San Macario I de Jerusalén, obispo
fecha: 10 de marzo
†: c. 335 - país: Israel
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
†: c. 335 - país: Israel
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
Conmemoración
de san Macario, obispo de Jerusalén, que con sus exhortaciones logró que los
Santos Lugares fueran restaurados y enriquecidos con basílicas por el emperador
Constantino el Grande y por su madre, santa Elena.
refieren a este santo: Santa Elena, Fiesta de la
Exaltación de la Santa Cruz
En
la historia de Ensebio se conserva el texto de una carta de Constantino a
Macario, obispo de Jerusalén, en la que el emperador le encarga que construya
una iglesia en el sitio en que santa Elena había descubierto el sepulcro de
Cristo, dejando al santo mano libre en lo referente al proyecto, los materiales
y los obreros. San Macario tuvo el gozo de ver terminada su obra.
San
Atanasio dice que San Macario era un hombre sincero y recto, pleno de espíritu
apostólico. Había sucedido a Hermón en el gobierno de la sede el año 314,
precisamente en la época en que la herejía arriana comenzaba a constituir una
seria amenaza para la Iglesia. Según el testimonio de san Atanasio, Macario fue
un valiente campeón contra la herejía. En el Concilio de Nicea, su nombre encabeza
la lista de los obispos de Palestina que firman las actas.
La
leyenda cuenta que Macario estaba presente en el momento en que se descubrió la
Santa Cruz y que, gracias a él, fue posible identificarla. En efecto, en las
excavaciones se habían encontrado tres cruces y era difícil determinar cuál
había sido la de Cristo. Ahora bien, según cuenta Rufino en su Historia
Eclesiástica, «sucedió que había en la ciudad una mujer agonizante. Macario era
entonces el obispo de esa Iglesia y dijo a la reina [santa Elena] y a los
trabajadores: 'Traed las tres cruces, porque Dios va a mostrarnos cuál es la de
Cristo'. Entrando con la reina y los obreros en la casa de la enferma, se
arrodilló y elevó al Señor la siguiente súplica: 'Oh Dios, que por medio de tu
unigénito Hijo has inspirado a tus siervos el deseo de buscar la cruz en la que
fuimos redimidos: te rogamos que nos muestres cuál fue la cruz de tu Hijo para
que podamos distinguirla de aquellas que fueron de los esclavos. Concédenos que
cuando la verdadera cruz toque a esta mujer agonizante, vuelva a la vida desde
las puertas de la muerte'. Macario tocó a la mujer con una de las cruces, pero
no sucedió nada; lo mismo aconteció con la segunda; pero, en cuanto la tocó con
la tercera, la mujer abrió los ojos y poco después volvió plenamente en sí y
empezó a alabar a Dios y a andar por la casa con mayor agilidad que antes de la
enfermedad. La reina, satisfecha con una indicación tan clara, erigió con real
magnificencia un templo maravilloso, en el sitio en que se había descubierto la
cruz».
La
gran basílica constantiniana fue consagrada el 13 de septiembre de 335; se cree
que Macario, realizador de la construcción, murió en ese mismo año.
Existen
ciertas diferencias entre los relatos de san Ambrosio y los de otros historiadores
de la Iglesia acerca del milagro de la identificación de la cruz. Ver Acta
Sanctorum, marzo, vol. II; DCB., vol. III, p. 765; y F. J. Bacchus, en Catholic
Encyclopedia, vol. IX, pp. 482-484.
N.ETF:
El Matirologio Romano ed. 2007 trae como fecha de muerte el 325, pero
parece que sólo es porque el 325 -Concilio de Nicea- es la última fecha cierta;
puesto que no hay un testimonio positivo de su año de fallecimiento, debería
decir «d. 325» (con posterioridad al 325), que indica que no hay por qué rechazar
la tradición que lo hace morir en el año en que fue consagrada la gran basílica
constantiniana, de la que fue realizador. Aparentemente la precisión en la
fecha es cosa de la edición española, ya que no aparece en otros idiomas
consultados.
fuente: «Vidas
de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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o última modificación relevante: ant 2012
Estas
biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una
fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia
completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor,
al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel)
y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?ids=831
San Simplicio, papa
fecha: 10 de marzo
†: 483 - país: Italia
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
†: 483 - país: Italia
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
En
Roma, en la basílica de San Pedro, san Simplicio, papa, el cual, mientras los
bárbaros devastaban Italia y la Urbe, confortó a los afligidos y fortaleció la
unidad y la fe de la Iglesia.
San
Simplicio, sucesor de San Hilario en el trono pontificio, gobernó a la Iglesia
desde el año 468, durante un período especialmente difícil. Todas las
provincias occidentales, excepto Italia, habían caído ya en manos de los
bárbaros, que eran en su mayoría paganos y, durante el pontificado de san
Simplicio, Roma estuvo ocupada por Odoacro, rey de los hérulos y el imperio de
Occidente dejó de existir. El pueblo, abrumado por los impuestos de sus
gobernantes romanos y despojado por las incursiones de los bárbaros, opuso
apenas resistencia a los conquistadores que, por lo menos, tenían el mérito de
no cargarle de tributos. San Simplicio hizo cuanto pudo por remediar la miseria
de la población y por sembrar entre los bárbaros la semilla de la fe.
Por
otra parte, tuvo que hacer frente en el Oriente a la influencia de la herejía
monofisita. El santo Pontífice reivindicó el valor de los decretos del Concilio
de Calcedonia contra los que querían suprimirlos y trabajó con todas sus
fuerzas por mantener viva la fe. Intervino con firmeza frente a las
pretensiones de la sede de Constantinopla, que quería limitar la primacía de
Roma sólo a Occidente, y disminuir la importancia de los otros patriarcados,
dejando a Constantinopla como primada del Oriente, en base al Canon 28 del
Concilio -que ya el Papa León había rechazado-, que la Sede Romana no ratificó.
Murió
el año 483 y fue sepultado en San Pedro. Podrían escribirse muchas páginas
sobre la vida de san Simplicio, ya que su influencia se dejó sentir tanto en
los asuntos de la Iglesia, como en los de la política de la época; pero sobre
su vida personal, sólo sabemos algunas generalidades. Por otra parte, apenas
hay pruebas de que se le haya tributado culto.
Ver
Líber Pontificális (Duchesne), vol. I pp. 249-251; Hefele-Leclercq, Conciles,
vol. II pp. 912-930; y el excelente artículo de J. P. Kirsch en Catholic Encyclopedia;
hay una buena traducción castellana del artículo de Kirsch.
Artículo del Butler con el agregado de algunos datos tomados de Mathieu-Rosay,
Historia de los Papas, Rialp, pág 82.
fuente: «Vidas
de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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Estas
biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una
fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia
completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor,
al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel)
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