domingo, 6 de marzo de 2016

San Crodegango de Metz, obispo - Santos cuarenta y dos compañeros de Siria, mártires (6 de marzo)

San Crodegango de Metz, obispo

fecha: 6 de marzo
n.: c. 700 - †: 766 - país: Francia
otras formas del nombre: Chrodegang
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI

En Metz, en Austrasia, san Crodegango, obispo, que dispuso que el clero viviese como tras los muros de un claustro, bajo una ejemplar regla de vida, y promovió de modo admirable el canto en la Iglesia.
San Crodegango nació cerca de Lieja y probablemente se educó en la abadía de Saint Trond. Parece que hablaba el latín con la misma fluidez que su propia lengua. Era de estatura imponente y su gracia y buenas maneras le hacían agradable a todos. Carlos Martel reconoció sus cualidades excepcionales y le nombró secretario y asesor suyo. A la muerte de su protector, Crodegango, que era todavía laico, fue nombrado obispo de Metz, el año 742. En tan alta dignidad, supo combinar la virtud y la sagacidad con gran éxito; en todos los asuntos se valió de su gran influencia para promover la justicia y el bien público. Sus biógrafos alaban su caridad sin límites y la especial solicitud que mostró por las viudas y los huérfanos. Como embajador de Pipino, el mayordomo de palacio, ante el Papa Esteban III, Crodegango fue un factor preponderante en la coronación de Pipino en el 754, la derrota que éste infligió a los Lombardos en Italia y en la entrega del exarcado de Ravenna y otros territorios a la Santa Sede.
Habiendo contribuido en esta forma a establecer, sobre una base firme, el Papado y la supremacía de los francos en Italia, san Crodegango pudo consagrarse de lleno a los asuntos espirituales de su diócesis. La relajación de las costumbres en aquella época no dejaba de afectar también al clero. Muchos clérigos estaban mezclados en asuntos mundanos y los jóvenes no recibían una preparación adecuada en materia de ciencia y disciplina. San Crodegango empezó la reforma por su propia ciudad y su catedral, publicando una serie de cánones, basados principalmente en las reglas de san Benito. Ordenó que tanto el alto como el bajo clero habitase en comunidad, ateniéndose a la regla, y obligó a todos a asistir al oficio divino. El código de san Crodegango, que ha llegado hasta nosotros, estaba dividido en treinta y cuatro capítulos. Las diversas comunidades estaban obligadas a leer, cada día, un capítulo; por ello, dichas reuniones recibieron el nombre de «capítulos» y, los participantes se empezaron a llamar «capitulares»; se llamó «canónigos» a todos aquellos a quienes obligaban los cánones o reglas episcopales; como los conventuales tenían sus propias reglas, se les llamó «regulares». La fama de san Crodegango hizo que su reforma se propagara rápidamente a otras diócesis, hasta llegar a oídos de Carlomagno. El emperador determinó que todos los clérigos fueran o «canónigos» o «regulares». De esta suerte, la influencia que tuvo el santo en el movimiento «regular» que se extendió por Francia, Alemania, Italia y la Gran Bretaña fue muy notable.
Otra de las actividades de san Crodegango fue la construcción y restauración de iglesias, monasterios e instituciones de caridad. Una de sus fundaciones fue la abadía de Gorze, por la que el santo tuvo especial predilección. El Papa le envió para sus monasterios los cuerpos de tres santos, con lo que se atrajo a muchos peregrinos. Otra muestra de favor que recibió de la Santa Sede fue el derecho de precedencia sobre los demás obispos francos. Algunos autores llegan a afirmar que el Papa le envió también el palio y casi todos están de acuerdo en que, bajo el gobierno de san Crodegango, la Iglesia de Metz fue la primera en las regiones del norte que adoptó la liturgia romana y el canto gregoriano en toda su pureza. La escuela coral que instituyó el santo llegó a ser muy famosa y, el año 805, Carlomagno ordenó que todos los maestros de coro se escogieran entre sus alumnos. La fama de la escuela de Metz duró varios siglos. Cuando los monjes del Císter decidieron perpetuar las mejores tradiciones corales, adoptaron el antifonario de la iglesia de Metz. San Crodegango murió el 6 de marzo de 766 y fue sepultado en Gorze.
No se puede considerar como fidedigna la biografía de San Crodegango atribuida a Juan de Gorze, que se halla en MGH., Scriptores, vol. X. Pero Pablo Warnefrido, De Episcopis Mettensibus (en Scriptores, vol. II de la misma serie) y otros cronistas nos han dejado informaciones bastante completas sobre las actividades del santo. La mejor edición del texto de las reglas de san Crodegango para sus canónigos es la de Wilhelm Schmitz, S. Chrodengangi Regula cononicorum mit Umschrift der Tironischen Noten (1889). Ver también el estudio del Dr. H. Reumont en Festschrift für Georg von Hertling (1913), pp. 202-215; Acta Sanctorum, marzo, vol. I; A. Hauck, Kirchengeschichte Deutschlands, vol. II, p. 62-68; DCB., vol. I, pp. 498-503; y J. C. Dickinson, The Origin of the Austin Canons (1950). pp. 16-20.
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=788






Santos cuarenta y dos compañeros de Siria, mártires

fecha: 6 de marzo
†: 848 - país: Turquía
canonización: pre-congregación
hagiografía: Santi e Beati

En Siria, pasión de cuarenta y dos santos mártires, que, apresados en Amorío de Frigia y llevados al río Éufrates, recibieron en glorioso combate la palma del martirio.
En época del emperador de Oriente Teófilo el Iconoclasta (829-842), las incursiones de los árabes y los combates que tenían lugar para detener la invasión de Asia Menor fueron los hechos dominantes en la vida del Imperio. El 24 de septiembre del 838 el mundo cristiano sufrió la humillación de ver capturada por los sarracenos la ciudad de Amorio (actual Hisarköy, en Turquía), que en ese momento disfrutaba de un esplendor particular, habiendo sido el lugar de nacimiento del emperador Miguel II, padre de Teófilo. La caída fue atribuida a la traición del apóstata cristiano Baditze.
Los sarracenos mostraron toda su ferocidad: una multitud de soldados y civiles fueron asesinados sin respetar ni mujeres ni niños, y gran parte de la población fue deportada. De entre ellos, fueron llevados a Mesopotamia 42 personas, contando líderes militares y altos funcionarios de la ciudad, algunos de cuyos nombres son conocidos: Teodoro Cráter, Constantino y Calixto, funcionarios, Teófilo y Bassoe, patricios, Ezio y Melixeno, patricios y generales. Fueron llevados prisioneros a Siria, y mantenidos en una celda oscura y sucia a sólo pan y agua. Se les instó continuamente a la apostasía en favor de la religión de Mahoma y se los enfrentó con los eruditos musulmanes, pero estos intentos fueron vanos. El doloroso cautiverio duró siete años, hasta marzo del 845. Después de la última invitación con resultado negativo fueron llevados a orillas del Eufrates y allí decapitados por verdugos etíopes.
Según el relato del historiador bizantino Simor Logoteta, también fue asesinado el traidor Baditze; sus cuerpos fueron arrojados al río, pero los cocodrilos sólo comieron el cuerpo del apóstata, mientras que los otros, reunidos con la cabeza, emergieron del agua sin haber sido devorados; los cristianos del lugar los recogieron y con amor y veneración les dieron sepultura. En la vida del emperador de Oriente Basilio IV el Macedonio (867-886) se afirma que en el palacio real se construyó una capilla en honor de estos mártires. La memoria se inscribe el 6 de marzo, tanto en el Menologio griego, como en el Martirologio Romano y en el Siríaco de Rabban Sliba.
Traducido para ETF de una artículo de Antonio Borrelli.
fuente: Santi e Beati
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=789

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