jueves, 11 de agosto de 2016

Santa Susana, mártir - San Rufino de Asís, obispo y mártir (11 de agosto)

Santa Susana, mártir

fecha: 11 de agosto
†: s. inc. - país: Italia
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI

También en Roma, conmemoración de santa Susana, bajo cuyo nombre, celebrado entre los mártires en los anales antiguos, fue dedicada a Dios, en el siglo sexto, una basílica en el título de Gaio, junto a las termas de Diocleciano.
patronazgo: patrona de Roma, protectora contra la lluvia, la desgracia y la calumnia.

La leyenda de santa Susana cuenta que era hija de un sabio sacerdote llamado Gabino y sobrina del papa san Cayo. Era tan encantadora como bella y su erudición igualaba a la de su padre. El emperador Diocleciano, que buscaba esposa para su hijastro Maximiano, oyó tantas alabanzas de Susana, que mandó a Claudio, un tío de la joven que trabajaba en la corte, a decir a Gabino que quería casar a Susana con Maximiano. Pero, en cuanto Susana se enteró del honor con que la distinguía el emperador, declaró que era esposa de Cristo y que no podía aceptar otro marido. Su tío Claudio fue, sin embargo, a visitarla y la saludó con un beso y, al ver que Susana se resistía a aceptarlo, le explicó que se trataba de una simple muestra de afecto. La joven replicó: «Lo que me repugna no es el beso sino tu boca, profanada por los sacrificios a los ídolos». Claudio le preguntó: «¿Cómo puedo limpiar mi boca?» «Arrepiéntete y recibe el bautismo», fue la respuesta.
La actitud de Susana en el asunto del matrimonio con Maximiano, impresionó tanto a Claudio, que se instruyó y recibió el bautismo, junto con su esposa, Prepedigna, y sus dos hijos. En seguida, puso en libertad a sus esclavos y repartió sus bienes entre los pobres. Como Claudio no volviese a la corte, Diocleciano envió a su hermano Máximo, otro cortesano, a averiguar la respuesta de Susana y a preguntar por la salud de Claudio, a quien creía enfermo. Máximo encontró a Claudio muy consumido por las penitencias, y éste le comunicó la decisión de Susana. Ambos fueron juntos a visitar a la joven y, después, discutieron el asunto con Gabino y el papa san Cayo. Los cuatro hermanos comprendieron que no tenían derecho a apartar a Susana de su vocación, a pesar del peligro en que ello ponía a toda la familia. Máximo recibió también el bautismo y repartió sus bienes a los pobres. Cuando Diocleciano se enteró de la decisión de Susana y de la conversión de los dos hermanos, montó en cólera y dio permiso a uno de sus favoritos, llamado Julián, quien quería vengarse de ellos, de arrestar a todos los miembros de la familia y hacer de ellos lo que quisiese. Temiendo tal vez que Diocleciano se arrepintiera, Julián mandó trasladar inmediatamente a Máximo y Claudio y a la esposa y los hijos de este último a Cumas, donde los quemó vivos y ordenó que sus cenizas fuesen arrojadas al mar. Santa Susana y su padre fueron decapitados en su propia casa.
Según parece, la leyenda es una pura invención, pero hay en ella ciertos elementos históricos bastante curiosos. Se cree que el primitivo Martirologio Jeronimiano conmemoraba el triunfo de santa Susana en la forma siguiente: «En Roma, en las 'Dos Casas', junto a las termas de Diocleciano, el nacimiento para el cielo de Santa Susana». Estos datos, tan breves, son fidedignos, pero probablemente se deriva de ellos la leyenda de las dos casas de Gabino y de san Cayo. Mons. Duchesne reconstruyó con extraordinaria habilidad y paciencia toda la evolución de la leyenda de santa Susana y sus tíos. Los datos topográficos son exactos, en cierto sentido; pero fueron tomados de un texto erróneo de la primera recensión del Hieronymianum. El pomposo nombre de Prepedigna está impuesto de la segunda parte del nombre de una mártir, Euprepe y de la primera parte del nombre del sitio de su martirio, Dinogetia, que mal escrito dio por resultado Dignae Cotiae.
Duchesne alega algunas razones que le hacen pensar que la Passio Susannae fue compuesta hacia el año 500. Ver su artículo en Mélanges d´archéologie et d´histoire, vol. XXXVI (1916), pp. 27-42; y cf. P. Franchi de Cavalieri, Note Agiografiche, vol. VII (1928), pp. 184-202; Lanzoni, I títoli presviterali di Roma (1925), pp. 34-50; y Comentario sobre el Martirologium Hieronymianum, p. 435.
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012

Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=2807




San Rufino de Asís, obispo y mártir

fecha: 11 de agosto
fecha en el calendario anterior: 30 de julio
†: c. s. IV - país: Italia
canonización: pre-congregación
hagiografía: Santi e Beati

En Asís, de la Umbría, san Rufino, a quien se considera primer obispo de aquella población y mártir.
patronazgo: patrono principal de la diócesis de Asís.

Contrariamente a lo que piensan los que no son de Asís, el patrono principal de la diócesis no es san Francisco sino san Rufino, venerado como primer obispo de la ciudad; la catedral le está dedicada desde la primera mitad del siglo XI. Una «passio» escrita en el siglo IX dice que Rufino era obispo de la ciudad del Amasia, en el Ponto, y después de haber convertido al Procóncul, habría arribado con su hijo Cesidio a la región de Marsi, en los Abruzzos. En esta zona habría consagrado una iglesia dejada en custodia a su hijo, mientras que él prosiguió predicando el Evangelio hasta Asís. Pero después de un tiempo fue descubierto por el procónsul Aspasio quien, luego de haberlo sometido a diversos suplicios, lo condenó a muerte por ser cristiano. Rufino murió arrojado al agua con una piedra al cuello.
Una antigua tradición indica como lugar del martirio el pueblo de Costano, en la diócesis de Asís, que ahora forma parte de Bastia Umbra, situado a orillas del río Chiascio. Un pergamino del archivo catedralicio recuerda que ya en 1038 había en Costano una iglesia dedicada a san Rufino mártir.
Su cuerpo fue trasladado de Costano a Asís y depositado en el mismo lugar donde está erigida la catedral, obra de Juan de Gubbio. Pero ésta es la tercera catedral construida sobre la tumba del obispo mártir, y es del siglo XII. La primera era del 412, según una lápida conservada en la nave izquierda de la actual, y conforme a lo escrito en un documento del 1007 conservado en el archivo.
San Pedro Damián, en un célebre sermón dedicado a san Rufino, además de los datos ya señalados, cita una segunda catedral construida en el siglo XI por el obispo Hugo de Asís, en ocasión del traslado del sarcófago que contenía los huesos del santo, desde el lugar del martirio a la ciudad; de esta segunda iglesia existe aun la cripta bajo la actual catedral, con el sarcófago de la época.
La fecha de celebración fue puesta desde el siglo XI el 11 de agosto, pero por errores de sucesivos copistas se había trasladado en el Martirologio anterior al 30 de julio; el actual restauró la fecha antigua. La iconografía del santo es vastísima, especialmente en Asís, y su imagen se encuentra en todas las iglesias de la diócesis, incluso en las franciscanas; la más antigua es una escultura en la luneta sobre el portal de la catedral, que proviene del siglo XII.
Traducido para ETF de un artículo de Antonio Borrelli.
fuente: Santi e Beati
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=2808

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