San Máximo el Confesor, abad
fecha: 13 de agosto
n.: c. 580 - †: 662 - país: Georgia
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
n.: c. 580 - †: 662 - país: Georgia
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
En la fortaleza de Suania (Schemaris),
en la ribera del Hippi, en las montañas del Cáucaso, muerte de san Máximo el
Confesor, abad de Crisópolis, cerca de Constantinopla, insigne por su doctrina
y su celo por la verdad católica, que por haber combatido con valentía contra
los monotelitas, sufrió, bajo el emperador herético Constante, la amputación de
la mano derecha y, tras una dura prisión y crueldades de todo tipo, fue
desterrado junto con dos discípulos, ambos llamados Anastasio, a la región de
Lazica, en donde entregó su alma a Dios.
refieren a este santo: San Anastasio el
abad, San Anastasio el
apocrisiario
Se llama a San Máximo "el
Confesor" en razón de sus trabajos y sufrimientos por la fe católica. Fue
Máximo uno de los más distinguidos teólogos del siglo VII, verdadera columna de
la ortodoxia contra la herejía monoteleta y gran defensor de la autoridad
doctrinal de la Santa Sede. Nació hacia el año 580, en Constantinopla. En su
juventud entró a servir en la corte y llegó a ser el principal de los
secretarios del emperador Heraclio. Pero, al cabo de algún tiempo, renunció a
su cargo (tal vez porque el emperador defendía ciertas opiniones heréticas) y
tomó el hábito monacal en Crisópolis (actualmente Skutari). Ahí escribió
algunas de sus obras de mística y fue elegido abad. El año 638 murió San
Sofronio, patriarca de Jerusalén, a quien Máximo llamaba su maestro, padre y
profesor. Entonces, el santo se convirtió en el gran campeón de la ortodoxia
contra el monotelismo del emperador Heraclio y de su sucesor, Constante II.
Como se sabe, el monotelismo sostenía que Cristo no poseía voluntad humana sino
sólo divina. Máximo reivindicó la memoria del Papa Honorio, a quien se acusaba
de haber profesado dicha herejía en su carta sobre Pirro, quien había sido
desterrado de la sede de Constantinopla, dice Máximo: "Si la Sede Romana
proclama que Pirro es hereje y réprobo, es evidente que quien se opone a la
condenación de Pirro se opone a la Sede Romana, es decir, a la Iglesia
católica... Lo que Pirro debe hacer, primero, es justificarse ante la Sede de
Roma para que el mundo entero reconozca su piedad y ortodoxia... ya que la Sede
Apostólica recibió del propio Hijo de Dios y de los santos concilios el dominio
supremo y universal y el poder de atar y desatar sobre todas las Iglesias del
mundo..."
El año 645, Gregorio, gobernador de las
provincias de África y amigo de Máximo, organizó un debate público entre el
santo y Pirro. El resultado fue que Pirro tuvo que ir a Roma para abjurar de la
herejía monoteleta. Tres años más tarde, el emperador Constante II publicó el
decreto llamado "Typos" en favor del monotelismo. Convocado por el
Papa San Martín I, San Máximo asistió en Roma al concilio que condenó dicho
documento. El año 653, el exarca imperial arrojó violentamente de Roma a San
Martín I y le desterró al Quersoneso. Hasta ahí fue perseguido y murió de
hambre. Fue el último Papa que sufrió el martirio. San Máximo permaneció en
Roma; pero, como atacase el "Typos" ante un legado imperial, fue
llevado prisionero a Constantinopla, a pesar de que tenía ya setenta y cinco
años. En Constantinopla fue juzgado por conspirar contra el Imperio. Máximo
afirmó que en el asunto del "Typos" estaba de parte de Roma. Cuando
se le arguyó que por su declaración misma condenaba a la Iglesia de
Constantinopla, replicó: "Yo no condeno a nadie; pero preferiría perder la
vida antes que apartarme un milímetro de la fe." Los jueces le desterraron
a Bizia en la Tracia, donde el frío, el hambre y el abandono le hicieron sufrir
mucho. Al cabo de algunos meses le entrevistó una comisión presidida por el
obispo de Cesárea de Bitinia, Teodosio. Máximo demostró a los embajadores con
tal elocuencia la existencia de dos naturalezas en Cristo y les echó en cara
con tal fuerza su cobardía en defender la verdadera fe, que Teodosio,
convencido de la ortodoxia de Máximo, le regaló dinero y vestidos (que el
obispo de Bizia confiscó inmediatamente) y le prometió someterse a la Santa
Sede. Poco después, San Máximo fue trasladado a un monasterio de Regium, a
donde fueron a verle Teodosio de Cesárea y otros enviados imperiales para
ofrecerle en nombre del emperador toda clase de honores, con tal de que
aceptase el "Typos." Máximo recordó a Teodosio el juramento que había
hecho "sobre los santos Evangelios, sobre la Cruz y sobre la imagen de la
Madre de Dios." El obispo replicó avergonzado: "¿Qué otro recurso me
quedaba? El emperador piensa de otro modo." Máximo permaneció firme. A
causa de ello, fue golpeado y cubierto de escupitajos, sus pocas posesiones le
fueron confiscadas y, el año siguiente, fue trasladado a Perberis, donde se
hallaban ya prisioneros sus dos amigos, Anastasio el Abad y Anastasio el
Apocrisiario.
Ahí vivieron los tres, en la miseria,
durante seis años. Finalmente, el emperador los convocó a Constantinopla para
juzgarlos. Los tres fueron condenados por el tribunal y, con ellos, la memoria
de San Martín I y San Sofronio. Los jueces los sentenciaron a ser azotados, a
que se les cortasen la lengua y la mano derecha (que debían exponerse al
público en cada uno de los doce barrios de la ciudad) y a prisión perpetua. Al
perder la lengua, ya no podían predicar la fe católica y, al perder la mano, ya
no podían defenderla con sus escritos; pero todavía podían confesarla si
sufrían con fortaleza y morían con valor. San Máximo murió poco después, al
cabo de un terrible viaje a Skhemaris, sobre el Mar Negro. Uno de los
Anastasios había muerto antes que él, pero el otro vivió hasta el año 666.
San Máximo, gran confesor de la fe y
notable autor místico, murió a los ochenta y dos años. Dejó muchos escritos;
entre otros, algunos comentarios alegóricos de la Sagrada Escritura y de las
obras de Dionisio Areopagita, un dialogo entre dos monjes sobre la vida
espiritual y la "Mystagogia", que es una explicación de los símbolos
de la liturgia. San Máximo no fue el padre del misticismo bizantino, como se ha
afirmado algunas veces, pues le habían precedido ya en ese camino los antiguos
padres del desierto, pero sí fue sin duda su punto culminante.
Los datos que poseemos acerca del santo
provienen de una biografía griega, publicada originalmente por Combefis. Puede
verse en Migne, PG., vol. XC, 68-109, junto con sus cartas y tratados y otros
documentos referentes a él. Sin embargo, recientemente se han publicado textos
mejores, que corrigen muchos de los errores de la antigüedad, y ello ha
despertado cada vez más el interés de los historiadores por los escritos de San
Máximo. Véase L. Duchesne, L'Eglise au Viéme, siecle (1925), pp. 431 ss; R.
Devreesse, en Analecta Bollandiana, vol. XLVI (1928), pp. 5-49, y vol. LIII (1935),
pp. 49 ss; V. Grumel, en DTC., vol. X, cc. 448-459; H. Urs von Balthasar,
Liturgie cosmique (1947). De las obras del santo, recomendamos la traducción
francesa de J. Pégon, Centuries sur la charité (1945), así como la traducción
de la Mystagogia en Irénikon, vol. XIII (1936), n. 4, hasta el vol. XV, n. 5
(1938). Hay un largo artículo sobre San Máximo en el comentario de los
bolandistas sobre el Mart. Rom., pp. 336-337. La obra de Dora P. Sherwood,
Date-List of the Works of Maximus the Confessor (1952), da más de lo que
promete el título.
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de
El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo
como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino
que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía,
referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=2841
San Vigberto, abad y presbítero
fecha: 13 de agosto
n.: c. 675 - †: c. 739 - país: Alemania
otras formas del nombre: Wigberto, Wigerto
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
n.: c. 675 - †: c. 739 - país: Alemania
otras formas del nombre: Wigberto, Wigerto
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
En Fritzlar, en Hesse, de Austrasia, san
Vigberto, presbítero y abad, a quien san Bonifacio encomendó el cuidado del
monasterio del lugar.
refieren a este santo: San Bonifacio de
Maguncia, San Egberto, San Sturmo, San Wilibordo de
Utrecht
Vigberto era originario de Inglaterra.
Despreciando el mundo desde su juventud, abrazó la vida religiosa, y san Bonifacio le
convidó a compartir con él los trabajos de la evangelización de Germanía y le
nombró abad del monasterio de Fritzlar (a unos cinco kilómetros de Cassel). Uno
de los discípulos que tuvo allí fue san Sturmo.
Más tarde, Vigberto fue enviado a Ohrdruf de Turingia, donde fundó varios
monasterios y dio gran ejemplo de observancia monástica.
Cuando tenía que viajar, no dirigía a
nadie la palabra en el camino y regresaba a su monasterio tan pronto como
podía. Su biógrafo alaba mucho las virtudes y milagros de san Vigberto, pero
nos habla poco de su vida. Antes de su muerte, San Bonifacio le dio permiso de
volver a Fritzlar, donde podía prepararse más apaciblemente para el fin. El
santo no mitigó sus penitencias ni siquiera durante la última enfermedad. Murió
hacia el año 738. El año 780, san Lulo transladó su cuerpo al monasterio de
Hersfeld. No hay que confundir a este Vigberto con el discípulo de san Egberto
del mismo nombre, que fue a evangelizar a los frisios a fines del siglo VII.
Servatus Lupus escribió una biografía de
san Vigberto unos cien años después de la muerte de éste, insistiendo
principalmente en los elementos milagrosos; puede verse en Mabillon, en Acta
Sanctorum, y en Monumenta Germaniae Historica, Scriptores, vol. xv, pp. 37-43. Véase también H. Timerding, Die christliche Friihzeit Deutschalands, Zweite
Gruppe (1929).
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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Estas biografías de santo son propiedad de
El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo
como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino
que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía,
referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace:http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=2842
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