Paraguay: la Iglesia condena el asesinato de un político y otras tres personas
En un comunicado, los obispos piden a las autoridades que garanticen la vida y la seguridad de las personas en el país
Madrid, (ZENIT.org) Staff Reporter | 138 hits
La Conferencia Episcopal del Paraguay (CEP) ha expresado este miércoles su consternación por la violencia criminal que ha quitado la vida al político Magdaleno Silva y a otras tres personas que estaban con él en el barrio de Yby Yaú, en Concepción. En un comunicado, los obispos han pedido a las autoridades que garanticen la vida y la seguridad de las personas en el país.
“La Iglesia condena todas las formas de violencia y, sobre todo, el asesinato de personas”, dice el texto difundido por la Oficina de Prensa de la CEP. “La sangre derramada clama a Dios desde la tierra y requiere la adopción de todas las medidas legales de los organismos públicos para el pronto y total esclarecimiento del hecho criminal; para que se identifique a sus responsables y se les aplique todo el peso de la ley”, añade. Los prelados paraguayos también expresan “sus condolencias y cercanía espiritual con los familiares y seres queridos de los fallecidos y les comprometen sus oraciones”.
El ex diputado Colorado y candidato a intendente de Yby Yaú fue víctima de un atentado en su casa. Falleció a raíz de las heridas, junto a su hijo y dos personas más. El crimen fue perpetrado este martes por un grupo de sicarios, según informó la prensa local. Silva sufrió un primer ataque armado en septiembre de 2014. En aquella ocasión, el político se enfrentó a tiros con sus agresores.
(07 de mayo de 2015) © Innovative Media Inc.
06 mayo, 2015
“La sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra” (Gén 4,10)
La Oficina de Prensa de la Conferencia Episcopal Paraguaya expresa su consternación por la violencia criminal que segó la vida de cuatro personas, quedando gravemente herida una de ellas, el día de ayer, 5 de mayo, en Yby Ya´ú (Concepción).
La Iglesia condena con firmeza todo tipo de violencia y, sobre todo, el asesinato de las personas humanas porque contradice el Plan amoroso de Dios que envió a su Hijo, Jesucristo, para que todos tengan vida en Él y la tengan en abundancia (Cfr. Jn 10,10).
La sangre derramada clama a Dios desde la tierra (Cfr. Gén 4,10) y exige la adopción de todas las medidas legales de los organismos públicos para el pronto y total esclarecimiento del hecho criminal; para que se identifique a sus responsables y se les aplique todo el peso de la ley.
Una vez más, se reitera el reclamo a las autoridades públicas sobre la necesidad de arbitrar todas las medidas para garantizar la vida y los bienes de las personas que habitan el suelo patrio.
Los obispos expresan sus condolencias y cercanía espiritual con los familiares y seres queridos de los fallecidos y les comprometen sus oraciones.
Asunción, 6 de mayo de 2015.
OFICINA DE PRENSA DE LA CEP
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