San Bruno de Colonia, obispo
fecha: 11 de octubre
n.: 925 - †: 965 - país: Alemania
otras formas del nombre: Bruno el Grande
canonización: Conf. Culto: Pío X 1870
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
n.: 925 - †: 965 - país: Alemania
otras formas del nombre: Bruno el Grande
canonización: Conf. Culto: Pío X 1870
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
Elogio: En Colonia, en la región de
Lotaringia, en Germania, san Bruno, obispo, que, siendo hermano del emperador
Otón I, recibió conjuntamente el gobierno de Lotaringia y la función episcopal,
y llevó a cabo su misión sacerdotal con gran fidelidad, mostrando a la vez su
gran magnanimidad como príncipe.
Parecería que el título de «el Grande»
debería aplicarse al otro Bruno, que fue el santo fundador de los cartujos. Sin
embargo, tal título se aplica tradicionalmente a este poderoso príncipe-obispo,
san Bruno de Colonia, quien vivió ochenta años antes que su homónimo y colaboró
ardientemente con su hermano, el emperador Otón I el Grande, en la creación de
Alemania y del imperio. Bruno era el más joven de los hijos del emperador
Enrique y de santa Matilde.
Nació el año 925 y, desde sus primeros años, dejó ver que había heredado las
buenas disposiciones de sus padres. Cuando tenía apenas cuatro años, fue
enviado a la escuela de la catedral de Utrecht, donde adquirió un gran amor por
los estudios. Se dice que la obra de Prudencio era entonces su libro de
cabecera y, más tarde, ya en la corte imperial, unos bizantinos le enseñaron el
griego. Su hermano Otón le convocó a la corte cuando Bruno tenía catorce años.
No obstante su juventud, pronto llegó a ocupar puestos de importancia. El año
de 940, fue nombrado secretario confidencial del emperador. Poco después, fue
ordenado diácono y recibió, como beneficios, las abadías de Lorsch y Corvey.
Aunque estaba prohibido recibir múltiples beneficios, en este caso resultó
bien, ya que el santo reformó ambas abadías. San Bruno recibió la ordenación
sacerdotal a los veinticinco años. Inmediatamente pasó a Italia con su hermano
Otón, actuando como su canciller, y empleó su gran influencia para realizar el
deseo imperial de la unión entre la Iglesia y el Estado. Pero el santo no había
llegado aún a la cima de su brillante carrera; en efecto, el año 953, la sede
de Colonia quedó vacante y Otón lo nombró arzobispo de aquella ciudad.
Durante los doce años en los que desempeñó
ese cargo, san Bruno jugó un papel muy importante en la política imperial, que
estaba íntimamente unida con los asuntos eclesiásticos, sin descuidar jamás sus
deberes religiosos y pastorales. Desde luego, su vida era un ejemplo de piedad
y de bondad. Por otra parte, san Bruno mantenía a raya las ambiciones del clero
y de los nobles mediante frecuentes visitas. Para mantener el nivel espiritual
de su arquidiócesis, se valía sobre todo de la difusión de la sana doctrina y
del espíritu monástico. Ya antes de ser obispo, había empleado toda su
influencia para reformar el imperio y, por cierto que la influencia de un
arzobispo hermano del emperador era muy poderosa. Mientras Otón se hallaba en
Italia, su yerno, Conrado el Rojo, duque de Lorena, se levantó en armas; el
emperador derrotó a Conrado y concedió a san Bruno el ducado de Lorena. Aunque
el ducado no iba unido al título de arzobispo, el nombramiento de san Bruno dio
origen al poder temporal de los arzobispos de Colonia, quienes se convirtieron
en príncipes del Sacro Romano Imperio. La habilidad de san Bruno en el gobierno
era tan grande como su bondad. El santo demostró particular aptitud para
apaciguar las numerosas disputas políticas entre los habitantes de Lorena y
consiguió imponer el orden y la autoridad del imperio en la región. En esa
tarea de unificación le ayudó mucho su clero, muy instruido y disciplinado, y
tuvo tanto tino en sus numerosas elecciones de prelados que se le apodó «el
creador de obispos». El momento culminante de la carrera de san Bruno fue el
año 961, cuando el emperador llegó a Roma para ser coronado, ya que durante su
ausencia dejó a san Bruno y a su medio hermano Guillermo, arzobispo de Mainz,
como corregentes del Imperio y tutores del que luego será Otón II.
San Bruno el Grande murió cuatro años
después, el 11 de octubre de 965, cuando sólo tenía cuarenta años de edad. Su
culto en la diócesis de Colonia fue confirmado en 1870.
La biografía de San Bruno, escrita por su
discípulo Ruotgerio, es una de las biografías medievales más fidedignas y
satisfactorias. Puede verse en Acta Sanctorum, vol. V, y en Monumenta Germaniae
Historica, Scriptores, nueva serie, ed. Irene Ott (1951); cf. en la antigua
edición el vol. IV, pp. 224-274. La biografía a la que nos referimos fue
escrita cuatro años después de la muerte de san Bruno.
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
accedida 1029 veces
ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de
El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo
como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino
que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía,
referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.orgindex.php?idu=sn_3717
San Gumaro, laico
fecha: 11 de octubre
†: c. 775 - país: Bélgica
otras formas del nombre: Gummaro, Gummario, Gunmaro
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
†: c. 775 - país: Bélgica
otras formas del nombre: Gummaro, Gummario, Gunmaro
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
Elogio: En Lier, lugar de Brabante, san
Gumaro, que, soldado devoto de Dios, con sus bienes construyó un oratorio,
donde a su muerte fue enterrado.
San Gunmaro era hijo del señor de Emblem,
población situada en las cercanías de Lierre, en Brabante. Aunque no sabía leer
ni escribir, entró a servir en la corte de Pipino, donde se distinguió por el
fiel desempeño de sus deberes y por la caridad con que practicaba las obras de
misericordia. Pipino le elevó a un puesto de importancia y arregló su
matrimonio con una joven de buena cuna llamada Guinimaria. Aunque tal
matrimonio no parecía muy feliz a los ojos dd mundo, ya que Guinimaria era
extravagante, perversa, cruel, caprichosa e indisciplinada, Dios se valió de
ella para conducir a su siervo a las cumbres de la perfección. Inútil decir que
la vida de san Gunmaro, desde el momento ti su matrimonio, se convirtió en una
serie de duras pruebas.
El santo se esforzó durante años, con
prudencia y caridad, por mejorar a su esposa y atraerla a la práctica de la
religión. Después, tuvo que ausentarse durante ocho años para servir al rey
Pipino en la guerra. Cuando volvió a casa, encontró que su esposa había
administrado muy mal sus posesiones y que muy pocos de sus vasallos habían
logrado escapar de la opresión. Guinimaria era tan poco generosa, que se
rehusaba aun a dar un poco de cerveza a los que recogían la cosecha. Gunmaro se
dedicó inmediatamente a pagar lo que debía a cada uno de sus vasallos.
Aparentemente, Guinimaria se dejó
impresionar por la prudencia y bondad de su marido y parecía que estaba
dispuesta a corregirse; pero poco después, se dejó nuevamente llevar de su
pésimo carácter. Gunmaro trató aún de hacer algo por ella, pero finalmente
desistió y se retiró a la vida solitaria. Se dice que san Gunmaro fundó,
juntamente con san Rumoldo,
la abadía de Lierre que después tomó su nombre.
En Acta Sanctorum, oct., vol. V, pueden
verse una biografía en verso y otra en prosa latina. P. G. Deckers estudió muy
a fondo la vida de san Gunmaro en «Leven en eerdienst van den h. ridder
Gummarus» (1872). Cf. T. Paaps, De hl. Gummarus, ...cristische studie (1944).
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
accedida 868 veces
ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de
El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo
como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino
que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía,
referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.orgindex.php?idu=sn_3716
No hay comentarios:
Publicar un comentario