Beato Isidoro Bakanja, mártir
fecha: 15 de agosto
n.: c. 1887 - †: 1909 - país: República Democrática del Congo
canonización: B: Juan Pablo II 24 abr 1994
hagiografía: Santi e Beati
n.: c. 1887 - †: 1909 - país: República Democrática del Congo
canonización: B: Juan Pablo II 24 abr 1994
hagiografía: Santi e Beati
En la ciudad de Wenga, en las cercanías
de Busira, en el Congo Belga, beato Isidoro Bakanja, mártir, que, iniciado en
la fe cristiana en su adolescencia, la cultivó diligentemente y con valentía
dio testimonio de ella durante su trabajo. Por esto, en odio a la religión
cristiana, fue sometido a continuos azotes por parte del director de la
compañía colonial, y entregó a Dios su espíritu pocos meses más tarde,
perdonando a su verdugo.
Numerosos mártires del primer siglo morían
pidiendo por quienes los mataban. Y así ha hecho en el siglo XX él, héroe de
dieciocho años. Había nacido en la actual República Democrática del Congo, que
en su época estaba bajo la soberanía del rey Leopoldo II de Bélgica a título
personal: una suerte de propiedad suya, que se convirtió luego en colonia, con
el nombre de Congo Belga. El año de nacimiento de Isidoro no es seguro, pero sí
lo es el de bautismo: este joven de la tribu Boangi, instruido en la fe por los
misioneros, se convirtió en cristiano en 1906, aproximadamente a los dieciocho
años.
Hace camino en el trabajo, se convierte en
auxiliar doméstico, y lo contrata como tal el agente de una sociedad
propietaria de grandes plantaciones de caucho: un belga, como su sociedad, como
casi todos los otros empresarios del Congo; al igual que los dos misioneros que
han convertido a Isidoro: trapenses de la abadía de Westmalle, cercano a
Anversa. Pero a este propietario las conversiones no le van: los negros deben
trabajar, quien reza pierde tiempo. Hay otros, como ocurre en las grandes
sociedades, contrarios al cristianismo por razones ideológicas, pero también
porque ven en el vínculo de fe entre los congoleses y los misioneros un peligro
para los plenos poderes de la sociedad sobre la mano de obra negra.
Isidoro no resite, desea volver a casa,
pero le está prohibido. Le ordenan incluso tirar el escapulario de la Virgen
del Carmen que lleva al cuello, señal de su fe. Él rechaza la orden, y así
comienzan dos sucesivas flagelaciones que le provocan heridas incurables. Así
maltrecho, lo llevan a otra aldea, para que no lo vea el inspector, que igual
lo encuentra «con la espalda surcada de llagas purulentas y fétidas, cubiertas
de suciedad, asaltadas por las moscas.» Decide llevarlo consigo y curarlo, pero
Isidoro siente venir la muerte y dice a un amigo: «si ves a mi madre, si vas al
juez, si encuentras un sacerdote, dile que me estoy muriendo». Llegan los
misioneros y él cuenta los hechos: lo exhortan a perdonar a su torturador, y él
responde: «cuando esté en el cielo, rezaré mucho por él.»
Flagelación mortal y agonía larguísima:
seis meses. Una atroz descomposición de la carne viva. Isidoro Bakanja se ha
hecho poner nuevamente al cuello el escapulario y aprieta en una mano la corona
del Rosario: que todos los vean morir profesando la fe. Que todos los sepan,
negros y blancos. SS. Juan Pablo II lo proclamó beato en 1996.
Traducido para ETF de un artículo de
Domenico Agasso en Enciclopedia dei Santi, que tomamos de Santi e beati.
fuente: Santi e Beati
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012
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El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo
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can.: culto local
país: Italia - n.: 1427 - †: 1501
formas del nombre: Giuliana Puricelli
país: Italia - n.: 1427 - †: 1501
formas del nombre: Giuliana Puricelli
En Pallanza, cerca de
Novara, beata Juliana de Busto Arsicio, virgen de la Orden de San Agustín,
insigne por su invencible fortaleza de ánimo, su admirable paciencia y su
constante contemplación de los dones celestiales.
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