jueves, 10 de marzo de 2016

San Macario I de Jerusalén, obispo - San Simplicio, papa (10 de marzo)

San Macario I de Jerusalén, obispo

fecha: 10 de marzo
†: c. 335 - país: Israel
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI

Conmemoración de san Macario, obispo de Jerusalén, que con sus exhortaciones logró que los Santos Lugares fueran restaurados y enriquecidos con basílicas por el emperador Constantino el Grande y por su madre, santa Elena.
En la historia de Ensebio se conserva el texto de una carta de Constantino a Macario, obispo de Jerusalén, en la que el emperador le encarga que construya una iglesia en el sitio en que santa Elena había descubierto el sepulcro de Cristo, dejando al santo mano libre en lo referente al proyecto, los materiales y los obreros. San Macario tuvo el gozo de ver terminada su obra.
San Atanasio dice que San Macario era un hombre sincero y recto, pleno de espíritu apostólico. Había sucedido a Hermón en el gobierno de la sede el año 314, precisamente en la época en que la herejía arriana comenzaba a constituir una seria amenaza para la Iglesia. Según el testimonio de san Atanasio, Macario fue un valiente campeón contra la herejía. En el Concilio de Nicea, su nombre encabeza la lista de los obispos de Palestina que firman las actas.
La leyenda cuenta que Macario estaba presente en el momento en que se descubrió la Santa Cruz y que, gracias a él, fue posible identificarla. En efecto, en las excavaciones se habían encontrado tres cruces y era difícil determinar cuál había sido la de Cristo. Ahora bien, según cuenta Rufino en su Historia Eclesiástica, «sucedió que había en la ciudad una mujer agonizante. Macario era entonces el obispo de esa Iglesia y dijo a la reina [santa Elena] y a los trabajadores: 'Traed las tres cruces, porque Dios va a mostrarnos cuál es la de Cristo'. Entrando con la reina y los obreros en la casa de la enferma, se arrodilló y elevó al Señor la siguiente súplica: 'Oh Dios, que por medio de tu unigénito Hijo has inspirado a tus siervos el deseo de buscar la cruz en la que fuimos redimidos: te rogamos que nos muestres cuál fue la cruz de tu Hijo para que podamos distinguirla de aquellas que fueron de los esclavos. Concédenos que cuando la verdadera cruz toque a esta mujer agonizante, vuelva a la vida desde las puertas de la muerte'. Macario tocó a la mujer con una de las cruces, pero no sucedió nada; lo mismo aconteció con la segunda; pero, en cuanto la tocó con la tercera, la mujer abrió los ojos y poco después volvió plenamente en sí y empezó a alabar a Dios y a andar por la casa con mayor agilidad que antes de la enfermedad. La reina, satisfecha con una indicación tan clara, erigió con real magnificencia un templo maravilloso, en el sitio en que se había descubierto la cruz».
La gran basílica constantiniana fue consagrada el 13 de septiembre de 335; se cree que Macario, realizador de la construcción, murió en ese mismo año.
Existen ciertas diferencias entre los relatos de san Ambrosio y los de otros historiadores de la Iglesia acerca del milagro de la identificación de la cruz. Ver Acta Sanctorum, marzo, vol. II; DCB., vol. III, p. 765; y F. J. Bacchus, en Catholic Encyclopedia, vol. IX, pp. 482-484.
N.ETF: El Matirologio Romano ed. 2007 trae como fecha de muerte el 325, pero parece que sólo es porque el 325 -Concilio de Nicea- es la última fecha cierta; puesto que no hay un testimonio positivo de su año de fallecimiento, debería decir «d. 325» (con posterioridad al 325), que indica que no hay por qué rechazar la tradición que lo hace morir en el año en que fue consagrada la gran basílica constantiniana, de la que fue realizador. Aparentemente la precisión en la fecha es cosa de la edición española, ya que no aparece en otros idiomas consultados.

fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012

Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?ids=831




San Simplicio, papa

fecha: 10 de marzo
†: 483 - país: Italia
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI

En Roma, en la basílica de San Pedro, san Simplicio, papa, el cual, mientras los bárbaros devastaban Italia y la Urbe, confortó a los afligidos y fortaleció la unidad y la fe de la Iglesia.
San Simplicio, sucesor de San Hilario en el trono pontificio, gobernó a la Iglesia desde el año 468, durante un período especialmente difícil. Todas las provincias occidentales, excepto Italia, habían caído ya en manos de los bárbaros, que eran en su mayoría paganos y, durante el pontificado de san Simplicio, Roma estuvo ocupada por Odoacro, rey de los hérulos y el imperio de Occidente dejó de existir. El pueblo, abrumado por los impuestos de sus gobernantes romanos y despojado por las incursiones de los bárbaros, opuso apenas resistencia a los conquistadores que, por lo menos, tenían el mérito de no cargarle de tributos. San Simplicio hizo cuanto pudo por remediar la miseria de la población y por sembrar entre los bárbaros la semilla de la fe.
Por otra parte, tuvo que hacer frente en el Oriente a la influencia de la herejía monofisita. El santo Pontífice reivindicó el valor de los decretos del Concilio de Calcedonia contra los que querían suprimirlos y trabajó con todas sus fuerzas por mantener viva la fe. Intervino con firmeza frente a las pretensiones de la sede de Constantinopla, que quería limitar la primacía de Roma sólo a Occidente, y disminuir la importancia de los otros patriarcados, dejando a Constantinopla como primada del Oriente, en base al Canon 28 del Concilio -que ya el Papa León había rechazado-, que la Sede Romana no ratificó.
Murió el año 483 y fue sepultado en San Pedro. Podrían escribirse muchas páginas sobre la vida de san Simplicio, ya que su influencia se dejó sentir tanto en los asuntos de la Iglesia, como en los de la política de la época; pero sobre su vida personal, sólo sabemos algunas generalidades. Por otra parte, apenas hay pruebas de que se le haya tributado culto.
Ver Líber Pontificális (Duchesne), vol. I pp. 249-251; Hefele-Leclercq, Conciles, vol. II pp. 912-930; y el excelente artículo de J. P. Kirsch en Catholic Encyclopedia; hay una buena traducción castellana del artículo de Kirsch. Artículo del Butler con el agregado de algunos datos tomados de Mathieu-Rosay, Historia de los Papas, Rialp, pág 82.

fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=832

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