miércoles, 16 de marzo de 2016

San Julián de Anazarbo, mártir - Santa Eusebia de Hamay, abadesa (16 de marzo)

San Julián de Anazarbo, mártir

fecha: 16 de marzo
†: s. IV - país: Turquía
canonización: pre-congregación
hagiografía: Abel Della Costa

En Anazarbo, en Cilicia, san Julián, quien, tras padecer tormentos durante largo tiempo por orden del gobernador Marciano, fue introducido en un saco lleno de serpientes y precipitado al mar.
Hay algunas fuentes que hablan de este mártir, patrono de la ciudad de Rimini, pero son todas del siglo XIV, muy alejadas en el tiempo y muy interesadas en justificar que un santo cuyo martirio ocurrió en Cilicia, terminó siendo venerado en Rímini, y aun más: como patrono de la ciudad. No son, entonces, testimonios válidos para trazar la historia del santo, sin embargo, sirven para mostrar que la veneración no comenzó en ese momento sino que -aunque no sepamos ya cómo- viene desde antiguo. 
Hay de hecho en Rimini una iglesia, no de grandes proporciones, a él dedicada, que fue edificada probablemente sobre un templo pagano, y de la cual las primeras noticias provienen del 816; fue reconstruida en su forma actual en el siglo XVI, y regenteada hasta 1797 por los monjes benedictinos de la congregación Cassinense. En esta iglesia se concentran las obras de arte principales que representan a san Julián mártir, las varias fases de su martirio según la leyenda, y la llegada del sarcófago con su cuerpo a Rímini; es de particular importancia el dosel, obra de Bittino de Faenza, de 1409.
En el estado actual del conocimiento es imposible determinar siquiera lugar y fecha del martirio, y aunque una parte de la tradición lo ubica en la península de Istria en época de Decio (mediados del siglo III), otra parte lo ubica en Cilicia, del Asia Menor, a inicios del siglo IV, quizás en la persecución de Dioclesiano. El Martirologio actual se decanta por esta última opción, lo que no impide que haya muchos santorales que lo sitúan del otro modo, o que incluso traten de mezclar y armonizar las dos corrientes.
El testimonio más directo que tenemos es un panegírico de san Juan Crisóstomo (por tanto nada alejado de la época del mártir), que es de donde proviene la referencia al barril lleno de serpientes, aunque no es posible ya saber cómo fue recuperado el cuerpo. Es llamado muchas veces san Julián de Antioquía, porque es allí a donde fue en un principio sepultado. Su inscripción aparece en distintas fechas de los variados calendarios santorales (16 de marzo, 26 de diciembre, 14 de febrero, 20 de junio). 16 de marzo es una de las más seguras.
Datos tomados en su mayor parte de un artículo de Antonio Borrelli en santi e Beati, y reelaborados de otra manera que allí. Ver también Thurston, «Butler's Lives...», versión inglesa y Acta Sanctorum, marzo II, pág. 415ss.
Abel Della Costa
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ingreso o última modificación relevante: 15-3-2013

Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=899





Santa Eusebia de Hamay, abadesa

fecha: 16 de marzo
n.: c. 640 - †: c. 680 - país: Francia
otras formas del nombre: Eusoye, Ysoie
canonización: culto local
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI

En Artois, de Neustria, santa Eusebia, abadesa de Hamay-sur-la-Scarpe, que, tras la muerte de su padre, con su santa madre Rictrude se retiró a la vida monástica y, todavía adolescente, fue elegida abadesa, después de su abuela santa Gertrudis.
Santa Eusebia era la hija mayor de Adalbaldo de Ostrevant y santa Rictrudis. Después del asesinato de su esposo, Rictrudis se retiró al convento de Marchinnes con sus dos hijos menores y envió a Eusebia a la abadía de Hamay (Hamage) donde su bisabuela santa Gertrudis de Hamay era la abadesa. Eusebia tenía solamente doce años de edad cuando santa Gertrudis murió, pero fue elegida sucesora de ésta, de acuerdo con los deseos de la finada y también porque era costumbre de aquel tiempo que, de ser posible, la superiora de una comunidad fuera de noble cuna para contar con el apoyo de una familia poderosa en tiempos difíciles.
Santa Rictrudis, que era ya abadesa de Marchinnes, consideró que Eusebia era demasiado joven para tener a su cargo la comunidad y le ordenó venir a Marchinnes con todas sus religiosas. La joven abadesa, no dada a quejarse, se fue a Marchinnes con toda la comunidad, llevando el cuerpo de santa Gertrudis.
Las dos comunidades se fundieron en una, con lo que todo quedó felizmente arreglado, excepto para Eusebia. El recuerdo de Hamay la perseguía. Así, una noche, ella y algunas de las religiosas salieron a escondidas hacia la abandonada abadía, donde rezaron el oficio y se lamentaron de no haber cumplido los mandatos de santa Gertrudis. Aunque este acto no quedó sin castigo, viendo que su hija anhelaba estar en Hamay, Santa Rictrudis consultó el caso con el obispo, así como con otros hombres piadosos, quienes le aconsejaron condescendiera con los deseos de Eusebia.
No tuvo que arrepentirse Rictrudis de su acción, pues la joven abadesa probó ser capaz y juiciosa para restablecer en la comunidad la disciplina de los días de santa Gertrudis, a quien se esforzó en imitar en todo. Ninguna incidencia especial parece haber marcado la vida posterior de Eusebia. Contaba solamente cuarenta años de edad, cuando tuvo el presentimiento de su inminente fin. Reunió a las religiosas y les dio sus últimas recomendaciones y bendiciones. Al terminar de hablar, un resplandor iluminó su celda y casi inmediatamente después su alma voló al cielo.
Ver Acta Sanctorum, marzo, vol. II. Vidas de Santas de Cambrai, Desmontes vol. I. pp. 349-353. Analecta Bollandiana, vol. XX (1901), pp. 461-463.
Notas:
-Santa Gertrudis de Hamay no debe ser confundida con santa Gertrudis de Nivelles, aunque las dos son de la misma época, y geográficamente muy cercanas. El Martirologio Romano actual no recoje la de Hamay
En algunas hagiografías (en la edición castellana del 64 de Butler, por ejemplo) en vez de Rictrudis se dice que su madre era Rita, que es la versión moderna del nombre Rictrudis; sea la forma que sea que se adopte (he preferido mantener la forma de la época), no debe confundirse de ninguna manera esta santa Rita con la famosa pero muy posterior Rita de Cassia.
Imagen: estandarte procesional en la Iglesia de Santa Eusebia, Francia, anterior al 1900.
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=900

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