enviados aparentemente al monasterio ortodoxo de Ostrog, cerca de Niksic, en Montenegro. De hecho, se escondió tan bien que se creía perdido hasta su redescubrimiento allí en 1997, con incluso la mayor parte de sus joyas sorprendentemente intacta.


EL ICONO

El icono original de nuestra Señora de Filermo, esta ahora en el Museo Nacional de Cetinje, Montenegro. El icono esta en buenas condiciones, con su pintura y valiosa cobertura aun intactas. Esto de por si, es sorprendente considerando por todo lo que ha pasado y la pobreza de la gente en los lugares donde este valioso tesoro ha estado.

Mide 50 x 37cm y tiene una rica cobertura de oro la cual deja solamente al descubierto la cara de la Virgen. En la cobertura de oro esta la cruz esmaltada con sus ocho puntas que irradian alrededor la cabeza de la Virgen.

Una preciosa Aureola esta alrededor de la cara, decorada con una hilera de piedras preciosas y adornada con nueve rubís grandes alterándose con diamantes en un diseño de flor. Uno de los rubís falta pero parece que falta desde que fue entregado al rey Alejandro.

El manto de la Virgen tiene un cuello con doble fila de diamantes, un collar de zafiros y diamantes, y colgando de el, seis zafiros en forma de gotas. El zafiro central falta y parece haber sido remplazado por un arete Alrededor del cuadro hay un marco en oro con Ángeles en las esquinas trofeos de la Orden en el centro.


LA COPIA CATÓLICA EN ASIS

La imagen proviene de una copia de un icono de la Santa Virgen del Monte de Filermo, realizada en Rusia a principios del siglo XIX. Esta copia conservada en la Basílica de Santa María de los Ángeles en Asís (Italia) que hoy es objeto de veneración.

En 1987 la Santa Sede estableció que el 8 de septiembre (Día de la Natividad de la Madonna) fuera el día de la Festividad de la Madonna de Filermo, con su propia misa solemne. En 1988, la Orden de Malta es encomendada a la Santa Virgen, durante una celebración eucarística delante de la Gruta de Lourdes y con la promesa de que sería solemnemente renovada cada año.

Cada 8 de septiembre la Soberana y Militar Orden de Malta organiza una peregrinación a Asís y una Misa Solemne en la iglesia de Santa Maria de los Ángeles delante de la imagen de Santa Virgen de Filermo.

(fuente: forosdelavirgen.org)

Santos del día 3 de diciembre

 

Santos del día 3 de diciembre
Tertio Nonas decembris
   San Francisco Javier, religioso presbítero (7 coms.) - Memoria litúrgica   
Memoria de san Francisco Javier, presbítero de la Orden de la Compañía de Jesús, evangelizador de la India, el cual, nacido en Navarra, fue uno de los primeros compañeros de san Ignacio que, movido por el ardor de dilatar el Evangelio, anunció diligentemente a Cristo a innumerables pueblos en la India, en las Molucas y otras islas, y después en Japón. Convirtió a muchos a la fe y, finalmente, murió en la isla de San Xon, en China, consumido por la enfermedad y los trabajos.
Conmemoración de san Sofonías, profeta, que en los días de Josías, rey de Judá, anunció la ruina de los impíos en el día de la ira del Señor, y robusteció con la esperanza de la salvación a los pobres y menesterosos.
En Tánger, de la Mauritania Tingitana, san Casiano, mártir.
En Chur, de la Recia, entre los helvecios, san Lucio, eremita.
En Winchester, en Inglaterra, sepultura de san Birino, el cual, enviado a Gran Bretaña por el papa Honorio, tuvo su primera sede en Dorchester y difundió con empeño el anuncio de la salvación entre los sajones occidentales.
En Londres, en Inglaterra, beato Eduardo Coleman, mártir, que por haber abrazado la fe católica fue acusado falsamente de conspirar contra el rey Carlos II y, seguidamente, ahorcado en Tyburn, donde, aún con vida, le descuartizaron.
En Trento, de la región del Véneto, beato Juan Nepomuceno De Tschiderer, obispo, el cual administró aquella Iglesia con el ardor evangélico de la fe, pero con comprensión, y en tiempo de aflicción dio a su grey un admirable testimonio de amor.
En Santander, en el monasterio trapense de Viaceli, beatos Pío Heredia Zubía, prior, Amadeo García Rodríguez, Valeriano Rodríguez García, Juan Bautista Ferris Llopis, presbíteros; Álvaro González López, monje y Antonio Delgado González, novicio; mártires de la fe en la persecución religiosa durante la Guerra Civil.
En Karaganda, en la República de Kazajistán, beato Vladislav Bukovinskij, presbítero.

miércoles, 1 de diciembre de 2021

02 de diciembre: Nuestra Señora de Didinia

 

02 de diciembre: Nuestra Señora de Didinia

El Santuario de Nuestra Señora de Didinia está en ubicado en Capadocia. Fue construido por iniciativa de San Basilio para reparar los trastornos causados ​​por Juliano el Apóstata. El santo tuvo una visión de María, en la que le predijo la muerte del emperador.

El emperador Juliano amenazó a la ciudad de Cesarea con la destrucción debido a un rencor que llevaba. San Basilio y los habitantes asustados se reunieron en el Monte Didinia, donde había una iglesia mariana antigua. Después de tres días de oración y ayuno, Basilio divulgó la visión en la que anticipaba la muerte de Juliano.

Según se supo que el emperador blasfemo recibió una herida de una lanza le atravesó el que se había hígado y el intestino , de sufrir una hemorragia importante de la herida Todo el que lo mató. Así, Basilio y su gente se liberaron de las acechanzas.

traducido por mallinista 
(fuente: www.www.roman-catholic-saints.com)

Santos del día 2 de diciembre

 

Santos del día 2 de diciembre
Quarto Nonas decembris
Conmemoración de san Habacuc, profeta, el cual, ante la iniquidad y violencia de los hombres, anunció el juicio de Dios, pero también su misericordia, diciendo: «El justo vivirá por su fe».
En Roma, santa Bibiana, mártir, a quien el papa san Simplicio dedicó una basílica en el Esquilino.
También en Roma, en el cementerio de Ponciano, en la vía Portuense, san Pimenio, presbítero y mártir.
En Aquilea, en el territorio de Venecia, san Cromacio, obispo, auténtico artífice de la paz, que, arrasadas las fronteras de Italia por Alarico, remedió las penas de los pueblos, y, explicando exquisitamente los misterios de la divina palabra, elevó las almas a la contemplación.
En la isla de Palmarola, de la Liguria, tránsito de san Silverio, papa y mártir, el cual, al no querer rehabilitar a Antimo, obispo herético de Constantinopla depuesto por su predecesor san Agapito, por orden de la emperatriz Teodora fue privado de su sede y enviado al destierro, donde murió agotado por los sufrimientos.
En el monasterio de Groenendaal, cerca de Bruselas, beato Juan Ruysbroeck, presbítero y canónigo regular, que enseñó las grandezas de los distintos grados de la vida espiritual.
En Murcia, en España, beata María Ángela Astorch, abadesa de la Orden de las Clarisas, la cual, muy humilde y entregada a las penitencias, daba buenos consejos y ayuda, tanto a las monjas como a los laicos.
En Logiewniki, en Polonia, beato Rafael (Melchor) Chylinski, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores Conventuales, que en tiempo de peste visitaba a los enfermos de Cracovia, para asistirlos piadosamente y procurarles una honesta y cristiana muerte.
En Shkodrë, Albania, beato Zef Palaj (Bernardin), presbítero profeso de los Franciscanos Minoritas y mártir.
En Ivano-Frankivski, en Ucrania, beato Iván Slezyuk, obispo y mártir, a quien el Señor otorgó la palma eterna por su ministerio clandestino, llevado a cabo infatigablemente entre los fieles de rito bizantino bajo un régimen contrario a Dios, y por su impávida constancia en Cristo ante los perseguidores.