lunes, 4 de noviembre de 2024
Santos del día 5 de noviembre
05 de noviembre: Nuestra Señora de Damietta
05 de noviembre: Nuestra Señora de Damietta
La ciudad de Damietta, situada en la desembocadura de uno de los brazos del Nilo, fue tomada por los musulmanes a través de la traición en el siglo VIII. De ahí en más, se defendió con éxito la ciudad fortificada contra los griegos que intentaron varias veces para recuperarla. También sobrevivieron los ataques del rey Amaury I de Jerusalén .
Damietta finalmente fue tomada por el caballero Jean de Brienne en el año 1219, después de un sitio difícil que duró más de un año. La mezquita fue convertida en una iglesia en honor de la Santísima Virgen por el rey de Jerusalén y el legado. Fue aquí donde San Francisco de Asís se detuvo antes de ir a hablar con el sultán en un esfuerzo por convertirlo. Por desgracia, los cristianos no pudieron permanecer por mucho tiempo en Damietta, ya que en el año 1221 los cruzados fueron derrotados y obligados a renunciar a sus posesiones en esa ciudad.
En el año 1249 el rey San Luis IX de Francia continuó la cruzada a Tierra Santa , decididos a tomar Damietta y lo guardase. Los cruzados en ese momento creía que Egipto era la clave para mantener el control de la región, pero una tormenta se levantó antes de que pudieran hacer que la tierra. Cuando el rey finalmente llegó a la costa cerca de Damietta, que tenía sólo un tercio de sus compañeros con él, para el resto de los barcos se habían dispersado en todas direcciones.
El ejército del sultán estaba esperando en la playa, el oro en sus armaduras brillando en la luz de la mañana . Su número era tan grande, y su afán de disputar el aterrizaje tan evidente , que algunos de los caballeros franceses se preguntaron si era prudente continuar.
Luis ordenó a sus fuerzas para ir al ataque valientemente, lo que compensó la inferioridad numérica hasta derrotar al enemigo. En poco tiempo, la bandera francesa se podía ver la cima de la torre más alta de Damietta. La mezquita de El- Fatah fue consagrada y convertida en una iglesia y allí se instaló un obispo.
Ya en el año 1259 , el rey Luis decidió llevar sus tropas a El Cairo. Pero sus líneas de suministro se cortaron y sus hombres comenzaron a sufrir de varias enfermedades por lo que se decidió a retirarse a Damietta . El rey se quedó con la retaguardia , y aunque luchó bien , se sintió abrumado y capturado. Como parte del rescate de su persona y de sus hombres, Luis se vio obligado a renunciar a Damietta y una gran cantidad de oro.
Los árabes intentaron hacer que Luis jurarara que mantendría su palabra sobre el tratado en el que se había acordado; en ese juramento impuesto se le exigía renunciar a Dios y a la Virgen, y rechazar la Cruz, el signo de la redención del hombre. No solo que Luis se negó a tomar tal juramento, sino que no cedió ante las amenazas de malos tratos, torturas y amenazas de muerte de los árabes. "Prefiero morir como un verdadero cristiano que vivir bajo la ira del Todopoderoso", respondió con calma sus amenazas. Ante el convencimiento del monarca francés, los árabes decidieron liberarlo junto a unos 6.000 de sus hombres.
Santos del día 4 de noviembre
04 de noviembre: Nuestra Señora de Mariapocs
04 de noviembre: Nuestra Señora de Mariapocs
Según la leyenda el primer milagro famoso de la Madonna que lloraba ocurrió en 1696. En la pintura expuesta en la Iglesia, Nuestra Señora vierte lágrimas durante un servicio y un niño moribundo al que se le permitió tocar la pintura sanó milagrosamente…
Por orden del emperador Leopoldo I la pintura fue llevada posteriormente a la catedral de San Esteban en Viena en 1697 donde fue puesta en el altar mayor (desde 1945 que se exhibe en el altar de Maria-Pötsch).
Muchas copias de la imagen del Madonna que lloraba fueron hechas y la iglesia del peregrinaje en Máriapócs recibió una de ellas. Esta nueva pintura también se dice que ha llorado en 1715 y 1905. Desde 1749 los monjes Basilios trabajan en Máriapócs.
Máriapócs es desde entonces un centro de espiritualidad Greco-Católica. En 1993 obtuvo el estatus de una ciudad. La Basílica Greco-Católica de Máriapócs fue construida en 1731-1756 en estilo barroco. Recibió el título de Basílica Menor en 1948.
Máriapócs se sitúa en una altitud de 150 m en la parte meridional del condado de Szabolcs-Szatmár-Bereg de Hungría del este. La mención más temprana de la aldea Pócs se encuentra en un documento de 1280.
EL PRIMER LLANTO DEL ICONO
Entre los cristianos de Hungría y Europa del Este el icono que llora de Marijapovch se venera porque representa la protección y la intercesión de la madre santa del Dios. El icono expresa la vida de la iglesia en Europa Oriental. Su historia rica refleja una fe profundamente arraigada en Dios y una advocación que confía en la madre del Dios.
En los llanos del nordeste de Hungría, en la aldea de Povch, está situado el monasterio de los padres de san Basilio, con una iglesia magnífica. Stefan Papp, hermano del pastor de la iglesia en Povch, que había estudiado arte en Italia, fue contratado por Laszlo Csigri para diseñar un icono de la madre del Dios para los ikonostas. Él pintó a la Virgen madre en la madera que sosteniendo al niño divino con un tulipán de tres pétalos en su mano. El icono es donado a la iglesia.
En esta iglesia, el primer llanto del icono de la madre de Dios ocurrió en noviembre 4 de 1696 según el calendario juliano. El mismo milagro ocurrió otra vez de diciembre 8 al 19 del mismo año. Innecesario es decir que este milagro era una gran consolación a la gente desalentada de Povch.
Los fieles que asistían a la misa en la pequeña iglesia greco-latina del pueblo, vieron derramar lágrimas a la Virgen del icono de “Odigitria”. El fenómeno se repitió el 8 de diciembre y fue constatado por una multitud numerosa que llegaba de los pueblos vecinos.
El cura recogió en un pañuelo de seda “esas perlas preciosas de la misericordia” y se las envió al obispo, el cual las hizo examinar por testigos eclesiásticos y civiles. El examen resultaría aprobado unánimemente.
Desde el primer llanto milagroso, la aldea de Povch se ha llamado Marijapovch (en húngaro, Mariapocs). Cuando Leopoldo I, emperador de Austria, fue informado sobre el icono milagroso, él lo hizo inmediatamente transferir a Viena. Este acto real no satisfizo a gente de Povch.
En la capital el icono milagroso fue de inmediato objeto de gran veneración; los fieles lo invocan en cada necesidad y sobre todo durante la guerra contra los turcos, expulsados definitivamente del territorio austro-húngaro en 1697.
El 1 de diciembre de 1697, el icono fue puesto sobre el tabernáculo del altar principal en la Basílica del San Esteban en Viena. Durante la segunda guerra mundial fue llevado a la gruta de la basílica para depósito. Después de la guerra fue puesta sobre un altar nuevo cerca de la entrada principal en el lado derecho de la Basílica.
El carro que transportaba el icono fue retrasado en la ruta a Viena por los grupos de fieles que querían homenajear al icono cuando volvió a la iglesia de San Esteban. Cuenta Carbelli, un chamberlain del emperador Leopoldo I, que éste quedó impresionado por la piedad y la devoción de las muchedumbres, así que ordenó al padre jesuita Kobice venir a Barca, condado de Abauj, para hacer una copia del icono para la iglesia en Povch.
EL LLANTO DEL NUEVO ICONO EN MARIAPOCS
Cuando el icono fue terminado, la gente hizo una procesión y llevó el nuevo icono a Marijapovch. Este segundo icono de Marijapovch comenzó a verter lágrimas los días 1, 2 Y 3 de agosto de 1715. La devoción al icono santo aumentó y la iglesia en Marijapovch se convirtió en un lugar más renombrado del peregrinaje.
Como los peregrinos acudieran cada vez en mayor número, las autoridades deciden construir una iglesia más amplia. El flujo de peregrinos en el curso de los últimos dos siglos siguientes crecía cada día, en parte, debido a una tercera manifestación milagrosa ocurrida en 1905 durante más de un mes.
Casi dos siglos pasaron hasta el tercer derramamiento de lágrimas que ocurrió en diciembre de 1905.
Entre diciembre 3 al 19, y otra vez entre el 30 y 31 de 1905, el icono milagroso vertió de nuevo los lágrimas para la tercera vez. Una vez más fue atestiguado el hecho por una gran cantidad de la gente, incluyendo muchos sacerdotes de ambos Ritos.
Informado sobre nuevo llanto de la madre santísima, el obispo Julio Firczak de Mukachevo (1891-1912) envió inmediatamente una Comisión especial a Mariapovch dirigido por el liturgista famoso, Cardenal Alexander Mikita. La Comisión comenzó su trabajo de enero el 2 de 1906.
Los testigos fueron numerosos de ambos ritos, incluyendo algunos Protestantes, pero la Comisión oyó solamente 60 de ellos. El icono primero fue examinado por tres expertos, que convinieron unánimemente que no había fraude implicado. Entonces 57 testigos atestiguaron bajo juramento que observaron con sus propios ojos al icono con profusas lágrimas.
La Comisión episcopal terminó su investigación de enero el 12 de 1906, cuando publicó una declaración oficial, que dijo que el vertimiento de lágrimas era milagroso y se debe atribuir a la intervención divina.
La declaración fue leída ante el icono por el Cardenal A. Mikita durante los servicios de Akathistos, después de lo cual pronunció un sermón sobre la omnipotencia de Dios y sobre el gran amor de la madre santísima hacia su gente.
LA CAPILLA Y RECONOCIMIENTOS
La actual Capilla de María en Mariapovch fue construida entre 1731-1756, en estilo barroco, bajo auspicios del Conde Francis Karoliy. Fue dedicada por el obispo M. Olshanvskij de Mukachevo en el honor de San Miguel. El fue enterrado en la cripta de la iglesia en 1767.
El icono fue hecho por dos monjes de Basilio, Michael Spalynskyj y su hermano Thaddeus en 1785-1788. En 1896, el icono milagroso fue situado sobre las puertas reales, cuando cuatro nuevos iconos fueron pintados por el artista Julio Spishak.
En 1945, el artista famoso Joseph Bokshay diseñó un altar lateral barroco magnífico, donde el icono milagroso fue entronizado.
En 1948, el Papa Pío XII otorgó a la capilla de Mariapovch con los honores y los privilegios de un Basílica menor de importancia, conferidos solamente a iglesias muy importantes.
Juan Pablo II a la hora del ángelus del 17 agosto de 1988, declara que “Máriapócs es un lugar de unidad, donde los fieles de distintas naciones veneran el amor maternal de María afligida por los pecados de sus hijos e intercede por ellos ante su divino Hijo. Diríase que vienen aquí para unir sus lágrimas a las de la Virgen, para purificarlas y fundirlas en una ofrenda única junto a la Salvadora de Jesús Redentor.”
domingo, 3 de noviembre de 2024
Llover sobre mojado - Domingo XXXI TO Ciclo B (03.11.2024): Marcos 12,28b-34 (El único Dios es… ¡el prójimo!) y CINCO MINUTOS con el Evangelio de Marcos (Semana 49ª (03.11.2024): Marcos 15,1-32. Jesús murió… ¡porque lo mataron!).
Llover sobre mojado
Mi jaculatoria: Que me devuelvan a la Señora María
Y nada más para este nuevo domingo del 03 de noviembre de 2024.Y también esta otra: Vive Jesús en nuestros corazones. Siempre.
Domingo XXXI TO Ciclo B (03.11.2024): Marcos 12,28b-34. Respiro, vivo y sigo escribiendo CONTIGO:
El único Dios es… ¡el prójimo!
El tiempo nos ha traído hasta el cuarto domingo antes del final del año. Esto quiere decir que nos quedan cuatro semanas para acabar de leer el Evangelio que traemos entre manos desde el adviento de 2017 y 2023. El domingo pasado leímos por recomendación de la jerarquía litúrgica el final del camino de Jesús en el final del capítulo décimo del relato de su autora, María Magdalena. En este día tres de noviembre se leerá Marcos 12,28-34. Y, ¿todo el capítulo undécimo y la primera mitad del duodécimo, por qué no se lee? ¿Tan peligroso es? Mucho.
Silenciar todo este relato del encuentro de Jesús de Nazaret con las autoridades del Templo en su propia casa es una de las manipulaciones marginadoras del Evangelio que se pueden perpetrar tan alevosamente dentro de la iglesia y de la celebración de la fe. ¿Por qué se les llena la boca a los pastores, desde el papa hasta el último ordenado, con el asunto de la misión evangelizadora si luego se nos impide leer y contemplar críticamente el texto donde se exponen las razones para entender por qué murió aquel laico judío y de Galilea llamado Jesús?
Una vez más confieso mi renuncia a participar en una celebración que margina y manipula el Evangelio. Me quedaré con mis adentros para leerme muy despacio Marcos 11,1 hasta 12,27. Y ahora y aquí comparto mi comentario de su continuación que es Marcos 12,28-34.
El texto que van a leer los sacerdotes en la santa misa del domingo día tres de noviembre comienza así: “En aquel tiempo, un escriba se acercó a Jesús y le preguntó”. En cambio, en cualquiera de las biblias que uno pueda consultar se lee esto otro que es muy parecido, pero con matices importantes: “Se acercó uno de los escribas que los había oído y, viendo que les había respondido muy bien, le preguntó” (Mc 12,28).
La pregunta del escriba a Jesús, cuenta la narradora María de Magdala, está formulada en un contexto que, según parece, la autoridad eclesiástica de la liturgia desea que no se conozca.
Ese contexto del relato es el Templo de Jerusalén donde Jesús anda enfrentado con los Sumos Sacerdotes, los Ancianos, los Escribas, los Fariseos y hasta con los Saduceos. Con todos dialoga, a todos denuncia y alto y claro anuncia que no es necesaria una religión de templo, ni de mediaciones sacerdotales o pastorales, ni de liturgias, ni de rituales o leyes...
Por eso el escriba del relato pregunta sorprendido a este desconocido laico y galileo Jesús que cuál es el mandamiento de su proyecto, de su reinado, de su religión, de su buena noticia.
La respuesta de Jesús de Nazaret fue tan desconcertante entonces y ahora que, cuando se escucha, nadie se atreve a seguir dialogando con él. Todo y todos se callan sin saber si aceptar o negar lo que expresa el galileo. El mandamiento de este Jesús de Nazaret es amar al prójimo (12,31), que es el único dios que existe, -visible, tocable, hablable, audible, besable, abrazable, acariciable, perdonable, amable-. Así es la religión de este hombre de carne y hueso.
Esto nos lo cuenta María Magdalena en su Evangelio llamado de Marcos en 12,28-34. Pero esto mismo lo cuenta así en el cuarto Evangelio Juan 13,35. Y dicho de otra manera lo leo a cada paso en el Evangelio de Mateo 7,12 y en el Libro de Lucas 17,21. ¿Más claro? Imposible.
Carmelo Bueno Heras. En Madrid, 04 de noviembre de 2018 y 03 de noviembre de 2024
CINCO MINUTOS con el Evangelio de Marcos entre las manos para leerlo y meditarlo completo y de forma ordenada, de principio a fin. Semana 49ª (03.11.2024): Marcos 15,1-32.
Jesús murió… ¡porque lo mataron!
La narradora de los hechos de su Jesús de Nazaret nos ha dejado un capítulo decimoquinto muy bien ordenado, literariamente, siguiendo las horas del día: “Muy de madrugada” (15,1); “Al llegar el mediodía” (15,33) y “Al caer la tarde” (15,42).
Para este comentario nos leemos Marcos 15,1-32: “Muy de madrugada prepararon una reunión los Sumos Sacerdotes, con los Ancianos, los Escribas y todo el Sanedrín y, después de haber atado a Jesús, le llevaron y le entregaron a Pilato (15,1) … Después... entregó a Jesús para que fuera crucificado (15,15) … El Cristo, el Rey de Israel, que baje ahora de la cruz, para que lo veamos y creamos. También le injuriaban los que estaban con él crucificados” (15,32).
A este relato se le llama ‘el juicio político’. El poder religioso judío de entonces pone en manos del poder político romano de entonces al ya condenado Jesús de Nazaret para que se le vuelva a condenar y ejecutar. Es decir, crucificado hasta morir en una cruz. Una tragedia muy lamentable que cada uno de los cuatro Evangelista narra a su manera. Tal vez, la más teatral y teologizada de todas sea la que nos dejó escrita el cuarto Evangelio (Juan 18,28-19,16).
La lectura atenta y crítica de este episodio crucial en la experiencia de este hombre laico y de la Galilea no puede dejar de expresar y responderse algunas preguntas de sentido. Al llegar a este punto del relato no se me olvida un dato que ya me sobrecogió en los inicios del capítulo tercero del Evangelio de María Magdalena:
“En cuanto salieron los fariseos de aquella sinagoga, se confabularon con los partidarios de Herodes contra él para ver cómo eliminar a Jesús” (Marcos 3,1-6).
¿Qué sucedió aquel sábado y en aquella sinagoga de Galilea? En ese tiempo y lugar considerados sagrados, un hombre laico se atrevió a humanizar tanta sacralidad divinizada. En medio de tales, tiempo y lugar, colocó al ser humano atrofiado, uno o toda la asamblea enmudecida y paralizada. Y se atrevió a hacer lo que se creía que estaba prohibido y que era blasfemo. Tocar y liberar al ser humano esclavizado y deshumanizado por las falsas divinidades interesadamente creadas… Desde entonces Jesús de Nazaret quedó sentenciado.
Esa sentencia queda ratificada en los encuentros, narrados por la Evangelista, que su Jesús de Nazaret mantiene en los días sagrados de la Pascua y en lugar del Templo consagrado a Yavé Dios. Y será aquí, en tiempo y lugar sagrados, donde la autoridad ejerza su poder: “El Sumo Sacerdote dice: Habéis oído la blasfemia… Y todos juzgaron que era reo de muerte” (Marcos 14,63-64). ¿En qué Religión institucionalizada se permite la herejía o la disidencia blasfema?
¿Por qué muere Jesús de Nazaret? Porque el poder establecido dentro de su Religión de la Ley, Sumo Sacerdocio y Sanedrín, lo ha juzgado hereje y blasfemo y como tal debe ser crucificado. Así son los datos de la realidad, aunque es posible que la interpretación de estos datos no sea la misma para unas personas que para otras. Quien hoy lee también se atreve a interpretar a su modo estos datos. Por eso, no aceptaré la interpretación redentora que confesaba Anselmo en la que se imaginaba a Dios ya satisfecho con Jesús frente Adán y su primer pecado. Carmelo Bueno Heras. Madrid, 29 de octubre de 2017

