San Julián de Anazarbo, mártir
fecha: 16 de marzo
†: s. IV - país: Turquía
canonización: pre-congregación
hagiografía: Abel Della Costa
†: s. IV - país: Turquía
canonización: pre-congregación
hagiografía: Abel Della Costa
En
Anazarbo, en Cilicia, san Julián, quien, tras padecer tormentos durante largo
tiempo por orden del gobernador Marciano, fue introducido en un saco lleno de
serpientes y precipitado al mar.
Hay algunas fuentes que hablan de este
mártir, patrono de la ciudad de Rimini, pero son todas del siglo XIV, muy
alejadas en el tiempo y muy interesadas en justificar que un santo cuyo
martirio ocurrió en Cilicia, terminó siendo venerado en Rímini, y aun más: como
patrono de la ciudad. No son, entonces, testimonios válidos para trazar la
historia del santo, sin embargo, sirven para mostrar que la veneración no
comenzó en ese momento sino que -aunque no sepamos ya cómo- viene desde
antiguo.
Hay
de hecho en Rimini una iglesia, no de grandes proporciones, a él dedicada, que
fue edificada probablemente sobre un templo pagano, y de la cual las primeras
noticias provienen del 816; fue reconstruida en su forma actual en el siglo XVI,
y regenteada hasta 1797 por los monjes benedictinos de la congregación
Cassinense. En esta iglesia se concentran las obras de arte principales que
representan a san Julián mártir, las varias fases de su martirio según la
leyenda, y la llegada del sarcófago con su cuerpo a Rímini; es de particular
importancia el dosel, obra de Bittino de Faenza, de 1409.
En
el estado actual del conocimiento es imposible determinar siquiera lugar y
fecha del martirio, y aunque una parte de la tradición lo ubica en la península
de Istria en época de Decio (mediados del siglo III), otra parte lo ubica en
Cilicia, del Asia Menor, a inicios del siglo IV, quizás en la persecución de
Dioclesiano. El Martirologio actual se decanta por esta última opción, lo que
no impide que haya muchos santorales que lo sitúan del otro modo, o que incluso
traten de mezclar y armonizar las dos corrientes.
El
testimonio más directo que tenemos es un panegírico de san Juan Crisóstomo (por
tanto nada alejado de la época del mártir), que es de donde proviene la
referencia al barril lleno de serpientes, aunque no es posible ya saber cómo
fue recuperado el cuerpo. Es llamado muchas veces san Julián de Antioquía,
porque es allí a donde fue en un principio sepultado. Su inscripción aparece en
distintas fechas de los variados calendarios santorales (16 de marzo, 26 de
diciembre, 14 de febrero, 20 de junio). 16 de marzo es una de las más seguras.
Datos
tomados en su mayor parte de un artículo de
Antonio Borrelli en santi e Beati, y reelaborados de otra
manera que allí. Ver también Thurston, «Butler's Lives...», versión inglesa y
Acta Sanctorum, marzo II, pág. 415ss.
Abel Della Costa
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o última modificación relevante: 15-3-2013
Estas
biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una
fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia
completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor,
al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel)
y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=899
Santa Eusebia de Hamay, abadesa
fecha: 16 de marzo
n.: c. 640 - †: c. 680 - país: Francia
otras formas del nombre: Eusoye, Ysoie
canonización: culto local
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
n.: c. 640 - †: c. 680 - país: Francia
otras formas del nombre: Eusoye, Ysoie
canonización: culto local
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
En
Artois, de Neustria, santa Eusebia, abadesa de Hamay-sur-la-Scarpe, que, tras
la muerte de su padre, con su santa madre Rictrude se retiró a la vida
monástica y, todavía adolescente, fue elegida abadesa, después de su abuela
santa Gertrudis.
Santa
Eusebia era la hija mayor de Adalbaldo de Ostrevant y santa Rictrudis.
Después del asesinato de su esposo, Rictrudis se retiró al convento de
Marchinnes con sus dos hijos menores y envió a Eusebia a la abadía de Hamay
(Hamage) donde su bisabuela santa Gertrudis de Hamay era la abadesa. Eusebia
tenía solamente doce años de edad cuando santa Gertrudis murió, pero fue
elegida sucesora de ésta, de acuerdo con los deseos de la finada y también
porque era costumbre de aquel tiempo que, de ser posible, la superiora de una
comunidad fuera de noble cuna para contar con el apoyo de una familia poderosa
en tiempos difíciles.
Santa
Rictrudis, que era ya abadesa de Marchinnes, consideró que Eusebia era
demasiado joven para tener a su cargo la comunidad y le ordenó venir a
Marchinnes con todas sus religiosas. La joven abadesa, no dada a quejarse, se
fue a Marchinnes con toda la comunidad, llevando el cuerpo de santa Gertrudis.
Las
dos comunidades se fundieron en una, con lo que todo quedó felizmente arreglado,
excepto para Eusebia. El recuerdo de Hamay la perseguía. Así, una noche, ella y
algunas de las religiosas salieron a escondidas hacia la abandonada abadía,
donde rezaron el oficio y se lamentaron de no haber cumplido los mandatos de
santa Gertrudis. Aunque este acto no quedó sin castigo, viendo que su hija
anhelaba estar en Hamay, Santa Rictrudis consultó el caso con el obispo, así
como con otros hombres piadosos, quienes le aconsejaron condescendiera con los
deseos de Eusebia.
No
tuvo que arrepentirse Rictrudis de su acción, pues la joven abadesa probó ser
capaz y juiciosa para restablecer en la comunidad la disciplina de los días de
santa Gertrudis, a quien se esforzó en imitar en todo. Ninguna incidencia
especial parece haber marcado la vida posterior de Eusebia. Contaba solamente
cuarenta años de edad, cuando tuvo el presentimiento de su inminente fin.
Reunió a las religiosas y les dio sus últimas recomendaciones y bendiciones. Al
terminar de hablar, un resplandor iluminó su celda y casi inmediatamente
después su alma voló al cielo.
Ver
Acta Sanctorum, marzo, vol. II. Vidas de Santas de Cambrai, Desmontes vol. I.
pp. 349-353. Analecta Bollandiana, vol. XX (1901), pp. 461-463.
Notas:
-Santa Gertrudis de Hamay no debe ser confundida con santa Gertrudis de Nivelles, aunque las dos son de la misma época, y geográficamente muy cercanas. El Martirologio Romano actual no recoje la de Hamay
En algunas hagiografías (en la edición castellana del 64 de Butler, por ejemplo) en vez de Rictrudis se dice que su madre era Rita, que es la versión moderna del nombre Rictrudis; sea la forma que sea que se adopte (he preferido mantener la forma de la época), no debe confundirse de ninguna manera esta santa Rita con la famosa pero muy posterior Rita de Cassia.
Imagen: estandarte procesional en la Iglesia de Santa Eusebia, Francia, anterior al 1900.
Notas:
-Santa Gertrudis de Hamay no debe ser confundida con santa Gertrudis de Nivelles, aunque las dos son de la misma época, y geográficamente muy cercanas. El Martirologio Romano actual no recoje la de Hamay
En algunas hagiografías (en la edición castellana del 64 de Butler, por ejemplo) en vez de Rictrudis se dice que su madre era Rita, que es la versión moderna del nombre Rictrudis; sea la forma que sea que se adopte (he preferido mantener la forma de la época), no debe confundirse de ninguna manera esta santa Rita con la famosa pero muy posterior Rita de Cassia.
Imagen: estandarte procesional en la Iglesia de Santa Eusebia, Francia, anterior al 1900.
fuente: «Vidas
de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor,
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