San Maximiliano, mártir
fecha: 12 de marzo
†: 295 - país: África Septentrional
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
†: 295 - país: África Septentrional
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
En
Tebeste, en Numidia, san Maximiliano, mártir, que, siendo hijo del veterano
Víctor y llamado también al ejército, respondió al procónsul Diono que a un
fiel cristiano no le era lícito ser soldado y, tras rehusar el juramento
militar, fue ajusticiado a espada.
patronazgo: patrono de los
objetores de conciencia y de los no-violentos.
La
«Passio» de san Maximiliano es uno de los más valiosos documentos de una
pequeña colección. Es el relato auténtico de un contemporáneo, sin adornos
retóricos, del juicio y muerte de uno de los primeros mártires. Se desarrolla
como sigue:
Durante
el consulado de Tuscus y Anulinus, el 12 de marzo, en Teveste, Numidia [Ahora
Tebessa, en Argelia. Se cree que esto sea un error de copia, y que el martirio
haya sido en algún lugar cerca de Cartago. Cfr. el penúltimo párrafo],
comparecieron ante la corte Fabio Víctor y Maximiliano. El juez, Pompeyano,
abrió el caso con estas palabras: «Fabio Víctor está ante el comisario del
César, Valeriano Quintiano. Exijo que Maximiliano, hijo de Víctor, conscripto
apropiado para el servicio, sea medido».
El
procónsul Dion preguntó al joven por su nombre y él contestó: «¿Qué caso tiene
responder? No puedo ser anotado en las listas, puesto que soy cristiano». El
procónsul no lo atendió y ordenó que midieran su estatura. Pero el joven
insistió: «No puedo servir; no puedo hacer mal a nadie. Soy cristiano». El
procónsul repitió la orden y el ujier informó que Maximiliano medía 1.75 m.
Luego el procónsul dijo que se le debería dar el emblema militar, pero
Maximiliano persistía: «¡Nunca! No puedo ser soldado».
Dion: Debes servir o morir.
Maximiliano: Nunca serviré. Pueden decapitarme, pero no seré un soldado de este mundo, ya que soy un soldado de Cristo. [Fue la insistencia de los primeros cristianos en ser soldados de Cristo lo que dio origen a la palabra «pagano»: «paganus», es decir, «civil». Cf. «Shorfer Oxford Dictionary», edición 1936.]
Dion: ¿De dónde has sacado esas ideas?
Maximiliano: De mi conciencia y de Aquél que me ha llamado.
Dion (A Fabio Víctor): Corrige a tu hijo.
Víctor: Él tiene sus ideas y no cambiará.
Dion (A Maximiliano): Sé un soldado y acepta el emblema del emperador [Un sello de plomo (bulla) que se llevaba alrededor del cuello. Cfr. el actual disco de identidad].
Maximiliano: Nunca. Ya llevo conmigo la marca de Cristo mi Señor.
Dion: Te enviaré a tu Cristo inmediatamente.
Maximiliano: No puedo pedir nada mejor. Hazlo pronto, que allá está mi gloria.
Dion (Al oficial de reclutas): Dadle el emblema.
Maximiliano: No lo aceptaré. Si tú insistes, le quitaré la efigie del emperador. Soy un cristiano y no se me permite portar en el cuello ese emblema, puesto que ya llevo la sagrada señal de Cristo, el Hijo de Dios Vivo a quien tú no conoces, el Cristo que sufrió por nuestra salvación y a quien Dios nos entregó para que muriera por nuestros pecados. Es a Él a quien todos nosotros los cristianos servimos, a Él a quien seguiremos, pues Él es el Señor de la Vida y el Autor de nuestra salvación.
Dion: Únete al servicio y acepta el emblema, o si no, perecerás miserablemente.
Maximiliano: No pereceré, mi nombre está ya desde ahora delante de Dios. Me rehúso a servir.
Dion: Eres un hombre joven y la profesión de las armas va de acuerdo a tus años. Sé un soldado.
Maximiliano: Mi ejército es el de Dios y no puedo pelear por este mundo; como te digo, soy cristiano.
Dion: Hay soldados cristianos al servicio de nuestros soberanos Diocleciano y Maximiano, Constantino y Galerio.
Maximiliano: Eso es cosa de ellos. Yo también soy cristiano y no puedo servir.
Dion: Pero ¿qué daño pueden hacer los soldados?
Maximiliano: Tú lo sabes bien.
Dion: Si no haces tu servicio, te condeno a muerte por desacato al ejército.
Maximiliano: No moriré. Si me voy de este mundo, mi alma irá con Cristo mi Señor.
Dion: Anoten su nombre... Tu rebeldía te hace rehusar el servicio militar y serás castigado por ello para escarmiento de los demás.
Procedió entonces a leer la sentencia:
Dion: Maximiliano ha rehusado el juramento militar por rebeldía. Deberá ser decapitado.
Maximiliano: ¡Alabado sea Dios!
Maximiliano
tenía veintiún años tres meses y dieciocho días de edad. De camino al sitio de
la ejecución, habló a los cristianos: «Amados hermanos, apresúrense a alcanzar
la visión de Dios y a merecer una corona como la mía, con todas sus fuerzas y
el más profundo anhelo». Estaba radiante. Después se dirigió a su padre: «La
túnica que me tenías preparada para cuando fuera soldado, dásela al líctor. El
fruto de esta buena obra será multiplicado cientos de veces. ¡Déjame que te dé
la bienvenida en el cielo y glorifique a Dios contigo!»
Al
primer golpe lo decapitaron. Una matrona llamada Pompeya obtuvo el cuerpo de
Maximiliano y lo llevó en su litera a Cartago, donde lo sepultó cerca del de
san Cipriano, no lejos del palacio. Víctor se fue a su casa regocijado,
agradeciendo al Señor por permitirle enviar tal regalo al cielo. No tardó mucho
en seguir a su hijo. Amén.
El
texto de la "Pasión" está en el Acta Sanctorum, marzo, vol. II y Acta
Sincera, de Ruinart. Véase Histoire des Persécutions, de Allard, vol. IV; Les
Passions des martyrs, de Delehaye, pp. 104-110. En el siglo III, el ejército
romano estaba formado principalmente por voluntarios, pero los hijos de los
veteranos tenían la obligación de servir. El rechazo de san Maximiliano a esta
obligación ha ocasionado controversias entre ciertos escritores (por ejemplo
Paul Allard); los puntos de vista de la Iglesia primitiva sobre el servicio
militar se pueden examinar convenientemente (sin que sea necesario aceptar
todas sus conclusiones) en la obra del escolástico protestante Dr. C. J.
Cadoux, The Early Christian Attitude to War. Cf. san Victricius (agosto
7) y san Martín de
Tours (noviembre 11).
fuente: «Vidas
de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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o última modificación relevante: ant 2012
Estas
biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una
fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia
completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor,
al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel)
y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=852
Santos Mígdono, Eugenio, Máximo, Domna,
Mardonio, Esmaragdo e Hilario, mártires
fecha: 12 de marzo
†: 303 - país: Turquía
canonización: pre-congregación
hagiografía: Abel Della Costa
†: 303 - país: Turquía
canonización: pre-congregación
hagiografía: Abel Della Costa
En
Nicomedia, de Bitinia, conmemoración de los santos mártires Mígdono,
presbítero, y Eugenio, Máximo, Domna, Mardonio, Esmaragdo e Hilario, que fueron
ahogados uno tras otro en días sucesivos, para atemorizar a los demás.
refieren a este santo: Santos
Macedonio, Patricia y Modesta
A
la gesta del mártir san Evencio le
siguió en Nicomedia un verdadero baño de sangre cristiana. En el mismo día de
hoy celebramos tres mártires -Pedro, Gorgonio y Doroteo- que estaban al
servicio del propio emperador, y que éste hizo atormentar y matar en cuanto lo
supo. Pero Eusebio de Cesárea, que es quien nos cuenta acerca de esos tres, nos
habla de verdaderas muchedumbres de cristianos muertos con los más diversos y
crueles métodos, cuyos cuerpos eran arrojados en el mar (incluso desenterrados,
si habían sido inhumados, y arrojados al mar), para evitar que los demás cristianos
los "adorasen como dioses" (es decir, los venerasen).
De
la mayoría de estos mártires no nos han llegado los nombres, o si ha llegado
alguno lo ha sido como cabeza de un grupo numeroso y anónimo. En el caso de los
de hoy, aparecen, con muchas variantes, representados en el Martirologio
Hyeronimianum (uno de los más importantes de los martirologios históricos, del
siglo VI), y desde allí en los más difundidos martirologios de Occidente, así
como en los menaios (calendarios de santos) griegos. Lamentablemente, la
inscripción sólo registra los nombres, pero no la situación de estos martirios,
que los suponemos en concordancia con los mencionados de la gran persecución
del año 303.
El
martirologio actual ha optado por tomar de las listas los nombres más seguros,
es decir, mejor representados, aun sabiendo de que en realidad, cada vez que
celebramos a uno de estos campeones de la fe, estamos celebrando a muchos más
cuya individualidad no ha llegado a nosotros.
Las
listas y sus variantes, en Acta sanctorum, marzo II, pág. 105 (del día XII, ed.
1865), que los trata conjuntamente con Pedro, Doroteo y Gorgonio. Los textos de
Eusebio, en Historia Eclesiástica, VIII, 6ss. No he conseguido saber de dónde
proviene la notica del martirologio de que fueron arrojados al mar en días
sucesivos, ya que no he encontrado ese detalle en la bibliografía consultada;
Lactancio (La muerte de los perseguidores, 15) habla de que eran arrojados al
mar con una piedra atada, pero no menciona días sucesivos.
Abel Della Costa
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o última modificación relevante: 10-3-2013
Estas
biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una
fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia
completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor,
al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel)
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