San Galo, monje y presbítero
fecha: 16 de octubre
n.: c. 550 - †: 645 - país: Suiza
otras formas del nombre: Gallus, Gallo
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
n.: c. 550 - †: 645 - país: Suiza
otras formas del nombre: Gallus, Gallo
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
Elogio: Cerca de Arbona, en Germania, san Galo, presbítero y monje, que aún
adolescente fue recibido por san Columbano en el monasterio de Bangor, en
Hibernia, para dedicarse después a propagar el Evangelio en estas regiones y
enseñar a los hermanos la disciplina monástica. Descansó en el Señor ya casi
centenario.
refieren a este santo: San Columbano de
Luxeuil y de Bobbio, San Deicolo, San Otmar
El más famoso de los discípulos e
imitadores de san Columbano fue
san Galo. Era originario de Irlanda y se educó en el gran monasterio de Bangor,
bajo la dirección de los santos abades Comgalo y Columbano. En dicho monasterio
florecían los estudios, sobre todo los sagrados, y san Galo llegó a ser muy
versado en gramática, poética y Sagrada Escritura. Según ciertos relatos, allí
recibió la ordenación sacerdotal. Cuando san Columbano partió de Irlanda, san
Galo fue uno de los doce que le siguieron a Francia, donde fundaron el
monasterio de Annegray y, dos años después, el de Luxeuil. San Galo pasó allí
veinte años, pero lo único que sabemos sobre él, durante ese período, es que un
día su superior le envió a pescar en un río, y el santo fue a otro, donde no
consiguió atrapar un solo pez. Al ver su cesto vacío, su superior le reprendió
y entonces San Galo se dirigió al río que su superior le había indicado e hizo
una pesca abundantísima. El año 610, san Columbano fue desterrado del
monasterio, y san Galo partió con él; como no consiguiesen ir a Irlanda,
predicaron el Evangelio en las cercanías de Tuggen y del lago de Zurich. El
pueblo no los recibió bien, por lo cual, según dice el biógrafo de san Galo,
abandonaron «a aquella multitud ingrata y desagradable para no desperdiciar en
almas estériles los esfuerzos que podían fructificar en almas mejor
dispuestas».
Un sacerdote llamado Wilimar les ofreció
refugio en Arbón, cerca del lago de Constanza. Los siervos de Dios se
construyeron un par de celdas en las proximidades de Bregenz, donde
convirtieron a muchos idólatras; al terminar uno de sus sermones, san Galo
arrojó al río las estatuas de los ídolos. Su atrevimiento convirtió a unos y
enfureció a otros. Los dos santos permanecieron allí dos años y plantaron un
huerto. Por su parte, san Galo, que era indudablemente un pescador muy hábil,
ocupaba sus ratos libres en tejer redes y pescar en el lago. Pero el pueblo
siguió obstinado en su idolatría y persiguió a los dos monjes. Hacia el año
612, Teodorico, el gran enemigo de san Columbano, se convirtió en el amo de
Austrasia y éste decidió huir a Dalia; san Galo no quería separarse de él, pero
la enfermedad le impidió seguirle. Según una leyenda, san Columbano, quien no
creía que su amigo estuviese realmente muy enfermo, le impuso en castigo no
volver a celebrar la misa mientras él viviese, y san Galo obedeció esa orden
injusta. Después de la partida de san Columbano y sus hermanos, san Galo cargó
con sus redes y se fue a vivir con Wilimaro en Arbón, donde pronto recuperó la
salud. Entonces, el diácono Hiltibodo le ayudó a elegir, a orillas del río
Steinach, un sitio en el que la pesca era abundante, y allí se estableció el
santo. Pronto se le reunieron algunos discípulos, a quienes san Galo impuso la
regla de san Columbano. La fama de san Galo continuó creciendo hasta su muerte,
ocurrida en 627 ó 645 en Arbón, a donde había ido a predicar.
Los biógrafos del santo narran otros
detalles de su vida. Algunos son de autenticidad dudosa y otros ciertamente
falsos. Una semana después de haberse establecido a orillas del Steinach con el
diácono Hiltibodo, san Galo tuvo que ir a exorcizar, muy contra su voluntad, a
la hija del duque Gunzo, de la que dos obispos habían intentado en vano arrojar
los demonios. San Galo tuvo éxito, y el demonio escapó de la boca de la joven
en forma de pájaro negro. El rey Sigeberto, de quien la joven Fridiburga era la
prometida, ofreció a san Galo una sede para mostrarle su gratitud; pero el
santo se negó a aceptarla y persuadió a Fridiburga de que ingresase en un
convento de Metz, en vez de casarse con el monarca. A pesar de ello, Sigeberto
no guardó rencor a san Galo; más tarde, los monjes de la abadía de San Galo
afirmaron erróneamente que Sigeberto había regalado al santo las tierras de la
abadía y la había sustraído a la jurisdicción del obispo de Constanza. La sede
de Constanza fue ofrecida de nuevo a san Galo, quien volvió a rechazarla, pero
nombró obispo al diácono Juan, discípulo suyo, y predicó el día de su consagración.
San Galo tuvo una revelación sobre la muerte de san Columbano en Bobbio; los
discípulos de éste, siguiendo las instrucciones de su maestro, enviaron a san
Galo su báculo abacial en prueba de que le había perdonado por no haberle
acompañado a Italia. Cuando murió san Eustacio, a quien san Columbano había
nombrado abad de Luxeuil, los monjes eligieron a san Galo; pero la abadía era
ya entonces muy rica, y el humilde siervo de Dios apreciaba demasiado la
pobreza y la vida penitente para dejarse arrancar de ella, de suerte que siguió
ejerciendo su labor apostólica donde estaba. Sólo salía de su celda para ir a
instruir y predicar a los habitantes de las regiones más agrestes y
abandonadas. Cuando estaba en su ermita, solía pasar días y noches enteras en
contemplación.
Walafrido Strabo, además de la biografía
propiamente dicha, escribió un volumen sobre los milagros obrados en el
sepulcro de san Galo. Dicho autor hace notar que su biografiado «poseía un gran
sentido práctico» y que fue uno de los principales misioneros en Suiza. La
fiesta de san Galo se celebra en Irlanda y en Suiza. Su fama ha sido superada
por la del monasterio que fundó a orillas del Steinach, en el sitio que ocupa
actualmente el pueblecito de Saint-Gall, en el cantón suizo del mismo nombre.
Otmaro organizó dicho monasterio un el siglo VIII. Sus monjes rindieron en la
Edad Media incalculables servicios a la ciencia, la literatura, la música y
otras artes, y la biblioteca y el «scriptorium» del monasterio se contaban
entre los más famosos de la Europa occidental. El monasterio fue secularizado
después de la Revolución Francesa; felizmente se conserva todavía una buena
parte de la biblioteca junto a la iglesia abacial, que fue reconstruida y es
hoy la catedral de la diócesis de Saint-Gall.
Se ha investigado mucho sobre la vida del
santo. Aparte de las alusiones incidentales que se hallan en la biografía de
san Columbano escrita por Jonás, existen tres documentos que tratan
directamente sobre san Galo. El primero, del que desgraciadamente sólo se
conservan fragmentos, fue escrito más o menos un siglo después de la muerte del
santo; el segundo, cuyo autor es el abad Wetting, data de principios del siglo
IX; el tercero, debido a la pluma de Walafrido Strabo, data seguramente de unos
diez o veinte años después. Los tres documentos fueron editados por B. Krusch
en Monumenta Germaniae Historica, Scriptores Merov, vol. IV, pp. 251-337.
Existe además una biografía en verso escrita por Notker. Véase J. F. Kenney, The Sources for the Early History of Ireland vol. I,
pp. 206-208; Gougaud, Christianity in Celtic Lands (1932), pp. 140-144; Les
saints irtandais hors d'Irlande (1936), pp. 114-119; y M. Joynt, The Life of
St. Gall (1927). Imágenes: escenas de la vida de san Galo, ilustraciones de hacia 1455, en
la Biblioteca del Sait-Gall.
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de
El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo
como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino
que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía,
referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.orgindex.php?idu=sn_3777
San Mumolino de Noyon, monje y
obispo
fecha: 16 de octubre
†: c. 680 - país: Francia
otras formas del nombre: Mummolino, Mommolino, Momolino, Mommolem
canonización: culto local
hagiografía: Santi e Beati
†: c. 680 - país: Francia
otras formas del nombre: Mummolino, Mommolino, Momolino, Mommolem
canonización: culto local
hagiografía: Santi e Beati
Elogio: En Noyon, de Neustria, san Mumolino, obispo, que, siendo monje,
ayudó a san Audomaro en la tarea de evangelizar, hasta que fue elegido obispo
para suceder a san Eloy.
San Mumolino
era originario de la región de Coutances, en Normandía. Llegó a ser monje en
Luxeuil, y fue enviado junto con dos hermanos a Sant'Omer, en el Artois, región
del norte de Francia, para evangelizar al pueblo de los Morini. Emprendieron
entonces la fundación de un monasterio, en un lugar que ahora se llama
Saint-Mommélin, y Mumolino fue su abad, hasta que, después de varios años, se
trasladó al nuevo monasterio de Saint-Pierre en Sithiu.
A la
muerte, en el 660, del famoso san Eligio
(Eloy), obispo de Noyon, Mumolino fue llamado a sucederle en la
sede episcopal por el rey Clotario III, que apreciaba sus conocimientos de la
lengua germánica. El nuevo obispo gobernó la diócesis durante veintiséis años.
Entre sus principales preocupaciones fue la de fundar un monasterio en la
actual ciudad de Saint-Quentin, que confió a la dirección de Bertran.
Finalmente murió alrededor del año 686. Muchos documentos llevan su firma. En
el lugar de su entierro se erigió una basílica en su honor, y se nos han
transmitido dos vidas del santo escritas en latín.
Traducido
para ETF de un artículo de Fabio Arduino. La imagen es de un cuadro de 1960 en
la catedral de Noyon.
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santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta
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servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta
hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente
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