miércoles, 11 de mayo de 2016

San Mayulo, mártir - San Antimo, mártir (11 de mayo)


San Mayulo, mártir

fecha: 11 de mayo
fecha en el calendario anterior: 4 de enero
†: s. II/III - país: África Septentrional
otras formas del nombre: Maiulo, Mavulo, Majulo
canonización: pre-congregación
hagiografía: Abel Della Costa
En Bizacena, san Mayulo, mártir en Adrumeto, que fue condenado a ser devorado por las fieras.
Este santo es mencionado una única vez en un escrito apologético de Tertuliano, dirigido a Scapula, Proconsul de Cartago, en el que el escritor cristiano le presenta al magistrado pagano la causa cristiana, y cómo, oponiéndose a ella, los paganos tan sólo excitan la ira de Dios, que los aguarda en su Juicio.
En el capítulo 3 relaciona algunas enfermedades terribles ocurridas a magistrados paganos, con las persecuciones y muertes ordenadas o provocadas por estos. En ese conjunto, menciona al final a Mayolo de Adrumento, arrojado a las fieras por ser cristiano, un martirio que parece haber ocurrido recientemente en Bizacena (en el actual Túnez), una de las ciudades importantes, poco inferior a Cartago, y que se convertiría más tarde en capital de una de las tres provincias del Africa Proconsular que serán creadas a fines del siglo III. 
El martirio de Mayolo, según parece, inició una persecución más generalizada, aunque no hay un acuerdo de lo que significa la rara expresión que utiliza Tertuliano: "nunc ex eadem causa interpellatio sanguinis", que se suele entender en el sentido de que llevó a un "juicio de sangre" de los cristianos, es decir, a una persecución formal. Aparentemente esa persecución no había terminado aun, y por ese motivo Tertuliano exhorta al magistrado a tener presente que el Juicio divino se cierne sobre aquellos que persiguen a los cristianos.
Este testimonio es, como puede verse, contemporáneo y cercano de los hechos. Como no tenemos más referencias que ese nombre, con él evocamos, en realidad, toda una persecución, la mayoría de cuyas víctimas han permanecido anónimas. Este mártir se celebraba antes el día 4 de enero.
El día 11 de mayo en el Martirologio Romano anterior se inscribió otro Mayolo, mártir de África, con escasísimas referencias, y mezclado en distintos grupos de nombres, y que aparecen en varias copias del Jeronimiano y de allí a otros martirologios posteriores.
En la actualidad se considera que lo que se inscribió en el Jeronimiano no es otro que el Mayolo del que habla Tertuliano, por lo que en la nueva edición del Martirologio Romano las dos inscripciones se han fusionado: en la fecha del 11 de mayo, atestiguada en la tradición martirológica se ha inscripto el Mayolo del que con certeza habla Tertuliano.
Ver Acta Santorum, enero I, pág. 165 y mayo II, pág. 625. Para el texto de Tertuliano: Ad Scapulam, cap. 3. Sobre la identidad entre el Mayolo de Tertuliano y el del Jeronimiano, ver Delehaye, "Les origines...", pág 431
Abel Della Costa
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ingreso o última modificación relevante: 11-5-2014

Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?ids=1575





San Antimo, mártir

fecha: 11 de mayo
†: s. III - país: Italia
otras formas del nombre: Anthimo
canonización: pre-congregación
hagiografía: Abel Della Costa

En Roma, en el vigésimo segundo miliario de la vía Salaria, san Antimo, mártir.
Si se compara la inscripción de san Antimo en el Martirologio Romano actual (2001) con el anterior puede verse que este santo figuraba como cabeza de un grupo muy numeroso de mártires bajo Diocleciano: Máximo, Baso, Fabio, Sisinia, y varios nombres más, que se celebraban conjuntamente en esta fecha.
La razón es que había unas Actas de martirio, que contaba la historia y conversión de cada uno de ellos, y cómo iban recibiendo el martirio. No obstante esas actas, aunque antiguas (entre el siglo V y el IX), y atestiguadas en distintos manuscritos, no pueden reputarse como auténticas, sino como parte de esa vasta corriente de literatura piadosa que floreció por esos siglos, y que del recuerdo oral y auténtico de un mártir terminaba sacando grupos enteros, con lujo de detalles (extravagantes en muchísimos casos) sobre cada uno, pero que en lo profundo consistían en repetir de uno a otro las mismas "maravillas": cielos que se abren, cabezas que hablan, fieras que no comen, etc. 
Toda esa amplísima literatura tiene un fondo cierto: los martirios de los auténticos santos, que quedan en muchos casos ocultos tras el "festival de maravillas". Por este motivo, la depuración del santoral tuvo como principal interés llegar a poder establecer quiénes son aquellos santos de los que podemos decir que su culto es antiguo y auténtico, aunque a veces de un nombre no haya quedado más que eso: el nombre.
Es muy posible que en el caso de este Antimo, la aparición de un grupo de compañeros sea una contaminación narrativa con san Antimo de Nicomedia, que se celebra el 24 de abril y él sí como auténtica cabeza de un grupo martirial bajo Diocleciano. Así opina el hagiógrafo Delehaye.
Pero aunque las actas del Antimo de hoy sean falsas, su nombre no aparece sólo en ellas, sino que está inscripto en distintos testimonios de un martirologio tan antiguo y prestigioso como el Jeronimiano (entre siglos IV y VI). Además, varias iglesias de la región del Piceno en Italia (al centro-este del país) están dedicadas a su nombre.
Bien es verdad que no podemos establecer de su vida nada con certeza: aparece a veces como presbítero, otras como obispo, otras como mártir sin mención de su oficio eclesiástico, y heredera de esta variedad es que en la iconografía aparece a veces con mitra de obispo, a veces con ornamentos sacerdotales, etc.
Pero lo que sí podemos tener por seguro es que la variedad y persistencia de su culto -sin compañeros en las versiones más antiguas, con compañeros más tarde- es un indicativo de la certeza de su martirio, del que lamentablemente no podemos saber ni siquiera la fecha con exactitud: posiblemente a mitad del siglo III (Decio) o en la persecución de fines del III inicios del IV (Diocleciano).
El culto recibió un fuerte impulso en época de Carlo Magno (s VIII-IX), gracias a algunas fundaciones monásticas patrocinadas por la corona y puestas bajo su advocación.
Ver Acta Sanctorum, mayo II, 614; allí se recopilan las Actas, aunque planteando ya muchas dudas sobre su autenticidad, hoy el carácter legendario está fuera de toda duda. En Enciclopedia dei Santi, art. de I Daniele, se hace un recorrido por las distintas posibilidades de identificación de san Antimo.
Abel Della Costa
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ingreso o última modificación relevante: 11-5-2014
Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=1576

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