San Teodulfo de Lobbes | |
San Teodulfo de Lobbes, abad y obispo
En el monasterio de Lobbes, en Austrasia, san Teodulfo, obispo y abad.
El monasterio de Lobbes fue una de las grandes fundaciones merovingias, en el que en aquel momento era el reino franco de Austrasia, en la actual Bélgica. Sus primeros abades habían sido san Ursmaro y san Erminio. En aquella época estos grandes emprendimientos, promovidos e impulsados por la corona, servían a la vez de focos de irradiación en medio de una población sumida aun en el paganismo religioso y el atraso cultural. Por ello mismo los abades recibían junto con su consagración abacial la ordenación episcopal, aunque normalmente sin sede, como obispos evangelizadores.
A este contexto pertenece san Teodulfo, enviado por Carlomán, hermano de Pipino el Breve y mayordomo del palacio de Austrasia, quien realizó una importantísima labor de fundación de monasterios (entre ellos el de Fulda), apoyó activamente las reformas de san Bonifacio, y fue él mismo un reformador de las costumbres del clero.
San Teodulfo fue consagrado abad y obispo de Lobbes por orden de Carlomán a la muerte de san Erminio, es decir, hacia el año 737, y gobernó el monasterio por un largo período, hasta el 776, cuando reinaba ya Carlomagno, así que fue testigo del cambio de época, con los comienzos de la dinastía Carolingia.
Su fama de santidad y virtudes va unida a la de sus milagros. Un cronista del monasterio cuenta que -por esta fama de milagros- quisieron trasladar el cuerpo de san Teodulfo desde el monasterio hasta un pueblo, pero que el santo, una vez desplazado, no hizo ni un solo milagro, al punto que se lo regresó al monasterio, en el que volvió a curar a ciegos, cojos, mudos, y todos los aquejados con todo género de males y dolencias.
Acta Sanctorum, junio IV, pág. 820, donde -a pesar del largo período al frente del monasterio- están los pocos textos que hacen mención del santo.
| |
San Rumoldo de Escocia
San Rumoldo, eremita mártir
El Martirologio Romano reporta el 24 de junio la celebración de san Rumoldo, abad y mártir, que en otros calendarios es recordado el 1 de julio. De él nos han llegado noticias en varios textos, que, a medida que pasaba el tiempo, agregaban detalles particulares sobre las versiones precedentes, de tal modo que se fueron creando distintas versiones sobre el mismo santo. Hacia el 1100, la «Passio Sancti Rumoldi», escrita por el monje Teodorico de la abadía de San Trond, contaba que Rumoldo había nacido en Escocia, y después de un viaje a Roma se había establecido en Mechelen, nombre flamenco de la ciudad de Malinas, en Bélgica, invitado por el conde Adón y su mujer Elisa.
El santo retribuyó la hospitalidad con sus oraciones, gracias a las cuales les nació un hijo, el cual más tarde murió ahogado, y fue resucitado por el propio santo. Siempre ayudado por la generosidad del conde, Rumoldo pudo fundar una abadía; murió asesinado por dos compañeros que querían hacerse con su dinero.
Una posterior narración, de entre los siglos XIII y XV, elaboró todavía más la leyenda; este anónimo presenta a Rumoldo como hijo del rey de Escocia, David, y de Cecilia, hija del rey de Sicilia; entrado en el estado religioso resultó obispo de Dublin, cargo al que renunció cuando fue a Roma, a ver al papa Esteban II (752), para partir como misionero para predicar el Evangelio, estableciéndose en la zona de Mechelen. Esta versión concuerda con la precedente en cuanto a las obras del santo y a la muerte violenta, aunque no son dos compañeros los que lo matan sino dos trabajadores, a uno de los cuales había reprendido el santo por su adulterio, lo que nos acerca más a una muerte martirial.
Eliminando los aspectos legendarios de distintas versiones, se puede sin duda afirmar que Rumoldo, del alemán Romwald, fue anglosajón, como tantos otros misioneros de la baja Germania en el siglo VIII, y que nació alrededor del 720. Animado de fervor apostólico partió para el continente y se abocó a la evangelización en la región de Malinas. No fue ciertamente el primero, ya que en la cuenca dl Dyle, río belga, había ya cristianos hacia el 754. También acertado es hablar de que fue acogido por los nobles cristianos del lugar, que seguían las costumbres de los reyes merovingios, como era donar un terreno para la construcción de iglesia y monasterio (muy probablemente benedictino y doble, es decir, masculino y femenino).
Por lo que se refiere a su muerte, fue sin duda violenta, porque el examen del cráneo tenido como reliquia, realizado en 1775 -en el milenio de su muerte-, mostró una herida, posiblemente de una azada; queda inexplicado el motivo del asesinato; venganza, codicia, odio religioso, no es posible saberlo. La tradición posterior lo venera como mártir, pero no son pocas las ocasiones en que en los siglos antiguos repartían ese título de una manera mucho menos estricta de como lo entendemos nosotros.
Fue sepultado en al capilla de San Esteban, construida por él mismo, y recibió casi enseguida culto como santo, documentado ya en el siglo IX, y acompañado de numerosos milagros. En los siglos siguientes las reliquias fueron trasladadas a la iglesia colegiada de Malinas, llamada con su nombre, y que desde el 1559 se convirtió en catedral de la ciudad.
fuente: Santi e Beati
San Agoardo de Créteil | |
Santos Agoardo, Agilberto y compañeros, mártires
En la población de Créteil, en la región de París, muerte de los santos Agoardo y Agilberto, y de muchos otros más, mártires.
La inscripción más antigua de estos mártires se encuentra en el Martirologio de Usuardo, del siglo IX, que recoge una larga tradición de culto local. Sin embargo, para la época en que Usuardo escribió su obra, las circunstancias particulares y detalladas del martirio ya se habían perdido, y quedaban tan solo los nombres y el sitio de culto; a partir de esto, e impulsada por la gran difusión de este martirologio en todo el medioevo, se desarrolló una leyenda llena de anacronismos, que no vino sino a confundir los orígenes de estos santos. De las supuestas «Actas del Martirio» (un documento muy tardío y carente de todo valor) editadas en Acta Sanctorum, señala el bolandista Daniel Pappebrochio: «cuanto más las releo, más inverosímiles las encuentro.»
Créteil, en latín «Vicus Cristolium», es un pueblo en los alrededores de París, cuyo nombre parece provenir de unas raíces galas que significan «la blancura del pico» en alusión al monte Mesly, que se ve desde allí. Este nombre es muy antiguo, anterior a la cristianización de la Galia, pero el parecido fonético entre Christolium y Christus, hizo que se desarrollara la leyenda de una muy antigua cristianización del lugar, muy anterior a todo su entorno, y donde la leyenda de los santos de hoy jugó un papel primordial, por lo que se supusieron del siglo III hacia atrás, incluso llegando a colocarse en tiempos apostólicos.
Su auténtica gesta martirial ocurre en realidad hacia los siglos V-VI, verdadera cristianización de la región, y es de esa época de la que hay vestigios de un primer templo. La noticia de Usuardo nos aclara que los santos, en número indefinido pero elevado («innumeris»), eran de ambos sexos. Quizás un linchamiento popular en el contexto de la despaganización.
Las reliquias de estos santos se conservaron y veneraron a través de todo el medioevo, e incluso salieron indemnes de las quemas masivas de reliquias por los hugonotes, en el siglo XVI, gracias a que fueron ocultadas en una pared de la iglesia de San Cristóbal. Los Bolandistas, a inicios del siglo XVIII aun hablan de ellas como existentes, y según se dice, aun se conservan en la cripta de la misma iglesia.
Acta Sanctorum, junio IV, pág. 814ss; en la entrada correspondiente a Créteil en la Wikipedia en francés hay bibliografía sobre la cuestión del nombre del pueblo.
| |
Iván de Bohemia, Santo
Iván de Bohemia, Santo
Iván de Bohemia, Santo
Eremita, 24 de junio
Por: P. Felipe Santos |
Eremita
De este personaje hay dos Vidas. Una es la correspondiente a la latina del siglo XIV y otra del siglo XVII.
Lo que se conoce de este personaje es que vivió en la segunda mitad del siglo IX en Bohemia. Según la biografía latina era consanguíneo del rey de Hungría san Esteban, y según la otra fue el hijo del rey de los croatas, Charvati.
Los estudios modernos afirman que fue un monje benedictino de del monasterio sajón de Coevey. Como quiera que la vida en comunidad no le satisfacía plenamente, se retiró a una ermita de Bohemia. Cuando se presentaron algunos problemas de tipo político y religioso. Buscaron por todos sitios a este monje. Lo encontró el duque Borijov.
Este se quedó en el palacio de Tetìn durante un tiempo determinado, donde después de recibir los deseados sacramentos, estuvo hablando con la duquesa Santa Ludmila, antes de regresar a su ermita. El duque Borivoj le prometió que a su muerte edificaría una iglesia a san Juan Bautista.
Cuando Santa Lumidla vio que llegaba la hora de su muerte, llamó al sacerdote para que le administrara el sacramento de la Unción de los Enfermos.
Después de su muerte se sucedieron muchos milagros. A la ermita le llamaban la iglesia de san Juan bajo la Roca.
Los benedictinos se encargaron de transmitir su culto por todos sitios, a pesar de la guerras husitas que se habían suscitado.
¡Felicidades a quien lleve este nombre!
Comentarios al P. Felipe Santos: fsantossdb@hotmail.com
Por: P. Felipe Santos |
Eremita
Santo Tradicional, no incluido en el actual Martirologio Romano
Lo que se conoce de este personaje es que vivió en la segunda mitad del siglo IX en Bohemia. Según la biografía latina era consanguíneo del rey de Hungría san Esteban, y según la otra fue el hijo del rey de los croatas, Charvati.
Los estudios modernos afirman que fue un monje benedictino de del monasterio sajón de Coevey. Como quiera que la vida en comunidad no le satisfacía plenamente, se retiró a una ermita de Bohemia. Cuando se presentaron algunos problemas de tipo político y religioso. Buscaron por todos sitios a este monje. Lo encontró el duque Borijov.
Este se quedó en el palacio de Tetìn durante un tiempo determinado, donde después de recibir los deseados sacramentos, estuvo hablando con la duquesa Santa Ludmila, antes de regresar a su ermita. El duque Borivoj le prometió que a su muerte edificaría una iglesia a san Juan Bautista.
Cuando Santa Lumidla vio que llegaba la hora de su muerte, llamó al sacerdote para que le administrara el sacramento de la Unción de los Enfermos.
Después de su muerte se sucedieron muchos milagros. A la ermita le llamaban la iglesia de san Juan bajo la Roca.
Los benedictinos se encargaron de transmitir su culto por todos sitios, a pesar de la guerras husitas que se habían suscitado.
¡Felicidades a quien lleve este nombre!
Comentarios al P. Felipe Santos: fsantossdb@hotmail.com
Rumoldo de Malinas, Santo
Rumoldo de Malinas, Santo
Rumoldo de Malinas, Santo
Eremita y Mártir, 24 de junio
Por: Antonio Borrelli | Fuente: santiebeati.it
Martirologio Romano: En Malinas, en de Brabante, en lo que hoy es Bélgica, san Rumoldo, venerado como eremita y mártir. ( 775)

El Martirologio Romano incluye entre las conmemoraciones del 24 de junio a san Rumoldo, abad y mártir, que en otros calendarios es mencionado el 1 de julio.
Información acerca de él se pueden encontrar en varios textos en los que, a medida que pasaba el tiempo, se agregaban detalles a las anteriores versiones, dando como resultado distintas versiones de la historia del mismo santo.
Hacia el año 1100, la "Passio Sancti Rumoldi", escrita por el monje Teodorico de la abadía de San Trond, refería que Rumoldo había nacido en Escocia, y después de un viaje a Roma se había establecido en Mechelen -nombre flamenco de la ciudad de Malinas, en Bélgica- por invitación del conde Adón y su mujer Elisa.
El santo, en agradecimiento a sus anfitriones los incluyó en sus oraciones, gracias a lo cual les nació un hijo, el cual más tarde murió ahogado pero fue resucitado por el propio santo. Siempre ayudado por la generosidad del conde, Rumoldo pudo fundar una abadía; murió asesinado por dos compañeros que querían apoderarse de su dinero.
Una narración posterior -de autor anónimo-, escrita entre los siglos XIII y XV, elaboró todavía más la leyenda; aquí se presenta a Rumoldo como hijo de David rey de Escocia, y de Cecilia, hija del rey de Sicilia; ingresado en el estado religioso resultó electo obispo de Dublín, cargo al que renunció cuando fue a Roma, a ver al papa Esteban II (752), para partir como misionero para predicar el Evangelio, estableciéndose en la zona de Malinas. Esta versión concuerda con la precedente en cuanto a las obras del santo y a la muerte violenta, aunque en esta versión no son dos compañeros los que lo matan sino dos trabajadores, uno de los cuales había sido reprendido por el santo por su adulterio.
Eliminando los aspectos legendarios de las distintas versiones, se puede sin duda afirmar que Rumoldo -nombre que procede del alemán Romwald- era anglosajón, como tantos otros misioneros de la baja Germania del siglo VIII, y que nació alrededor del 720.
Animado de fervor apostólico partió para el continente y se abocó a la evangelización en la región de Malinas. No fue ciertamente el primero, ya que en la cuenca del Dyle, (río belga, afluente del río Rupel), había ya cristianos hacia el 754.
Sería acertado afirmar que fue acogido por los nobles cristianos del lugar, que seguían las costumbres de los reyes merovingios, como por ejemplo el donar el terreno para la construcción de una ermita y el monasterio (muy probablemente benedictino para hombres y mujeres).
Con respecto a su muerte, fue sin duda violenta, ya que el examen realizado en 1775 en el milenio de su muerte- al cráneo que se guarda como reliquia, mostró una fractura debida a un golpe fatal; lo que aún queda inexplicado es el motivo del asesinato; venganza, codicia, odio religioso... no se sabe. La tradición cuenta que su cuerpo fue arrojado al río Dyle y luego encontrado gracias a una luz sobrenatural.
Rumoldo fue sepultado en al capilla de San Esteban, construida por él mismo, y recibió casi enseguida culto como santo, documentado ya en el siglo IX, y acompañado de numerosos milagros. En los siglos siguientes las reliquias fueron trasladadas a la iglesia colegiada de Malinas, que lleva su nombre, y que desde el 1559 es la catedral de la ciudad.
Por: Antonio Borrelli | Fuente: santiebeati.it
Eremita y Mártir
Información acerca de él se pueden encontrar en varios textos en los que, a medida que pasaba el tiempo, se agregaban detalles a las anteriores versiones, dando como resultado distintas versiones de la historia del mismo santo.
Hacia el año 1100, la "Passio Sancti Rumoldi", escrita por el monje Teodorico de la abadía de San Trond, refería que Rumoldo había nacido en Escocia, y después de un viaje a Roma se había establecido en Mechelen -nombre flamenco de la ciudad de Malinas, en Bélgica- por invitación del conde Adón y su mujer Elisa.
El santo, en agradecimiento a sus anfitriones los incluyó en sus oraciones, gracias a lo cual les nació un hijo, el cual más tarde murió ahogado pero fue resucitado por el propio santo. Siempre ayudado por la generosidad del conde, Rumoldo pudo fundar una abadía; murió asesinado por dos compañeros que querían apoderarse de su dinero.
Una narración posterior -de autor anónimo-, escrita entre los siglos XIII y XV, elaboró todavía más la leyenda; aquí se presenta a Rumoldo como hijo de David rey de Escocia, y de Cecilia, hija del rey de Sicilia; ingresado en el estado religioso resultó electo obispo de Dublín, cargo al que renunció cuando fue a Roma, a ver al papa Esteban II (752), para partir como misionero para predicar el Evangelio, estableciéndose en la zona de Malinas. Esta versión concuerda con la precedente en cuanto a las obras del santo y a la muerte violenta, aunque en esta versión no son dos compañeros los que lo matan sino dos trabajadores, uno de los cuales había sido reprendido por el santo por su adulterio.
Eliminando los aspectos legendarios de las distintas versiones, se puede sin duda afirmar que Rumoldo -nombre que procede del alemán Romwald- era anglosajón, como tantos otros misioneros de la baja Germania del siglo VIII, y que nació alrededor del 720.
Animado de fervor apostólico partió para el continente y se abocó a la evangelización en la región de Malinas. No fue ciertamente el primero, ya que en la cuenca del Dyle, (río belga, afluente del río Rupel), había ya cristianos hacia el 754.
Sería acertado afirmar que fue acogido por los nobles cristianos del lugar, que seguían las costumbres de los reyes merovingios, como por ejemplo el donar el terreno para la construcción de una ermita y el monasterio (muy probablemente benedictino para hombres y mujeres).
Con respecto a su muerte, fue sin duda violenta, ya que el examen realizado en 1775 en el milenio de su muerte- al cráneo que se guarda como reliquia, mostró una fractura debida a un golpe fatal; lo que aún queda inexplicado es el motivo del asesinato; venganza, codicia, odio religioso... no se sabe. La tradición cuenta que su cuerpo fue arrojado al río Dyle y luego encontrado gracias a una luz sobrenatural.
Rumoldo fue sepultado en al capilla de San Esteban, construida por él mismo, y recibió casi enseguida culto como santo, documentado ya en el siglo IX, y acompañado de numerosos milagros. En los siglos siguientes las reliquias fueron trasladadas a la iglesia colegiada de Malinas, que lleva su nombre, y que desde el 1559 es la catedral de la ciudad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario