Beato Conrado de Baviera, eremita
fecha: 17 de marzo
fecha en el calendario anterior: 14 de febrero
n.: c. 1105 - †: c. 1154 - país: Italia
otras formas del nombre: Conrado de Clairvaux
canonización: Conf. Culto: Gregorio XVI 6 abr 1832
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
fecha en el calendario anterior: 14 de febrero
n.: c. 1105 - †: c. 1154 - país: Italia
otras formas del nombre: Conrado de Clairvaux
canonización: Conf. Culto: Gregorio XVI 6 abr 1832
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
En
Modugno, cerca de Bari, en la Apulia, beato Conrado, que en Palestina llevó
vida eremítica, habitando en una mísera cueva hasta la muerte.
Desde
la muerte de Conrado, se le venera en la diócesis de Molfetta, en Apulia, donde
acabó sus días. También es venerado por sus hermanos cistercienses. Su culto
fue confirmado en 1832. Conrado fue hijo de Enrique el Negro, duque de Baviera,
y debió haber nacido alrededor del año 1105. Fue a Colonia a hacer sus
estudios, pero deseando tener un modo de vida más perfecto, se hizo
cisterciense en Clairvaux. Poco después, con el permiso de san Bernardo, hizo
un viaje a Palestina, donde deseaba establecerse como ermitaño en el mismo
escenario que nuestro Salvador santificó con su presencia. Después de algún
tiempo sin embargo, los disturbios del país y su salud quebrantada lo indujeron
a regresar a Europa. No alcanzó a llegar a su tierra, pues fue desembarcado en un
lugar cercano a Bari o Molfetta, no se tiene la certeza del sitio exacto, ni de
la duración de su estancia, y no pudo reanudar su viaje. Allí, sea como fuere,
gastado por sus austeridades y trabajos de caridad, se dice que murió el 15 de
marzo de 1154. Su santidad se reveló por las maravillas que ocurrían en su
tumba. Entre otras cosas, se nos dice que los corderos le rendían homenaje,
yendo a arrodillarse junto a su sepultura.
Es
escaso el material que hay en la historia, pero aun así se han elaborado vidas
de este santo por Giovene y Catacchino. Véase también en Rader, Bavaria Sancta,
vol. II, p. 252; y de J . E. Stadler, Heiligen-Lexikon.
fuente: «Vidas
de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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Estas
biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una
fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia
completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor,
al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel)
y el siguiente enlace:http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=910
San Juan Sarkander, presbítero y
mártir
fecha: 17 de marzo
n.: 1576 - †: 1620 - país: Chechenia
canonización: B: Pío IX 6 may 1860 - C: Juan Pablo II 21 may 1995
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
n.: 1576 - †: 1620 - país: Chechenia
canonización: B: Pío IX 6 may 1860 - C: Juan Pablo II 21 may 1995
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
En
Olomouc, lugar de Moravia, san Juan Sarkander, presbítero y mártir, que, siendo
párroco de Holesov, por negarse a revelar el secreto de confesión fue sometido
al suplicio de la rueda y, encerrado en una cárcel todavía con vida, falleció
apenas un mes más tarde.
Jan
Sarkander, quien terminó su vida como mártir por guardar el secreto de la
confesión, nació el 20 de diciembre de 1576 en la ciudad de Skoczbw [hoy en la
República de Chechenia], en Silesia, entonces en el principado de Cieszyn, que
desde 1291 formaba parte del reino de Bohemia. Fue hijo de Gregorio Matias
Sarkander y de Elena Gorecka. En 1593 ingresó en el colegio de los jesuitas en
Praga, donde se ordenó sacerdote. Al regresar a la diósesis de Olomuc, atrajo
la atención del obispo, cardenal von Dietrichstein, quien lo nombró párroco de
Holeshov. Ese distrito había sido cuna de herejías; pero san Jan, apoyado por
el barón Lobkovitz y algunos padres de la Compañía de Jesús, reedificó la fe
entre los habitantes y reconcilió a más de doscientos cincuenta herejes con la
Iglesia. Sus actividades atrajeron sobre sí la ira del poderoso terrateniente
Bitowsky von Bystric, que era anticatólico y enemigo acérrimo de Lobkovitz.
En
1618, a principios de la guerra de los treinta años, se levantó una revuelta en
Moravia; los protestantes tomaron las riendas del gobierno y empezaron a
perseguir a todas las instituciones católicas. Por consejo dé sus amigos, san
Juan salió de Holleschau y se fue a Cracovia, donde permaneció por algunos
meses. Tan pronto como la prudencia se lo aconsejó, volvió a su parroquia y
comenzó a reorganizar su dispersada grey. El país se encontraba en completo
desorden; en febrero de 1620, las tropas polacas enviadas a ayudar al
emperador, entraron en Moravia, cometiendo toda clase de pillajes. Cuando se
acercaban a Holleschau, Sarkander, a la cabeza de sus feligreses, salió a
encontrarlos, llevando consigo el Santísimo Sacramento. Como piadosos
cristianos, los polacos desmontaron de sus cabalgaduras, se arrodillaron y
pidieron la bendición al sacerdote. No solamente dejaron a Holleschau intacto,
sino que dieron orden a las tropas que los seguían de pasar sin tocar la
población.
Sarkander
fue el héroe de Holleschau, pero con esto firmó su sentencia de muerte.
Bitowsky, su enemigo, lo acusó inmediatamente de haber traído a los polacos al
país. Su viaje a Polonia fue mal interpretado y fue declarado culpable de haber
planeado la incursión polaca, como agente del barón von Lobkovitz. Lo llevaron
a Olmutz, fue puesto en cadenas y confinado a un calabozo subterráneo. La
comisión que se encargó de su caso estaba casi totalmente formada por husitas.
Le instaron a declarar quién había traído a las tropas polacas, y qué cosas le
había revelado el barón von Lobkovitz en confesión. Sarkander negó el haber
tenido que ver con la incursión polaca, y se rehusó terminantemente a divulgar
los secretos de confesión. Fue atormentado en el caballete en la forma más
ruda; luego le hicieron quemaduras con antorchas. Aun así, después de haberle
dado tormento otra vez más durante tres horas consecutivas, le fue untada una
mezcla de resina, sulfuro y aceite y luego le prendieron fuego. Sobrevivió un
mes a estas atrocidades, en el que continuamente oraba, hasta que el 17 de
marzo, después de recibir los últimos sacramentos, apaciblemente fue a gozar de
su recompensa. Las palabras que dijo Sarkander a aquellos que querían hacerle
revelar los secretos de confesión son dignas de mención: «No sé nada, y
nada me ha sido confiado a mí en el santo sacramento de la penitencia.
Cualquier cosa que se me haya confiado en confesión, no ha sido retenida en mi
memoria; la enterré en el olvido para veneración del inviolable secreto de la
confesión y con la ayuda de Dios prefiero ser hecho pedazos, antes que violar
sacrilegamente este sacramento».
La
noticia de una muerte tan cruel se difundió rápidamente y dio origen a una
veneración que se ha mantenido hasta nuestros días, especialmente en Moravia,
Silesia y en todas las regiones del ex imperio de Austria. El proceso de
beatificación fue introducido en 1715, pero las vicisitudes históricas poco
favorables no permitieron concluirlo antes del 11 de septiembre de 1859. El
papa Pio IX lo proclamó beato, el 6 de mayo de 1860, y el papa Juan Pablo II lo
canonizó el 21 de mayo de 1995.
Debemos
a Juan Scintilla, magistrado católico de Olmutz, el relato del procedimiento de
la comisión que juzgó al mártir. Scintilla se vio obligado, debido a su
posición, a estar presente en la primera sesión y luego redactó un reportaje
para el cardenal von Dietrichstein. Ver Della Vita e Passione del Ven. Giovanni
Sarcander (1885) de Liverani y la Catholic Encyclopedia (bajo «Juan» );
Kirchenlexikon (bajo Sarkander). Una biografía más completa en polaco se puede
encontrar en Zyvot Bl. Jana Sarkandra meczennika (1875) por Matuszynski.
fuente: «Vidas
de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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