jueves, 23 de julio de 2015

Juan Huguet y Cardona, Beato - María de Montserrat García y Solanas y compañeras - Juan Casiano, Santo 23072015

Juan Huguet y Cardona, Beato
Juan Huguet y Cardona, Beato

Sacerdote y Mártir, 23 de julio


Por: . | Fuente: Religiòn en Libertad 



Sacerdote y Mártir

Martirologio Romano: En Ferrerías, Menorca, España, Beato Juan Huguet y Cardona, sacerdote diocesano, asesinado por odio a la fe. (1936)

Fecha de beatificación: 13 de octubre de 2013, durante el pontificado de S.S. Francisco.
Nació el 20 de enero de 1913 en Alaior, Menorca (España) en una familia profundamente católica. Entró en el seminario menor a la edad de once años, sobresaliendo en sus estudios y ganando fama por su piedad, amistad y sencillez. Después de estudiar en el seminario de Barcelona, fue ordenado el 6 de junio de 1936 en la ciudad condal por Monseñor Irurita, que después moriría mártir también él. 

De vuelta en la isla, fue asignado a la parroquia menorquina de Ferrerías, cantó su primera Misa solemne el día 21 de junio de 1936, que aquel año fue la fiesta del Sagrado Corazón, y en dicha Misa el predicador ya le anunció que estuviese preparado para el martirio, pues el ambiente lo hacía presagiar ya desde hacía muchos meses…En las pocas semanas que el joven cura -tenía solamente 24 años- estuvo en aquella parroquia se ganó el cariño de todos. La gente suele mirar con gran benevolencia a los curitas jóvenes, y él era humilde y trabajador, muy alegre, por lo que en seguida le quisieron. 

Pero tardó poco en estallar la guerra civil y el ambiente anticlerical se convirtió, en ciertos círculos, en verdadero odio, que solo en Menorca se llevó por delante a varias decenas de sacerdotes. Nadie le delató, le querían bien, pero él, en la confusión inicial, seguía llevando su sotana y cuando llegaron los milicianos de fuera, que iban de pueblo en pueblo asesinando a los que según su caprichoso parecer creían que debían morir, arrestaron a don Juan. Era el 23 de julio de 1936, por la tarde. 

Uno de los hechos que hacen a este caso martirial extraordinario es el poder contar con testigos de cada momento de los hechos ocurridos. Y más extraordinario todavía es el haber contado entre los testigos del proceso con los padres del joven mártir. El dolor de una madre que ve morir a su hijo de modo tan bárbaro (fuera del bando que fuera) es ya de por sí inenarrable, y para una mujer de fe el despedirse de su hijo joven y saber que muere sólo por ser sacerdote, nada más que por eso, debió ser terrible, aunque la fe ayudase a sobrellevarlo.

Y es que murió sólo por ser sacerdote, no se metía en política, ni entendía de ella, ni parece que le importase, al menos nunca habló del tema en público. No tenía enemigos, ni murió por una venganza personal, sino por lo que se consideró un crimen tan horrible: el hecho de ser sacerdote, un curita joven recién estrenado. Cuando fue arrestado no se resistió ni puso mala cara, ni intentó defenderse, lo dicen los que lo vieron.

Y los mismos testigos nos han contado los hechos hasta el final, cosa rara en este tipo de episodios, ya que los asesinatos que no venían precedidos de sentencia judicial se hacían a escondidas, sin testigos.

A don Juan le detuvieron con malas maneras y un tal brigadier Marqués le tuvo en sus manos cuando estaba arrestado. Nos cuentan los compañeros de arresto que con rudeza se le obligó a quitarse la sotana, cosa que hizo mansamente. Y al quitársela le descubrieron un objeto de devoción, llamado cuentafaltas (algo parecido a un rosario y solían llevar los religiosos, monjas o sacerdotes para contar las faltas en su nocturno examen de conciencia y que solía llevar o una cruz o una medalla). Por hacerse el gallito, el tal Marqués le conminó a que escupiese a dicho objeto, a lo que él se negó. Le dijo entonces el susodicho “O escupes o te mato”. Y cuentan los que lo vieron que en ese momento el joven sacerdote, con una tranquilidad y paz que admiraban, puso los brazos en cruz y dijo en voz alta “Viva Cristo Rey”, ante lo cual el brigadier le disparó a la cara dos veces. Moría como el conocido Beato mexicano Padre Miguel Pro, mártir de la guerra de los cristeros.

Pero don Juan no murió en el momento, sino que quedó mal herido y se le intentó curar cuando el tal Marqués se fue, cosa que no se consiguió y poco tiempo después fallecía después de haber recibido la extremaunción. Ni una palabra negativa hacia el asesino, ni una queja, murió con paz. 

S.S. Benedicto XVI firmó el 10 de mayo de 2012 el decreto con el cual se reconoce el martirio del Siervo de Dios Juan Huguet y Cardona, lo cual permitirá su próxima beatificación que se realizará, Dios mediante, el 13 de octubre de 2013


María de Montserrat García y Solanas y compañeras, Beatas
María de Montserrat García y Solanas y compañeras, Beatas

Mártires, 23 de julio


Por: . | Fuente: Minimas.org 



Mártires

Martirologio Romano: En Barcelona, España, Beatas María de Montserrat, (en el siglo Josefa Pilar García y Solanas), y 8 compañeras religiosas profesas del Instituto de las Mínimas Descalzas de San Francisco de Paula, junto a la seglar Lucrecia García y Solanas (laica, viuda y hermana de Sor María de Montserrat), asesinadas por odio a la fe ( 1936)
Fecha de beatificación: 13 de octubre de 2013, durante el pontificado de S.S. Francisco.
Integran el grupo: Madre María de Montserrat (Josefa Pilar García Solanas), Madre Margarita de Alacoque (Raimunda Ors Torrents), Madre María de la Asunción (Dolores Vilaseca Gallego), Sor María de las Mercedes (Mercedes Mestre Trinché), Sor María de Jesús (Vicenta Jordá Martí), Hna. Josefa del Corazón de María (Josefa Panyella Doménech), Sor Trinidad (Teresa Rius Casas), Hna. María de San Enrique (Montserrat Ors Molist), Hna. Filomena de San Francisco de Paula (Ana Ballesta Gelmá) y Lucrecia García y Solanas (laica)
Breves Biografías
El día 23 de Julio de 1936, nueve Monjas Mínimas y la hermana de una de ellas, que las asistía en los quehaceres externos del Monasterio de Barcelona, ofrecieron su vida como testimonio de su fe y recibieron la palma del martirio. Cuantas las conocieron testifican de ellas la ejemplaridad de su vida.
Madre María de Montserrat (Josefa Pilar García y Solanas), nació en Aniñón, (Zaragoza), el 8 de marzo de 1872. A la edad de 27 años ingresa en al convento de Monjas Mínimas de Barcelona, y profesa de votos solemnes en noviembre de 1899. Fue martirizada a los 64 años de edad y 37 de vida religiosa.

Era una monja muy edificante que sobresalía en la humildad, muy puntual a todos los actos de la comunidad, caritativa con todos, y muy amante de la Virgen.

Había sido superiora de la Comunidad anteriormente y se adelantó deseando vivamente poner a salvo a sus hermanas, sin importarle para ello perder su vida.

Madre Margarita de Alacoque de San Ramón, (Raimunda Ors Torrents). Nace en Centellas, diócesis de Vic, provincia de Barcelona, el 28 de octubre de 1862. A los 22 años de edad ingresó en el convento de Monjas Mínimas de Barcelona y en abril de 1887 hizo su profesión solemne.

“Sobresalía en todas las virtudes, sumamente obediente, caritativa, se consideraba la última de todas Asidua en la lectura de la Sagrada Escritura. En su juventud tuvo el ejemplo y el consejo de la Sierva de Dios Carmen de Sojo porque trabajó en su casa”.

Tenía 74 años de edad y 49 de vida religiosa cuando fue martirizada. El Señor la dotó de una inteligencia extraordinaria que ocultaba con su gran HUMILDAD y sencillez.

Madre María de la Asunción (Dolores Vilaseca y Gallego). Nacida el 19 de junio de 1871 en Piera diócesis de Barcelona. Ingresó en el convento de Monjas Mínimas de Barcelona y profesó de votos solemnes en enero de 1893.

"Era muy sencilla y destacaba de manera especial en la mansedumbre”.

Desempeñó el oficio de maestra de novicias. Junto con Madre Margarita fue una de las hermanas que tramitó el traslado al convento de Horta, donde sirvió a la comunidad como Superiora del 1889 al 90, del 1922 al 25 y del 1931 al 35 desde su humildad y servicio incondicional. Tenía 65 años de edad y 43 de vida religiosa.

Sor María de las Mercedes (Mercedes Mestre Trinché) Nacida en Barcelona el 18 de junio de 1889. Ingresó a los 26 años en el convento de Monjas Mínimas de Barcelona. Profesó de votos solemnes el 5 de octubre de 1920. Quienes la conocieron atestiguan de ella que fue siempre muy humilde y trabajadora, asidua a la adoración eucarística y de notable piedad mariana Fue premiada con el martirio a los 47 años de edad y 20 de vida religiosa.

Alma de profunda VIDA INTERIOR, deseaba gastar su vida por la gloria de Dios y el bien de sus hermanas. Se entregaba al trabajo con espíritu alegre y actitud de humilde servicio.

Sor María de Jesús (Vicenta Jordá y Martí). Nacida en Zorita, provincia de Castellón el 6 de marzo de 1899,

“Sobresalía de una manera especial en el recogimiento, siendo muy amante del silencio y vida interior. Su refugio era la oración. Manifestó que se había ofrecido totalmente al Señor>” A su lado todosse encontraban a gusto. En la comunidad tenía fama de santidad"

Fue martirizada a la edad de 37 años y 15 de vida religiosa.

Hermana Josefa del Purísimo Corazón de María (Josefa Panyella y Doménech), nacida el 7 de enero de 1865 en San Andrés de la Barca, diócesis de Barcelona. A los 21 años ingresó en el convento de Monjas Mínimas de Barcelona como Hermana lega y en noviembre de 1887 hizo su profesión de votos solemnes.

Su lema era sonreír siempre. Fue martirizada a los 71 años de edad y 49 de vida religiosa.

Sor Trinidad (Teresa Rius y Casas). Nacida el 17 de noviembre de 1875 en San Martín de Provençals (Barcelona). Tenía 61 años cuando fue martirizada y 31 de vida religiosa.

Ingresó a los 24 años en el convento de Monjas Mínimas de Barcelona.

Poseía el don de la CONTEMPLACIÓN y una gran alegría, sencillez y humildad de corazón
Todos los ratos libres los pasaba con Jesús presente y vivo en el Sagrario.

Sor María de San Enrique (María Montserrat Ors y Molist). Nació en S. Martín de Centellas provincia de Barcelona y diócesis de Vic el 10 de noviembre de 1890. Ingresó en el convento a los 24 años de edad e hizo su profesión solemne el 8 de octubre de 1919.

Tenía 46 años de edad y 17 de vida religiosa, cuando fue martirizada.

Muy amante de meditar en la Pasión de Jesús, tenía gran SED DE SACRIFICIOS, y cumplía su deber con alegría y generosidad.

Sor Filomena de San Francisco de Paula (Ana Ballesta y Gelmá), nacida en Barcelona el 28 de septiembre de 1895. Ingresó en el convento de Monjas Mínimas de Barcelona a los 20 años y en noviembre de 1920 emitía los votos solemnes.

Era muy observante de la Santa Regla y muy caritativa Destacaba por su vida de penitencia y oración constante. Fue martirizada a los 41 años de edad y 19 de vida religiosa.

Junto a las hermanas Mínimas ofrecía también su vida Lucrecia (Aniñón 1866), hermana de Montserrat que había decido vivir en el convento de su hermana haciendo los servicios externos.

Juan Casiano, Santo
Juan Casiano, Santo

Sacerdote, 23 de julio


Por: . | Fuente: ar.geocities.com/misa_tridentina01 



Presbítero

Martirologio Romano: En Marsella, ciudad de la Provenza, en la Galia, san Juan Casiano, presbítero, que fundó un monasterio para varones y otro para mujeres, y, como fruto de su larga experiencia en la vida monástica, escribió para los monjes dos obras: Instituciones Cenobíticas y Conferencias de los Padres (c. 435).

Etimológicamente: Juan = Dios es misericordioso, es de origen hebreo.
El patriarca de la vida monástica, a quien se llama simplemente Casiano, nació hacia el año 360, probablemente en Dobruja, ciudad de Rumania. No es imposible que haya luchado contra los godos en la batalla de Andrinópolis. Alrededor del año 380, partió con un amigo suyo llamado Germán, a visitar los Santos Lugares. Ambos se hicieron monjes en Belén. Pero en aquella época, el centro de la vida contemplativa era Egipto. Así pues, los dos amigos se trasladaron allá y visitaron uno a uno en la soledad a los famosos santos varones "que estaban llamados a desempeñar una alta misión en el mundo: no sólo la de orar por él, sino la de edificar e instruir a las generaciones futuras" (Ullathorne). Durante algún tiempo, Casiano y Germán llevaron vida eremítica bajo la dirección de Arquebio. Después, Casiano se trasladó al desierto de Esquela para hablar con los anacoretas que habitaban en cuevas excavadas en la ardiente roca y para vivir en los "cenobios" o monasterios de los monjes. No sabemos por qué razón, Casiano emigró a Constantinopla hacia el año 400. Ahí fue discípulo de San Juan Crisóstomo, quien le confirió el diaconado. Cuando se depuso al gran santo, contra todas las leyes canónicas y contra toda justicia, Casiano fue uno de los legados enviados a Roma para defender la causa del arzobispo ante el Papa San Inocencio I. Tal vez en Roma recibió la ordenación sacerdotal, pero no volvemos a saber nada de él hasta que le encontramos en Marsella, varios años después.

Ahí fundó Casiano dos monasterios: uno para monjes, en el sitio en que había sido sepultado el mártir San Víctor, y otro para religiosas. Casiano y sus monasterios habían de irradiar en el sur de la Galia el espíritu y el ideal ascético de Egipto. Para guía e instrucción de sus discípulos, Casiano compuso sus "Conferencias" o "Colaciones" y las "Reglas de la vida monástica." Ambas obras estaban destinadas a ejercer una influencia inmensamente mayor de lo que su autor pudo sospechar. En efecto, San Benito las recomendó, junto con las "Vitae Patrum" y la Regla de San Basilio, como la mejor lectura que sus monjes podían hacer después de la Biblia. También es sensible la influencia de Casiano en la Regla de San Benito y en su espiritualidad, de suerte que puede decirse que Casiano influenció a la cristiandad entera a través de San Benito. En los cuatro primeros libros de las "Reglas de la vida monástica" describe la forma de vida que deben llevar los monjes; el resto de la obra está consagrado a las virtudes que deben tratar de adquirir y a los pecados mortales en los que más peligro tienen dé caer. Casiano dice en el prefacio de dicha obra: "No voy a describir milagros y prodigios ni a contar anécdotas. Porque, aunque mis mayores me contaron muchas cosas increíbles y aunque me ha sido dado presenciar algunas con mis propios ojos, el repetirlas produce simplemente asombro en el lector, pero no contribuye a instruirle en el camino de la perfección." Tal sobriedad es característica de Casiano.

Es curioso que el Martirologio Romano no mencione a Casiano. Sin duda que Baronio no quiso incluirle en él, porque en su época se le consideraba como el iniciador y el principal exponente de las enseñanzas que ahora se conocen con el nombre de semipelagianismo. Casiano expuso su teoría en su tratado "Acerca de la Reprobación y de la Gracia", en el curso de una controversia acerca de San Agustín; basándose en dicho tratado, se puede tachar a Casiano de "anti-agustinista", pero no de semipelagiano. El santo pasó todo el resto de su vida en Marsella, donde murió hacia el año 433. Los bizantinos celebran su fiesta el 29 de febrero.

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