domingo, 30 de agosto de 2026

Poder tener-Tener poder - Domingo 22º del TO. Ciclo A (30.08.2026): Mateo 16,21-27. La cuestión es servir o ser servido y “Todo cuanto deseas que te hagan, házselo a los demás” (Mt 7,12) CINCO MINUTOS

 Poder tener-Tener poder

El orden de las palabras puede NO alterar el mensaje. O SÍ. Depende del hacer de quien decide hacerlo así o asá. No trato de enredar con uno más de los galimatías de la lengua.
Se nos está yendo al pasado el mes de agosto y con él, el verano del descanso. Y no conviene aumentar las tareas y menos las de la reflexión de la teología o de la llamada palabra de Dios que, al parecer, se asemeja muy mucho a la palabra de los humanos.
Sólo recuerdo una cosa para esta nueva semana y esta cosa es elemental. El domingo pasado nos decía Mateo que Jesús de Nazaret puso a su seguidor Pedro por encima de las nubes del aquí y del más allá. Recuérdese...
Y en el relato inmediatamente posterior este mismo encumbrado Pedro es proclamado por el mismo Jesús como Satanás, el abajado no al nivel cero del rasero del suelo, sino mucho más abajo, al nivel del reino de los infiernos gobernado por Satanás.
Es decir, de párrafo a párrafo, este Evangelista pone en boca de su Jesús a Pedro como su sucesor y su mayor enemigo. Habrá que reflexionar despacio este monumental galimatías.
Eso es lo que pretendí explicar en el comentario al relato de este evangelio de Mateo que transcribo a continuación. 
Y aquí añado ahora que cuando uno lee en estos relatos del Evangelio de Mateo la palabra 'Pedro', conviene que todo lector imagine leer la palabra 'Papa'. Sí, el Papa de la Roma Vaticana. Todo cuanto dicen o confirman los dogmas sobre el papado y su teología están expresados en la comprensión de la divinización de Pedro o de la demonización de Pedro según el galimatías del Evangelista. 
Estoy casi seguro que mi lectura de los relatos no es buena, pero las luces de mi interpretación, por ahora, llegan a estas conclusiones que acabo de expresar. Y si se me despìertan demasiadas dudas me digo que, en roman paladino, una cosa es 'servirse de' quien está más abajo de mí, y otra, muy distinta y fácil de comprender, es 'servir a' quien se encuentra más abajo de mí.
Y me callo ya para dar entrada a septiembre y colocar la primera piedra del nuevo curso. Excelente semana y sin 'olas de calores insoportables'.
A continuación se encuentran ambos comentarios para este domingo 30 de agosto.

Carmelo Bueno Heras.    

Comentario primero:

Domingo 22º del TO. Ciclo A (30.08.2026): Mateo 16,21-27. La cuestión es servir o ser servido. Así lo escribo CONTIGO,

En este nuevo domingo, seguimos leyendo en el Evangelio de Mateo en el preciso lugar en el que lo habíamos dejado hace una semana. Tanto el texto anterior como éste que leemos ahora conviene leerlos conjuntamente como si fueran una unidad, uno solo: Mateo 16,13-28. El versículo 16,28 también, que siempre se lo comen las vaticanas tijeras de la liturgia.

 

Todo cuanto se nos cuenta sucede en las tierras del norte de la región de la Galilea, en Cesarea de Filipo. Allá donde comienza el Jordán a ser un río. Al pie de un monte. Y será precisamente desde aquí donde se inicie ‘un camino’. El camino de la subida a Jerusalén; el camino del descendimiento de un río camino de su acabamiento en el mar; el camino de un nuevo proyecto de vida; el camino que es y seguirá siendo Jesús de Nazaret; el camino llamado espiritualidad cristiana; el camino del seguimiento. Sencillamente, ‘el camino’. Todo está en él.

 

Más de un estudioso se atrevió a llamar a esta nueva realidad ‘La Religión del Camino’. Para este símbolo del camino cada caminante tiene su interpretación peculiar. Como se dice en el ejercicio de otra tradición: ‘Existen tantos caminos de Santiago como caminantes’. Con este asunto, en las alforjas de caminante me sugiero llevar delante de ellas un interrogante: ¿Quién decís que soy yo? O, ¿quién digo yo que eres tú? Esto ya lo leímos en la semana pasada.

 

De entre todos los acompañantes de Jesús sólo uno habló. Sólo uno confesó lo que pensaba. Según este Evangelista, el confesor Pedro fue tan encumbrado (Mt 16,17) como abajado (Mt 16,20). Si esto no se comprendió hace siete días debe leerse despacio el texto de esta nueva celebración: Mt 16,21-28. En él, el propio Evangelista pone en boca de su Jesús estas palabras dirigidas directa y explícitamente a Pedro: ‘¡Quítate de mi vista, Satanás!’ (Mt 16,23). Cuantas más veces me detengo a contemplar esta narración más me convenzo de que no es posible que todo esto, junto y a la vez, sea ciertamente verdadero. La contradicción es tan nítida que sólo puede ser tarea realizada por dos escritores diferentes y en distintos tiempos. Un hombre como Pedro no puede ser a la vez el bienaventurado de Dios y el mismo Satanás.

 

La evidente contradicción se comprende sin demasiadas dificultades. La cuestión central se arraiga en los contenidos que se encierran en la palabra griega ‘cristós’ que traduce la palabra hebrea ‘masiah’. En lengua española decimos ‘cristo’ y ‘mesías’. Jesús, cristo y mesías. Y desde ahí, el cristianismo y el mesianismo. Dos palabras de una misma y única realidad: el cristianismo mesiánico o el mesianismo cristiano. No se trata de un juego de palabras.

 

Se trata de la realidad humana de creer, querer y desear servir, o servir a. Es decir, ponerse a la altura de quien está por debajo de uno y atreverse los dos a caminar juntos, progresar, crecer, compartir, ser personas. O, por el contario, se trata de la realidad humana de creer, querer y desear ser servido, o servirse  de. Es decir, ponerse por encima de los demás para ser obedecido, idolatrado, divinizado, separado, enaltecido. Tal vez ambas realidades puedan ser ‘liberadoras’, pero ciertamente no lo serán de la misma manera. El mesianismo cristiano de Jesús fue ‘servir’. En cambio, el cristianismo mesiánico de Pedro  fue ‘ser servido’. Ahí estamos.

Carmelo Bueno Heras. En Madrid, 30.08.2020. Y también en Madrid, 30.08.2026.


Comentario segundo:

“Todo cuanto deseas que te hagan, házselo a los demás” (Mt 7,12)

CINCO MINUTOS para compartir el comentario de la 40ª página del Evangelio de Mateo 22,15-22.

“Entonces”, escribe el Evangelista en Mt 22,15. Y este ‘entonces’ nos indica que seguimos imaginando a Jesús de Nazaret en su segundo día dentro del Templo de Jerusalén. Parece que ha acabado de hablar con ‘las autoridades religiosas’. Éstas, según nos da a entender Mateo, han decidido acabar con ‘la presencia y la voz’ de Jesús. Éste sigue ‘evangelizando’. Ahí.

 

La autoridad religiosa farisea del Templo decide en estos momentos enviar una delegación de fariseos y herodianos para espiar el hacer y decir de este laico y galileo que anda por el Templo (Mt 22,17). Luego se le acercarán otros oyentes y videntes de la evangelización de Jesús (Mt 22,23). Y luego otros, representantes de otro colectivo, (Mt 22,34). Podríamos considerar a todo este acontecimiento del pasado como un encuentro de ‘redes sociales’ del presente.

 

Nos dice aquí este Evangelista que los fariseos de la Ley y los herodianos de Herodes van juntos a tratar con Jesús de un asunto que les preocupa de la misma manera, aunque se trate de dos colectivos abiertamente enfrentados. Cuando los extremos se unen algo funciona mal.

 

Este asunto que les une es el dinero. La economía, aunque no sea exactamente lo mismo. La pasta, que diría la gente de a pie por estas tierras en las que vivo. Al parecer, ante el asunto del ‘poder tener’ o el ‘tener poder’ no hay religión ni opción política ni plan social que valga.

 

¿Será cierto que el único Dios que cuenta para los humanos es el dinero, se sea del color que se sea o se piense como se quiera pensar? Además, quiero recordar que este mismo asunto ya les traía a mal traer a los propios seguidores de Jesús, según nos lo dejó apuntado este Evangelista

 en Mt 17,24-27. ¿Pagamos o no pagamos a Roma? Nosotros, que somos todos judíos, ¿somos o no somos pueblo del Imperio? Esta es la cuestión que se vuelve a poner ante la persona de Jesús de Nazaret. Y la finalidad de estos fariseos y herodianos es sorprender a Jesús de manera tramposa. La respuesta de este judío y laico de Galilea que es Jesús no puede ser más directamente acusadora y desenmascaradora del proceder de aquellos interlocutores interesados.

 

Todos sabían en aquellas épocas del siglo primero que el dinero contante y sonante que circulaba por el Imperio no era otro que el acuñado por Roma. ¿A esta manera de proceder en la vida no se le ha llamado ‘moral farisea’? ‘La moneda que vale’ es la moneda de Roma. Y esta es la moneda que se ansía, se almacena, se codicia, se intercambia, se atesora... ¡hasta en el mismo tesoro del Templo de Jerusalén’! El dios del fariseo y herodiano es el dinero de Roma. Y el mercado más próspero de este dinero es el Templo del dios Yavé de Israel (Mt 21,12-17).

 

Los fariseos y herodianos de entonces ‘se maravillaron’ de la sabiduría del laico sabio Jesús de Nazaret, pero siguieron a lo suyo y en cuanto pudieron le taparon la boca y le ataron las manos. Tal vez pensaban que ‘callada la voz’ el negocio pudiera continuar. Así pensaban aquellos fariseos y herodianos y así siguen los eternos mercaderes nuevos de toda religión.

Carmelo Bueno Heras. En Madrid, 01.09.2019. En Madrid, 01.09.2026

Día 30 (Una reflexión para cada día del mes de agosto)

 

Una reflexión para cada día del mes de agosto

Web católico de Javier

Inmaculado Corazón de María

Día 30

Para mantenernos en forma, hay que ejercitar con regularidad los músculos de nuestro cuerpo. Lo mismo pasa con nuestro corazón. Para mantenerlo en forma, también hemos de ejercitarlo permanentemente. Ahora que estamos llegando al final del mes dedicado al Corazón Inmaculado de María, es un buen momento para que analices cómo está tu corazón. ¿Lo estás abriendo a tu pareja, a tus familiares, a tu prójimo, a tus amigos y a los necesitados? De esta forma, evitarás que tu corazón se quede obstruído por falta de ejercicio, por pensar solo en tí, o se quede paralizado por falta de uso.

30 de agosto: Nuestra Señora de Cárquere

 

30 de agosto: Nuestra Señora de Cárquere

El culto a Nuestra Señora de Cárquere es más antiguo que la nacionalidad. Es conocido como “el milagro de Cárquere” la sanación del niño Alfonso Henrique, que habría de ser el primer rey de Portugal.

Su tutor Egas Moniz recibió la visita de la Virgen quien le informó donde estaba escondida de los moros una imagen suya, le pidió que levantara un templo en su honor y que llevara a curar al niño sentándolo en el altar en una vigilia nocturna.

Todo esto se cumplió como le dijo la Virgen.

Cárquere es una antiquísima parroquia situada en la región de Viseu, mas o menos a 10 kilómetros de Resende.

En el local donde hoy se yergue la iglesia hubo anteriormente un templo dedicado a una divinidad romana, una mezquita, una ermita y un convento.

Se cuenta que en el tiempo de la invasión árabe, cuando el Rey Rodrigo perdió España en manos de los Moros, ya se veneraba a Nuestra Señora en una pequeña ermita que existía en el local.

Una vez que los moros entraron a la zona, los cristianos trataron de esconder los objetos sagrados para que no fueran profanados.

Así en un viejísimo roble hueco (según una tradición) o en un agujero en la tierra (según otra tradición) escondieron la imagen venerada de Nuestra Señora de Cárquere, en una caja con reliquias.


EL HALLAZGO DE LA IMAGEN Y EL REY

Pasó el tiempo y los objetos fueron olvidados. Muchos años después nació Alfonso Henrique, que abría de ser el primer rey de Portugal. Con gran disgusto para D. Henrique y D. Teresa porque el niño nació sin poder mover las piernas, de la rodilla para abajo.

Como era usual en esa época, las criaturas de alta posición social eran entregadas a tutores que los educaban y muchas veces los acompañaban toda la vida. Alfonso Henrique tuvo como tutor a Egas Moniz, caballero de una de las más antiguas e importantes familias del Condado Portucalense.

Según la tradición, Alfonso Henrique era un niño muy pequeño y Egas Monis tuvo un sueño. En ese sueño se le apareció Nuestra Señora y le pidió que se dirigiera a Cárquere y cavara en un determinado lugar. Allí encontraría los restos de una ermita que fuera dedicada a una imagen suya. Debería mandar a construir en el mismo lugar, una nueva iglesia y colocar sobre el altar al niño enfermo, pasando la noche en vigilia.

Egas Moniz ejecutó la orden de Nuestra Señora tal como le fue pedida en su sueño. Así que encontró la imagen, contó todo al conde D. Henrique y construyó la iglesia.

Tenía 5 años Alfonso Henrique cuando la construcción fue terminada. Egas Moniz partió entonces para Cárquere con el niño acompañado por la reina D. Teresa, y lo puso sobre el altar como le mandó Nuestra Señora.

Al entrar en la capilla, natural o misteriosamente toda la comitiva se adormeció; solo el niño se mantuvo despierto. A cierta altura el se dio cuenta que una de las velas del altar se inclinaba peligrosamente. Por fin se cayo y comenzó a incendiar todo. Fue entonces que el niño trepó hasta el altar y apagó el fuego. Después, saltando de placer despertó a su madre y a toda la comitiva y luego rindieron gracias a Nuestra Señora por el milagro concedido.

También cuenta la leyenda que un día, no se sabe si antes o después de este milagro, Alfonso fue rodeado por el fuego, sin asustarse el niño contempló el fuego y éste se extinguió solo.

El conde D. Henrique, agradecido a Nuestra Señora de Cárquere por haberle devuelto la salud y la perfección a su primogénito, mando acrecentar la iglesia, hacer un convento y donarlo a los clérigos de San Agustín.

A partir de entonces le fue posible a Egas Moniz educar a su pupilo y adiestrarlo en el manejo de las armas, de modo de transformarlo en un gran guerrero, que vino a ser el primer Rey de Portugal.


IMAGEN E IGLESIA

Santa María de Cárquere es una minúscula e preciosísima escultura en marfil, de 29 mm de altura y 14 de base, cuyas formas y expresiones denuncian un trabajo de mucha antiguidad. La escultura representa a una Señora con un niño sentado sobre la rodilla esquierda, de corona denticulada. El niño tiene un libro en la mano izquierda y bendice con la derecha.

Tal vez, esta imagen vista y adorada por reyes, nobles y todo el pueblo en siglos remotos, fuera llevada como un talismán en un minusculo relicario de plata para defenderse en medio de las refriegas contra los moros.

La actual iglesia de Cárquere, que tiene una capilla gótica y cuerpo casi todo manuelino, tiene tres grandes estructuras con signo románico indiscutible: el Conventinho, el campanario que abunda en siglas, y la capilla funeraria que de los Señores de Resende, descendientes de Egas Moniz de Ribadouro y sus sucesores en la posesión de la famosa Honra del mismo nombre. Esta última, fría y arcaica, tiene en su interior cuatro gabinetes tumulares de granito, trapezoidales, con las armas de los “Resendes” talladas.

(fuente: forosdelavirgen.org)

viernes, 28 de agosto de 2026

El collar de perlas (Reflexión en valores)

 

El collar de perlas

collar de perlasTeresa era una linda niña de cinco años de ojos relucientes. Un día mientras ella con su mamá visitaban la tienda, Teresa vio un collar de perlas de plástico que costaba 2.50 dólares. ¡Cuánto deseaba poseerlo! Preguntó a su mamá si se lo compraría, y su mamá le dijo: Hagamos un trato, yo te compraré el collar y cuando lleguemos a casa haremos una lista de tareas que podrás realizar para pagar el collar, ¿está bien? Teresa estuvo de acuerdo, y su mamá le compró el collar de perlas.

Teresa trabajó con tesón todos los días para cumplir con sus tareas. En poco tiempo Teresa canceló su deuda. ¡Teresa amaba sus perlas! Ella las llevaba puestas a todas partes: al kinder, a la cama, y cuando salía con su mamá.

Teresa tenía un padre que la quería muchísimo. Cuando Teresa iba a su cama, él se levantaba de su sillón favorito para leerle su cuento preferido. Una noche, cuando terminó el cuento, le dijo: "Teresa, ¿tú me quieres?", "¡OH!, sí papá". "Entonces, regálame tus perlas," le pidió él. "¡OH, papá! No mis perlas," dijo Teresa. "Pero te doy a Rosita, mi muñeca favorita. ¿La recuerdas?, tú me la regalaste el año pasado para mi cumpleaños. Y te doy su ajuar también, ¿está bien, papá?", "¡OH!, no hijita, está bien, no importa", dándole un beso en la mejilla. "Buenas noches, pequeña".

Una semana después, nuevamente su papá le preguntó al terminar el diario cuento: "Teresa, ¿tú me quieres?", "¡OH, sí papá, ¡tú sabes que te quiero!", le dijo ella. "Entonces regálame tus perlas". "¡OH, papá! No mis perlas; pero te doy a Lazos, mi caballo de juguete. Es mi favorito, su pelo es tan suave y tú puedes jugar con él y hacerle trencitas". "¡OH!, no hijita, está bien," le dijo su papá en la mejilla, "Felices sueños."

Algunos días después, cuando el papá de Teresa entró a su dormitorio para leerle un cuento, Teresa estaba sentada en su cama y le temblaban los labios. "Toma papá" dijo, y estiró su mano. La abrió y en su interior estaba su tan querido collar, el cual entregó a su padre. Con una mano él tomó las perlas de plástico y con la otra extrajo de su bolsillo una cajita de terciopelo azul. Dentro de la cajita había unas hermosas perlas genuinas. Él las había tenido todo este tiempo, esperando que Teresa renunciara a la baratija para poder darle la pieza de valor.

Y así es también con nuestro Padre Celestial. Él está esperando que renunciemos a las cosas sin valor en nuestras vidas para darnos preciosos tesoros. ¿No es bueno el Señor? Esto me hace pensar las cosas a las cuales me aferro y me pregunto: ¿qué es lo que Dios me quiere dar en su lugar?

Y a ti... ¿qué te dice el Señor?:

"En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Cuando  hagáis oración no habléis mucho, como los paganos, que se imaginan que a fuerza de mucho hablar, serán escuchados. No los imitéis, porque el Padre sabe lo que les hace falta, antes de que se lo pidan. . Del Evangelio Según San Mateo 6, 7-8


Reflexiones católicas

Santos del día 29 de agosto

                                        Santos del día 29 de agosto


  El martirio de san Juan Bautista (3 coms.) - Memoria litúrgica   
patronazgo: San Juan Bautista es patrono de muchos países, regiones y ciudades, entre ellos Malta y Jordania. También de muchos oficios: tejedores, curtidores, peleteros, talabarteros, trabajadores del alimento, bodegueros, toneleros, carpinteros, arquitectos, albañiles, canteros, deshollinadores, herreros, pastores, agricultores, cantantes, bailarines, músicos, exhibidores de cine, comunicadores de masas; protector también de los corderos, las ovejas, los animales de compañía y las vides; para invocar contra el alcoholismo, los dolores de cabeza, mareos, ansiedad, epilepsia, espasmos, ronquera, enfermedades de la infancia, el miedo.
país: Jordania - †: s. I
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
  
Memoria del martirio de san Juan Bautista, a quien el rey Herodes Antipas retuvo encarcelado en la fortaleza de Maqueronte, en la actual Jordania, y al cual mandó decapitar en el día de su cumpleaños, a petición de la hija de Herodías. De esta suerte, el Precursor del Señor, como lámpara encendida y resplandeciente, tanto en la muerte como en la vida dio testimonio de la verdad. († s. I)

En Sirmio, de Panonia, santa Basila. († s. III/IV)
En Roma, conmemoración de santa Sabina, cuya iglesia titular construida en el monte Aventino recibe su nombre, digno de veneración. († 422-432)
En Metz, de la Galia Bélgica, san Adelfo, obispo. († s. V)
En la región de Nantes, en la Bretaña Menor, san Víctor, solitario, que vivió recluido en un pequeño oratorio, construido por él mismo junto a Bonchamp. († c. s. VII)
En Londres, en Inglaterra, conmemoración de san Sebbo, rey de los sajones orientales muy devoto del Señor, que dejó la corona y quiso morir con el hábito monacal, deseado desde largo tiempo atrás. († c. 693)
En París, en Neustria, san Mederico, presbítero y abad de Autun, que vivió en una celda cercana a la ciudad. († c. 700)
En Valencia, de España, beatos mártires Juan de Perugia, presbítero, y Pedro de Sassoferrato, religioso, ambos de la Orden de los Hermanos Menores, que enviados a predicar la fe entre los musulmanes de aquel lugar, alcanzaron la palma del martirio al ser decapitados en la plaza pública por orden del rey. († 1231)
Cerca de Cracovia, en Polonia, beata Bronislava, virgen de la Orden Premonstratense, que quiso llevar una existencia humilde y retirada, y destruido su monasterio por los tártaros, vivió a solas con Dios en una choza. († 1259)
En Lancaster, en Inglaterra, beato Ricardo Herst, mártir, padre de familia y labrador, que, acusado falsamente de un homicidio, por su fe en Cristo fue condenado a morir en la horca, en tiempo del rey Jacobo I. († 1618)
En el litoral frente a Rochefort, en Francia, beato Luis Vulfilocio Huppy, presbítero y mártir, que encarcelado de manera inhumana, por ser sacerdote, en una vieja nave durante la Revolución Francesa, murió víctima de enfermedad. († 1794)
En Waterford, en Irlanda, beato Edmundo Ignacio Rice, que con gran entusiasmo y perseverancia se entregó a la formación de los niños y de los jóvenes de condición modesta y, para el auge de esta obra, fundó la Congregación de los Hermanos Cristianos y la de los Hermanos de la Presentación. († 1844)
Cerca de Renes, en Francia, santa María de la Cruz (Juana) Jugan, virgen, que fundó la Congregación de las Hermanitas de los Pobres para pedir limosna para los necesitados y para Dios, pero injustamente alejada de la dirección del Instituto, pasó el resto de su vida en la oración y en la humildad. († 1879)
En Cizre, Turquía, beato Flaviano Miguel Melki, presbítero de los Hermanos de San Efrén, eparquía de Jazira de los Sirios, muerto por odio a la fe. († 1915)
En Valencia, en España, beato Constantino Fernández Álvarez, presbítero de la Orden de Predicadores y mártir, que en el tiempo de persecución llevó a cabo su prueba por la fe. († 1936)
En la localidad de Híjar, cerca de Teruel, también en España, beato Francisco Monzón Romero, presbítero de la Orden de Predicadores y mártir, que, durante la misma persecución, confirmó con la propia sangre su fidelidad para con el Señor. († 1936)
En Liendo, Cantabria, también en España, beato Pedro de Asúa, presbítero de la diócesis de Vitoria y mártir, testigo cruento de la fe en los años de la Guerra Civil. († 1936)
En Úbeda, Jaen, España, beato Aquilino Pastor Camberos, presbítero de los sacerdotes operarios diocesanos y mártir, muerto en la cruel persecución religiosa que acompañó a la guerra civil española († 1936)
En Cádiar, Granada, beato José Rescalvo Ruiz, presbítero y mártir, víctima de la cruel persecución religiosa que acompañó a la Guerra Civil Española. († 1936)
En El Abriojal, Rioja, Almería, beato José Almunia López-Teruel, presbítero diocesano, mártir en la cruel persecución religiosa que acompañó a la Guerra Civil española. († 1936)
En Pedro Abad, Córdoba, beato Antonio Pérez Vacas, presbítero, mártir en la cruel persecución religiosa que acompañó a la Guerra Civil española. († 1936)
En Villaviciosa, Córdoba, beato Blas Jesús Barbancho González, presbítero, mártir en la cruel persecución religiosa que acompañó a la Guerra Civil española. († 1936)
En el cementerio de Iznatoraf, Jaén, beato Ildefonso Muñoz Pretel, laico casado, mártir en la cruel persecución religiosa que acompañó a la Guerra Civil española. († 1936)
En el campo de concentración de Dachau, cercano a la ciudad de Munich, en Alemania, beato Domingo Jedrzejewski, presbítero y mártir, que en el furor de la guerra, deportado de Polonia y encarcelado en aquel lugar, murió por Cristo bajo crueles torturas. († 1942)
En Poznan, en Polonia, beata Sancha (Joanina) Szymkowiak, virgen, de la Congregación de las Hijas de la Virgen de los Dolores, que, en medio de las dificultades de la guerra, se ocupó con gran entrega de la asistencia a los encarcelados. († 1942)
En la aldea de Santa Giulia, en la región del Piamonte, en Italia, beata Teresa Bracco, virgen y mártir, que en tiempo de guerra, cuando estaba trabajando en el campo, murió a causa de las heridas que le causaron los golpes de unos soldados, al defender valientemente su castidad. († 1944)
En Trichur, India, santa Eufrasia del Sagrado Corazón de Jesús (Rosa) Eluvathingal, virgen. († 1952)