viernes, 18 de noviembre de 2016

San Román de Cesarea, diácono y mártir - San Teofredo, abad y mártir (18 de noviembre)

San Román de Cesarea, diácono y mártir

fecha: 18 de noviembre
†: 304 - país: Turquía
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI

Elogio: En Antioquía de Siria, san Román, mártir, diácono en la Iglesia de Cesarea, que, en la persecución bajo el emperador Diocleciano, al ver cómo los cristianos obedecían los decretos de éste y se acercaban a las estatuas de los ídolos, les exhortó en público a la resistencia, por lo cual, tras crueles tormentos y después de cortarle la lengua, consumó su glorioso martirio al ser estrangulado en la cárcel.
refieren a este santo: San Bárlaam

Eusebio cuenta el martirio de Román, diácono de la iglesia de Cesarea, en su relato sobre los mártires de Palestina, ya que, si bien sufrió el martirio en Antioquía, era originario de Palestina. Poseemos además un panegírico escrito por San Juan Crisóstomo y un poema de Prudencio sobre el mártir. A esto hay que añadir, según señala Delehaye, un testimonio muy importante sobre el culto a san Román en la mención que de él hace el Breviarium sirio de principios del siglo V. Por otra parte, el patriarca de Antioquía, Severo, fue consagrado a principios del siglo VI en una iglesia dedicada a nuestro santo y allí predicó varios sermones en su honor.
Cuando estalló la persecución de Diocleciano, Román exhortó a los fieles de la región a permanecer firmes en la fe. Hallándose en Antioquía, en el juicio de unos prisioneros cristianos, al ver que éstos se disponían a ofrecer sacrificios por miedo a los tormentos, los exhortó al martirio. Inmediatamente fue hecho prisionero, azotado y condenado a perecer en la hoguera; pero una violenta tempestad apagó las llamas. Entonces el emperador, que se hallaba en la ciudad, ordenó que se arrancase de raíz la lengua al mártir. La orden fue ejecutada, pero Román prosiguió, milagrosamente (ver, sin embargo, lo que apuntaamos más abajo sobre el cuadro de Zurbarán), exhortando a los presentes a amar y adorar al único y verdadero Dios. El emperador le envió de nuevo a la prisión, donde los verdugos le descoyuntaron las piernas en el potro y le colgaron de una viga del techo. San Román soportó la tortura largo tiempo y murió estrangulado en la prisión.
Prudencio (quien pide al mártir que con sus oraciones le alcance la gracia de pasar del rebaño de los cabritos al de las ovejas) menciona a un niño anónimo de siete años, que alentado por San Román, confesó al verdadero Dios y fue encerrado en la cárcel, «para que así Román, verdadero autor de sus males, sea más agriamente atormentado»; el niño fue finalmente azotado y decapitado. El Martirologio Romano de Baronio daba el nombre de Bárula a ese niño, y lo inscribía en la misma celebración. Pero Eusebio no habla de él, y más bien parece ser un personaje introducido en el poema de Prudencio no por recuerdo histórico sino como recurso dramático de la composición, por lo que en el Martirologio actual ya no se celebra. Delehaye ha demostrado que Bárula es casi seguramente el mártir sirio Baralaha o Barlaam (que se celebra mañana), cuyo nombre se asoció en las antiguas listas al de san Román.
Naturalmente, la redacción actual del Martirologio (2001-2004) es heredera directa de estos estudios. Véase Delehaye, Comentario sobre el Martirologium Hieronymianum, pp. 605-606; Analecta Bollandiana, vol. XXII (1903), pp. 129-145; vol. XXXVIII (1920), pp. 241-284; y sobre todo, el vol. L (1932), pp. 241-283. En este último artículo Delehaye insiste en el importante papel que desempeñó en este asunto la «Homilia de Resurrectione»; A. Wilmart demostró que esta homilía era obra de Eusebio de Emesa, quien murió el año 359. El poema de Prudencio es el Peristephanon X, y el fragmento de Eusebio puede leerse en inglés en Martyrs of Palestine. Artículo del Butler modificado. El cuadro es «Romano y Bárulas», de Zurbarán, 1630, que se encuentra en el Art Museum de Chicago, notemos que el pintor ha resuelto muy bien la milagrosa predicación muda de Román cuando ya quedó sin lengua (a la que sostiene en su mano como un trofeo): por medio de imágenes en sus vestiduras.
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.orgindex.php?idu=sn_4217






San Teofredo, abad y mártir

fecha: 18 de noviembre
†: c. 752 - país: Francia
otras formas del nombre: Chaffre, Theofrido
canonización: pre-congregación
hagiografía: Wikipedia francesa

Elogio: En la región de Calmeliac, en Aquitania, san Teofredo, abad y mártir.

Es llamado en distintos documentos con los nombres de Teofredo, Thictfridus, Théoffroy, de allí Tchaffré, y de allí Saint Chaffrè, que es como se lo llama habitualmnente en Francia. Su leyenda se inspira libremente en elementos históricos.
Nacido en una familia galo-romana de Orange, es hijo de Leuffroi (Leufredus), "Prefecto de Orange". Es también sobrino de Eudes, primer abad de San Pedro de Calmiliac (antiguo nombre de Monastier). Eudes, que había sido arcediano de Saint-Paul-Trois-Chateaux, y monje de la abadía de la isla de Lerins, en Provenza, había sido designado superior en el monasterio de Saint Honorat, y luego en 680, transformada esta fundación en abadía, primer abad.
Allí Teofredo, mientras observa fielmente la Regla, está a cargo de los asuntos temporales del monasterio. Acoge y conforta al futuro abad de Menat, Menell; y muestra un afecto paternal para con los religiosos, atento a todas sus necesidades sin dejar de ser muy vigilantes para evitar cualquier cosa que pueda distraerlo de su silencio y soledad. Sin embargo, el cronista Luis Bulteau -citado por Dom Mabillon- dice que permitió a las mujeres, que no podían entrar en la iglesia del monasterio, llegar a la puerta de ella para recibir instrucciones sobre las verdades de la salvación.
A la muerte del abad Eudes, le sucede Teofredo y se convierte en el segundo abad del monasterio. Durante una incursión sarracena, ordenó a sus monjes a esconderse en el bosque cercano, mientras él queda solo en la abadía. Cuando los moros penetran en el monasterio, el está de rodillas en su iglesia. Golpeado cruelmente, es abandonado morbundo por sus atacantes, que se preparan para celebrar una fiesta al día siguiente. Ese día, san teofredo les dirige un discurso denunciando sus idolatrías. Sorprendidos, los moros lo hieren nuevamente de manera cruel en la cabeza. LLega sorpresivamente una tormenta que hace huir a los atacantes, que no pueden quemar la abadía. San Teofredo murió pocos días después, en 728, 732 o 752 (calculado según diversas fuentes)
Extracto y adaptación del artículo sobre Saint Chaffre, en la Wikipedia francesa, inspirado en el Butler.
En la imagen, una de las actuales vidrieras de la abadía de St Chaffre du Monastier, pueden verse los tres momentos centrales de la historia narrada: arriba enviando a sus monjkes al bosque, al medio, exhortando a los moros a dejar la idolatría y abajo, en su lecho de muerte, rodeado nuevamente de los monjes.
fuente: Wikipedia francesa
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012

Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.orgindex.php?idu=sn_4221

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