viernes, 28 de septiembre de 2018

San Wenceslao de Bohemia. Rey y mártir

San Wenceslao de Bohemia. Rey y mártir

san wenceslao de bohemia rey y martir

San Wenceslao fue el hijo del rey de Bohemia. Apoyó decididamente a la Ley de la Iglesia de Dios. Gobernó con justicia y misericordia.

 
San Wenceslao fue el duque de Bohemia desde 921 hasta su asesinato en el año 935, nació cerca de Praga, y fue el hijo del duque Wratislaw. Su abuela fue la que le introdujo el amor al cristianismo. Su hermano menor, Boleslao el Cruel, fue cómplice en el asesinato de este noble amigo del pueblo. Su martirio y popularidad dieron lugar a una reputación de bondad heroica que resultó en su elevación a la santidad. Fue declarado póstumamente como un rey. Él es el santo patrón de Bohemia

Fiesta: 28 de septiembre

Martirologio romano: San Wenceslao mártir: duque de Bohemia, fue educado en la sabiduría divina y humana por Ludmila, su tía paterna. Aunque él fue muy estricto consigo mismo, sin embargo, era un hombre de paz en la administración del reino y misericordioso con los pobres y los redimió con el bautismo de la esclavitud de los paganos quienes los tenían en venta en Praga. Después de enfrentarse a muchas dificultades gobernando a sus súbditos y educándolos en la fe, fue traicionado por su hermano Boleslav, quien lo mandó a asesinar en la iglesia en Stara Boleslav, en la República Checa, por hombres armados.

Biografía de San Wenceslao

San Wenceslao, fue el hijo del rey de Bohemia, Ratislav, el joven príncipe nació en el 907 cerca de Praga. Su abuela, Santa Ludimila, se encargó de la educación de su nieto, inculcándole siempre el amor y servicio al Padre Celestial.
Cuando Wenceslao era todavía muy joven, el santo perdió a su padre en una de las batallas contra los magiares; su madre asumió el poder e instauró (bajo la influencia de la nobleza pagana) una política anticristiana y secularista, que convirtió al pueblo en un caos total.
Ante esta terrible situación, su abuela trató de persuadir al príncipe para que asumiese el trono para salvarguardia del cristianismo, lo que provocó que los nobles la asesinaran al considerarla una latente amenaza para sus intereses.
Sin embargo, por desconocidas circunstancias, la reina fue expulsada del trono, y San Wenceslao fue proclamado rey por la voluntad del pueblo, y como primera medida, anunció que apoyaría decididamente a la Ley de la Iglesia de Dios.
San Wenceslao instauró el orden social al imponer severos castigos a los culpables de asesinato o de ejercer esclavitud y además gobernó siempre con justicia y misericordia.

Traición familiar

Por oscuros intereses políticos, Boleslao (que ambicionaba el trono de su hermano), invitó a Wenceslao a su reino para que participara de los festejos del santo patrono y al terminar las festividades, Boleslao asesinó de una puñalada al santo rey.
El pueblo lo proclamó como mártir de la fe, y pronto la Iglesia de San Vito (donde se encuentran sus restos) se convirtió en centro de peregrinaciones.
San Wenceslao ha sido proclamado como patrón del pueblo de Bohemia y hoy su devoción es tan grande que se le profesa también como Patrono de Checoslovaquia

De la Leyenda sobre el martirio de Wenceslao

Al morir su padre Bratislao, los habitantes de Bohemia eligieron por duque a San Wenceslao. Por la gracia de Dios, era hombre de una fe íntegra. Auxiliaba a todos los pobres, vestía a los desnudos, alimentaba a los hambrientos, acogía a los peregrinos, conforme a las enseñanzas evangélicas.
San Webceslao no toleraba que se cometiera injusticia alguna contra las viudas, amaba a todos los hombres, pobres y ricos, servía a los ministros de Dios, embellecía muchas iglesias.
Pero los hombres de Bohemia se ensoberbecieron y persuadieron a su hermano menor, Boleslao, diciéndole: «Wenceslao conspira con su madre y con sus hombres para matarte».
San Wenceslao acostumbraba ir a todas las ciudades para visitar sus iglesias en el día de la dedicación de cada una de ellas. Entró, pues, en la ciudad de Boleslavia, un domingo, coincidiendo con la fiesta de los santos Cosme y Damián. Después de oír misa, quería regresar a Praga, pero Boleslao lo retuvo pérfidamente, diciéndole: "¿Por qué has de marcharte, hermano?"
A la mañana siguiente, las campanas tocaron para el oficio matutino. Wenceslao, al oír las campanas, dijo: "Loado seas, Señor, que me has concedido vivir hasta la mañana de hoy"
San Wenceslao se levantó y se dirigió al oficio matutino. Al momento, Boleslao lo alcanzó en la puerta. Wenceslao lo miró y le dijo: "Hermano, ayer nos trataste muy bien"
Pero el diablo, susurrando al oído de Boleslao, pervirtió su corazón; y, sacando la espada, Boleslao contestó a su hermano: "Pues ahora quiero hacerlo aún mejor"
Dicho esto, lo hirió con la espada en la cabeza. Wenceslao, volviéndose a él, le dijo: "¿Qué es lo que intentas hacer, hermano?" Y, agarrándolo, lo hizo caer en tierra. Vino corriendo uno de los consejeros de Boleslao e hirió a Wenceslao en la mano.
Éste, al recibir la herida, soltó a su hermano e intentó refugiarse en la iglesia, pero dos malvados lo mataron en la puerta. Otro, que vino corriendo, atravesó su costado con la espada.
San Wenceslao expiró al momento, pronunciando aquellas palabras: "A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu". (Leyenda primera paleoslava, Edición M. Weingart, Praga 1934)

Oración a San Wenceslao

Dios nuestro, que impulsaste al santo mártir Wenceslao a anteponer el reino de los cielos a un reino terrenal, concédenos, por su intercesión, que tengamos valor para dejar lo que nos impida unirnos a ti de todo corazón.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
Amén.
 

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